Literatura en tiempos del deseo

22 Jul 2018
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Juan Villoro, en una de sus múltiples facetas, publica el libro de ensayos La utilidad del deseo como un mapa de los intereses que trascienden la literatura y su propia experiencia con las letras. Desde la infancia en un colegio alemán que le permitió intuir los mecanismos del lenguaje, los primeros libros que le dejaron huella, y la influencia de las lecturas que configuraron su mirada intelectual, hasta el oficio de interpretar sentidos de los traductores y las redes ocultas que se entretejen entre escritores latinoamericanos y europeos, que Villoro ilumina con sus reflexiones y explica como si fuera una clase magistral de literatura, con su particular sentido del humor.

No hay dudas de que el sociólogo, hijo del filósofo catalán Luis Villoro y de la psicoanalista yucateca Estela Ruiz Milán, es un erudito que elabora su espiral dialéctica a partir de su raíz mexicana. Lo político, en la amplitud de sentido, está presente como el sonido de un río que a lo lejos se escucha pero no se alcanza a ver, es el corazón de su estilo, su propia identidad que aparece a través de la conexión de sus pensamientos.

El recorrido de los capítulos es una invitación permanente a descubrir biografías de escritores que hicieron de su vida verdaderas obras de arte, como Daniel Dafoe, tan misterioso y náufrago como su creación cumbre, Robinson Crusoe. O Nikolái Gógol que desarrolló la herramienta del humor para llegar a todos y volcó sus sátiras en manuscritos que tuvieron gran repercusión en la Rusia feudal. El ensayista mexicano es capaz de encontrar una semejanza latente entre Ramón López Velarde y James Joyce, admirar la coherencia entre el arte y la existencia de los escritores rusos o vincular las cartas que alguna vez enviaron Julio Cortázar, Juan Carlos Onetti y Manuel Puig.

Comprender escribiendo

Pasión y condena, la literatura es el lugar en el que los deseos se realizan. En sus cuentos, los hermanos Grimm apelaban al lema, “Entonces, cuando desear todavía era útil” para contar historias infantiles un tanto macabras, pero con finales felices. El deseo de comprender el mundo y encontrar ese lugar soñado es, tal vez, el motivo para buscar las palabras que describan lo que la mente crea y solo existe cuando se materializa en la expresión. O, como explica Juan Villoro, “Sin acudir al gabinete del doctor Freud, podemos decir que el autor busca compensar a través de la escritura algo que no obtiene en el resto de su existencia”. “No hay experiencia humana sin representación de esa experiencia. Uno de los principales resultados de la percepción es que el mundo tangible está incompleto: la realidad fáctica no basta. Necesitamos imaginarla, soñarla, reinventarla. Quien evoca el pasado o anhela el futuro vive en otra región mental. El escritor es un profesional de esa evasión y está dispuesto a pagar el precio que conlleva. En aras del placer, acepta una condena. Su vicio consiste en unir esos opuestos: busca placer en la condena”.

ENSAYO
LA UTILIDAD DEL DESEO
JUAN VILLORO
(Anagrama - Buenos Aires)
ENSAYO
LA UTILIDAD DEL DESEO
JUAN VILLORO
(Anagrama - Buenos Aires)

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