La diversificación le permite equilibrarse en la crisis

Ricardo López, presidente de Zafra, analiza las ventas de maquinarias agrícolas

08 Dic 2018
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LUCHANDO. Los productores de granos también atraviesan los altibajos por el comportamiento climático y las retenciones que graban a las exportaciones.

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“La crisis que actualmente se está viviendo en los campos del país y de la región se ve plasmada en diversos parámetros que los especialistas están observando, sobre todo en la venta de maquinarias y de insumos para la próxima campaña de granos gruesos, como así también la caída de estos rubros en actividades como la cañera, tan afectada en nuestra provincia”.

“En el país se estima que las ventas de maquinarias cayeron más de un 25%, y que las fábricas de fertilizantes sólo están trabajando a un 60% de su capacidad instalada, lo que muestra la dura realidad que el campo hoy vive”.

“Las causas de lo que actualmente sucede en el campo va más allá de la sequía de la campaña gruesa pasada, que hizo que la soja sea el cultivo más afectado, ya que pasó de las 52 millones de toneladas, estimadas al principio, a 40 millones, y el maíz que apenas alcanzó 19 millones de toneladas, ya que la incertidumbre con el dólar impulsó a muchos productores a sentarse sobre sus granos y a desprenderse de sus granos a cuentagotas, justo cuando la Argentina necesita los dólares”.

“Se suma la suba permanente de los costos de producción en dólares, la suba de los impuestos y la falta total de financiación para arrancar con cualquier actividad productiva”.

“Todo esto afectó, no sólo a las economías de la Pampa Húmeda, sino que también golpeó mucho a las economías regionales como la cañera”, comentó el empresario Ricardo López, apoderado de Zafra SA, la empresa tucumana que se dedica a la venta de maquinarias agrícolas.

“Nuestra industria azucarera nada tiene que ver con el dólar o con el mercado de Chicago, ya que solo el 5% se exporta, por lo que la vinculación con el dólar es insignificante en cuanto al producto, pero no en cuanto a los insumos, agroquímicos y combustibles que siguen el alta de la divisa norteamericana”, explicó.

Cuando el dólar sube no perjudica tanto al productor de granos, pero sí mucho al cañero y a los ingenios, ya que sus productos (azúcar y alcohol) no se mueven al precio del dólar, sino que también bajan sus precios por la crisis generalizada que se está viviendo actualmente, por lo que la economía azucarera, hoy, está en un momento difícil”, comenta.

“La política cambiaria y financiera actual hizo que los azucareros y productores que no tienen gran respaldo, no puedan ir a los bancos; en realidad, nadie lo hace por las tasas actuales, y se dedicaron a malvender su producción para cancelar compromisos. Esto hizo que las ventas se derrumben en el sector azucarero, y esté casi paralizado en cuanto a la venta de maquinarias”, afirma López.

Por suerte -agregó-, en nuestra empresa tenemos la posibilidad de vender maquinarias en otros rubros que no están tan afectados, ya que venden sus productos al exterior como los citricultores y productores de granos, que generalmente tienen los altibajos del comportamiento climático, y ahora nuevamente de las retenciones a las exportaciones, que también afectan a todos los que exportan.

Realmente, “las vicisitudes económicas afectan muy fuerte a las economías productivas que tienen su producción destinada a los mercados internos, y no así tanto a las que se exportan ya que estas son más afectadas por el clima.

“En el mercado azucarero argentino suceden cosas, a veces, que no tienen explicación dentro de las reglas económicas, ya que generalmente la superproducción es la que envilece los precios y la sobre oferta los hace caer, pero aquí, en donde ahora no hay sobre producción, los precios caen igualmente y se debe a que se vende a precios de quebranto ya que malvenden por necesidad”.

Hoy, está claro que cuando tenemos una economía dolarizada que se mueve al valor de la divisa, pero no lo hace el producto que se quiere vender, genera graves problemas. Un ejemplo claro es que, antes, una cosechadora de caña se compraba con 9.000 a 10.000 bolsas, y hoy hacen falta casi 31.000 bolsas, deja como ejemplo.

El productor azucarero paga los fertilizantes y agroquímicos en dólares, y los repuestos y maquinarias en dólares, por lo que la actual ecuación no es fácil y, encima, otro producto como el alcohol está cascoteado por los precios que fijó el Gobierno, muy por debajo del costo de producción, por lo que esto no ayuda como programa de biocombustibles. El precio, al comienzo del plan, estaba en casi en U$S 1, y hoy está a U$S 0,57.

La crisis actual es grave y nuestra empresa se sostiene por la posventa y la venta de servicios, y por tener maquinarias destinadas a los rubros que producen para el mercado externo. Sumamos también líneas de cubiertas para fuera de ruta e insumos para riego. Espero y estoy confiado que esto pasará y que las cosas mejorarán; solo espero que no sea tarde para muchos actores que se encuentran en la actividad azucarera y en otras que están golpeadas por la crisis.

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