Salud: cuatro hechos que marcaron al mundo esta semana

10 Nov 2018

> Cigarrillo electrónico | Los jóvenes son los que más lo consumen en Argentina

Los jóvenes menores de 24 años son los principales consumidores de cigarrillos electrónicos, afirmó Daniel Buljubasich, presidente de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR), quien participó del Primer Foro Internacional sobre Cigarrillo Electrónico, que se realizó en la ciudad de Buenos Aires. El foro, que formó parte del 46° Congreso Argentino de Medicina Respiratoria y finalizó esta semana en Puerto Madero, reunió a líderes de la AAMR, la Asociación Latinoamericana de Tórax (ALAT), las sociedades Respiratoria Europea (ERS), Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) y Mexicana de Neumonología y Cirugía de Tórax (SMNyCT), entre otros referentes mundiales. El cigarrillo electrónico, también conocido como vaporizador o vapeador, consta de un recipiente en forma de cigarrillo o similar, una batería interior para generar calor y una carga con una solución líquida que al calentarse produce un vapor que vehiculiza diferentes sustancias para ser inhaladas (vapear). La solución líquida está compuesta por nicotina, saborizantes y otros productos químicos, que al calentarse no sólo generan aerosoles de nicotina sino también otros productos químicos que resultan tóxicos y carcinógenos para la salud. “En Argentina la venta de cigarrillo electrónico está prohibida, pero es de público conocimiento que se comercializa de todas formas. Además, estamos en un país donde no se ha ratificado el convenio marco y no hemos logrado que sea una política pública de salud”, reconoció Buljubasich a Télam. Una de las principales conclusiones a las que arribaron durante el foro es que los jóvenes son los que más consumen vaporizadores. “El consumo de tabaco en los jóvenes hoy es alarmante. En nuestro país el 26,7% de la población entre los 18 a 24 años fuma”, señaló la última investigación epidemiológica sobre consumo de tabaco realizada por la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico en 2016. Consultada sobre la creencia de que los nuevos dispositivos son menos dañinos que el tabaco común, la presidenta de la ERS, Mina Gaga, graficó: “cuando me preguntan si es cierto que es menos dañino que el cigarrillo tradicional, dato del cual no hay información fehaciente, respondo de la siguiente manera: según un estudio realizado en Estados Unidos sólo el 36% de las personas que reciben un disparo en la cabeza con un arma calibre 22 muere debido a esa lesión ¿podemos decir entonces que es menos dañino que otros calibres?”. Según la OMS, algunas sustancias detectadas en el vapor de los cigarrillos electrónicos tienen riesgos tóxicos y cancerígenos, mientras que el aerosol que emiten “es una nueva fuente de contaminación”.

> Temor por las “superbacterias” | Cuánto hace falta invertir para frenarlas
Detener el aumento de infecciones mortales por “superbacterias” resistentes a los medicamentos, que matan a millones de personas en todo el mundo, podría costar solo 2 dólares al año por persona, calculó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). La institución describió la resistencia a los medicamentos como “una de las mayores amenazas para la medicina moderna” y dijo que, si no se hace nada, las superbacterias podrían matar a unos 2,4 millones de personas en Europa, América del Norte y Australia solo en los próximos 30 años. Las bacterias infecciosas que se vuelven resistentes a los medicamentos han sido un problema en la medicina desde el descubrimiento del primer antibiótico, la penicilina, en 1928. A menudo llamada resistencia a los antimicrobianos o AMR, esta situación ha aumentado en los últimos años por la aparición de bacterias resistentes a múltiples medicamentos y porque las farmacéuticas han recortado la inversión en este campo, reprodujo la agencia Télam. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que a menos que se haga algo drástico habrá una era posantibiótico, donde la atención médica básica será peligrosa por el riesgo de infección durante operaciones de rutina, lo que podría ocurrir este siglo. La OCDE propuso que “una inversión a corto plazo para contener las superbacterias salvaría vidas y ahorraría dinero”. Sugirió un “ataque con cinco frentes”, que incluyen promover una mejor higiene, terminar con la prescripción excesiva de antibióticos, evaluar rápidamente a los pacientes para asegurarse de que obtengan el medicamento adecuado para las infecciones, retrasar las recetas de antibióticos y realizar campañas en medios de comunicación.



