Hollywood de luto: se fue Burt Reynolds

El actor falleció a los 82 años, tras una carrera con películas de éxito popular. Una nominación al Oscar.

07 Sep 2018
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SONRISA COMPRADORA. Burt Reynolds en 1977, al filmar “Los caraduras”.

Era uno de los atorrantes más simpáticos de las grandes producciones del cine norteamericano. Dueño de una sonrisa irresistible, simpático, bromista y representante de una generación dorada de Hollywood, Burt Reynolds, encarnó el cambio de siglo y de estilo de hacer y de protagonizar películas como uno de los últimos referentes de la vieja escuela donde la comedia y la violencia se entremezclaban en partes iguales.

El actor falleció ayer a los 82 años, según confirmado su representante, Erik Kritzer, sin dar precisiones sobre la causa del deceso, aunque se habla de un ataque al corazón (había sido operado de ese órgano en 2010). La privacidad de sus últimos días fue tal que pocos sabían que estaba internado en un hospital de Florida. En la última década sufrió serios problemas derivados de su adicción a los calmantes y a los somníferos, con los que trataba de calmar los dolores de sus lesiones en la espalda y de sus varias fracturas.

Si bien su momento de mayor esplendor fue en la década del 70, el mayor reconocimiento de la industria lo obtuvo en 1997, con la nominación al Oscar y al Globo de Oro por su actuación en “Boogie nights: juegos de placer”, un filme sobre la pornografía. Del centenar de películas que rodó, “Los caraduras”, “Striptease”, “Deliverance”, “Golpe bajo: el juego final” y “Dos pícaros con suerte” fueron algunas de las más exitosas.

En la actualidad estaba trabajando en la última producción de Quentin Tarantino, “Once upon a time in Hollywood”, que se estrenará en 2019. El guión está ambientado en Los Ángeles en 1969, y Leonardo DiCaprio y Brad Pitt hacen de dos vaqueros de televisión sin futuro en la serie que comparten, tema recurrente en los últimos tiempos de Reynolds. El año pasado fue una de sus últimas apariciones públicas, acompañado por Robert De Niro en el Festival de Cine de Tribeca, en Nueva York, para el estreno de su filme “Dog years”, en la que interpretó a una estrella de cine envejecida, quizás una síntesis de despedida de su propia vida. Pese a que estaba ya muy deteriorado y frágil, apoyado en un bastón desplegó su sonrisa cautivante, señal de que las estrellas nunca se terminan de ir del todo.

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