Maduro denuncia un atentado y jura ahondar la “revolución”

“Explotó frente a mí un artefacto volador”, aseveró el mandatario bolivariano. El presidente acusó a su par de Colombia, Juan Manuel Santos, de estar detrás del ataque, junto con ciudadanos de EEUU.

05 Ago 2018
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EL MOMENTO. Cilia Flores se ve asustada por las explosiones, mientras su esposo está dando un discurso que será interrumpido de inmediato. reuters

CARACAS.- El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, denunció ayer haber sido blanco de un intento de magnicidio por parte de “terroristas de derecha” después de que estallaran drones cerca de su palco en un desfile militar, durante un acto oficial. El mandatario venezolano y altos funcionarios que lo acompañaban resultaron ilesos, pero siete guardias nacionales fueron heridos, sostuvo el ministro de Información Jorge Rodríguez.

“Explotó frente a mí un artefacto volador”, dijo el presidente, de 55 años, en una declaración por cadena nacional poco después del episodio. “Se trata de un atentado para matarme. Han intentado asesinarme hoy”, denunció quien fuera vicepresidente del ex mandatario fallecido en 2013 Hugo Chávez.

Maduro dijo que se ha capturado a parte de los autores materiales de las detonaciones y acusó a la derecha de su país y al saliente mandatario de la vecina Colombia, el conservador Juan Manuel Santos, de estar detrás del hecho junto a ciudadanos estadounidenses que viven en el estado de Florida.

El presidente venezolano estaba en un estrado de pie junto a su esposa, Cilia Flores, y altos funcionarios civiles y militares hablando por cadena nacional en el aniversario 81 de la Guardia Nacional, cuando se escucharon las detonaciones. Las explosiones llevaron a Maduro y otros funcionarios a mirar desconcertados hacia arriba.

Antes de interrumpirse la transmisión televisiva, las imágenes mostraron a decenas de uniformados en la explanada frente al palco rompiendo su formación y corriendo. Cientos de fotografías en las redes sociales mostraron a guardaespaldas del presidente cubriéndolo con paneles negros a prueba de balas.

Venezuela atraviesa una profunda crisis económica con una hiperinflación que ha generado escasez de alimentos y ha forzado a miles a emigrar. En los últimos años ha sufrido violentas marchas de protesta que acabaron con decenas de muertos.

Maduro acusa a la derecha de librar una “guerra económica” en su contra con el propósito de sacarlo del poder.

Después del incidente, Maduro, que resultó reelecto en mayo en unas polémicas elecciones criticadas por gran parte de la comunidad internacional, aseguró que ahora más que nunca continuará con su “revolución”.

El mandatario venezolano dijo que esperaba que el gobierno del estadounidense Donald Trump esté dispuesto a combatir a “grupos terroristas” que buscan “cometer un magnicidio”. Y también apuntó hacia Bogotá.

“Juan Manuel Santos entrega la presidencia el 7 de agosto (...) y no se puede ir sin echarle una broma a Venezuela, sin hacerla un daño, una maldad a Venezuela”, sostuvo Maduro.

Un portavoz del gobierno de Colombia, quien solicitó el anonimato, dijo que la acusación contra el mandatario que ha ganado el Premio Nobel de la Paz es “absurda”. “El presidente Santos está dedicado a el bautizo de su nieta”, afirmó el portavoz.

Este incidente fue el primero en su tipo que vive el sucesor de Chávez desde que asumió la presidencia por primera vez en 2013. Sin embargo, el año pasado, el oficial de policía rebelde Oscar Pérez secuestró un helicóptero y lanzó una granada a un edificio gubernamental en lo que dijo era una acción contra un dictador. Pérez fue perseguido y resultó muerto por las fuerzas de seguridad venezolanas.

“No han podido ni podrán, se lo digo a la oligarquía: han vuelto a fracasar. Y en Venezuela tiene que haber justicia”, sostuvo Maduro.

Al poco tiempo del atentado, el Gobierno de Nicaragua condenó los hechos y envió su solidaridad, ante lo que calificó como un “cobarde y criminal acto terrorista”. La vicepresidenta Rosario Murillo brindó las declaraciones en nombre del presidente Daniel Ortega, principal aliado de Maduro en Centroamérica. El mandatario boliviano, Evo Morales, también se solidarizó con su par. (Reuters)

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