El pocillo de café no le escapa a los efectos de la “tormenta”

Por la suba del dólar, los empresarios estiman que puede costar entre $ 60 y $ 80.

09 Sep 2018

El café, un amigo que siempre es bienvenido en la mesa de los bares, también se ve tocado por esta crisis cambiaria que se desató a fines de abril pasado y que aún no deja tranquila a la sociedad.

Pero en agosto pasado, la devaluación ha sido también traumática para la economía, con una depreciación del peso que rondó un 25%. Según los empresarios, esto cae directamente sobre el precio del costo del café crudo que se comercializa a valor dólar. A esto hay que sumarle los ajustes en los combustibles de un 12%, que repercutieron directamente en los fletes, los servicios públicos privatizados, que volvieron a subir. Las tarifas, en definitiva, influyen directamente en el proceso de elaboración del café, que se ha transformado en un commodity de resguardo para varias multinacionales con un peso gravitante en el mercado bursátil.

Cuando hay zozobras en la Bolsa, estas grandes compañías compran toneladas de café virtual que en el acto impactan en el valor del grano crudo. Así las cosas, todo eso produjo un coctel explosivo que empujó inexorablemente a que el precio del kilo de café tostado para la gastronomía en general y también el que se comercializa en las góndolas de los supermercados y de los mercaditos de barrio, tuviera un fuerte aumento. Curiosamente, esta historia suele repetirse, como sucedió hace poco más de una década cuando LA GACETA publicó el escenario que hoy vive la actividad comercial ante los vaivenes de la economía.

La Cámara Argentina de Café, que representa al grueso de los tostaderos de todo el país, avanzó en el plan de poner al café dentro del contexto que hoy esta planteado, según comentaron a nuestro diario empresarios vinculados con este sector. De otra manera -plantearon-, el servicio que una compañía relacionada directa e indirectamente con ese producto no podrá hacer frente a sus negocios.

En esta situación se incluye a las empresas que instalada máquinas y molinos de café (en comodato) y las que participan en el servicio técnico para el mantenimiento. Los costos de sus actividades están nominados en dólares y, por lo tanto, quedan expuestas a las variaciones del tipo de cambio, que en el último año ha sido del 100%. De allí que indican que tienen que tomar medidas de fondo, muchas de las cuales venían siendo postergadas para que sus actividades no decaigan por el encarecimiento de los precios.

De esta manera, se puso un rango de precios para el kilo de café de entre $ 570 y $ 650 más IVA para que las empresas acomoden los desfases financieros que tuvieron en la crisis cambiaria y el precio se actualice.

Los empresarios tienen previsto que en los próximos 20 días los precios suban en torno del 10%. No obstante, dejaron en claro que esas actualizaciones dependerán además de la evolución de la economía argentina.

En consecuencia, en poco tiempo, el pocillo de café puede llegar a costarle al consumidor entre $ 60 y $ 80, calcularon los empresarios.

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