> Descubrimiento | Un medicamento para la hepatitis C ayuda a combatir la fiebre amarilla
Investigadores de la Universidad de San Pablo (USP) determinaron que el medicamento Sofosbuvir, utilizado en el tratamiento de la hepatitis C crónica, es eficaz para combatir los virus de chikunguña y la fiebre amarilla. Los resultados del estudio señalaron que las “células humanas infectadas por el virus de chikunguña fueron tratadas con Sofosbuvir y el fármaco eliminó el virus sin dañar las células. La droga se mostró once veces más efectiva contra el bacilo que contra las células”, afirmó Rafaela Milan Bonotto, una de las autoras del trabajo. El estudio pertenece a un trabajo de doctorado de varios alumnos del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad de San Pablo (ICB-USP), a cargo del profesor Lucio Freitas-Junior, informó hoy la Fundación de Apoyo a la Investigación en el Estado de San Pablo (Fapesp), entidad que financió el proyecto. El profesor responsable del trabajo subrayó la importancia de que el Sofosbuvir sea un medicamento aprobado para el uso humano para lograr que esté disponible más rápidamente en el mercado. “Se trata de una droga que ya pasó todo el proceso de aprobación lo que permite que pueda ser utilizada contra el chikunguña. El costo de la investigación clínica, estimado en unos 500.000 dólares, sería mucho menor también”, apuntó Freitas-Junior. El investigador recordó que el chikunguña trae secuelas tales como dolores articulares, “que durante meses o años pueden incapacitar a las personas infectadas”. Se trata de uno de los virus que se transmite a través de la picadura del mosquito Aedes aegypti, responsable también de la transmisión del dengue, el zika y la fiebre amarilla y produce, en su fase aguda, síntomas similares a los del dengue, con dolores de cabeza y musculares, fiebre o náuseas. Este hallazgo es importante también para la salud pública brasileña debido a que los investigadores apuntan que está prevista una epidemia del virus para los próximos dos años en ese país.

> Alimentación | La obesidad crece en forma descontrolada
América Latina sumó 3,6 millones de obesos en el último año y la enfermedad sigue creciendo en forma descontrolada, según un informe presentado en Santiago de Chile por las Naciones Unidas. El estudio advierte también que continúa en aumento el número de personas con hambre en la región. El documento titulado “Panorama de la seguridad alimentaria y nutricional en América Latina y el Caribe 2018” fue presentado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Programa Mundial de Alimentos (WFP) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). “La situación es espantosa”, dijo en un comunicado el representante regional de la FAO, Julio Berdegué. El informe, reproducido por la agencia de noticias Télam, refleja el avance de enfermedades relacionadas con la alimentación, que muestra que la obesidad se ha convertido en la mayor amenaza nutricional de la región. Según agregó Berdegué, “la obesidad está creciendo descontroladamente. Cada año estamos sumando 3,6 millones de obesos a esta región, 250 millones de personas viven con sobrepeso”, y esa cifra representa al 60 por ciento de la población regional. El sobrepeso también afecta a los niños y alcanza al 7,3 % de los menores de 5 años -unos 3,9 millones-, un número superior al promedio mundial del 5,6 %. En Argentina, el índice de obesidad creció de forma alarmante en las últimas décadas, donde en 1980 solamente el 12 % de la población sufría obesidad, mientras que en 2016 el 28,3 % de los argentinos era obeso. La obesidad afecta ligeramente más a las mujeres que a los hombres en Argentina, donde un 29 % sufre esta condición, frente a 27,3 % de los varones. El documento también advierte que por “tercer año consecutivo aumentan las cifras de hambre en América Latina y el Caribe” y afecta a 39,3 millones de personas. “No hay ninguna razón material, tecnológica o científica que justifique esto”, aseguró Berdegué durante la presentación. Y añadió: “Es un problema que no debería existir en esta región en el siglo XXI, y no sólo existe sino que empeora”. El representante de la FAO dijo que el informe “es un llamado de alerta que hacemos estas cuatro asociaciones a los gobiernos y a las sociedades de nuestra región. Es algo que debe remover la conciencia a cada uno de nosotros”.



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