Cada vez se usa menos "quimio" para tratar las leucemias

Avances de la biología permiten descubrir cómo atacar en directo algunos tumores. No funciona con todos los tipos de cáncer.

18 Jul 2018
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DISMINUYENDO. Algunos tipos de cáncer ya no necesitan tratamientos tan agresivos de quimioterapia.

“Durante muchos años, la ‘quimio’ fue la única arma con que contábamos, y estamos agradecidos... Sin embargo, nos llena de entusiasmo esta nueva etapa: constantemente aparecen nuevas drogas con esquemas libres de quimioterapia, tratamientos más potentes y más cortos, pero no más tóxicos, lo que va aumentando la sobrevida y la calidad de vida”. Así, desde la mirada del paciente, describe Fernando Piotrowski, director ejecutivo de la Asociación Leucemia Mieloide Argentina (ALMA) la situación, que podemos resumir de esta manera: para tratar algunas enfermedades oncológicas y oncohematológicas (las distintas leucemias y los linfomas) van ganando terreno lo que se conoce como terapias dirigidas. No es un dato menor si se piensa que se detectan cerca de 15.000 nuevos casos de leucemia por año en nuestro país, lo que equivale a casi un diagnóstico cada 30 minutos, según un informe de ALMA.

De qué hablamos

En las últimas décadas la ciencia descubrió (y se sigue avanzando) muchos mecanismos que favorecen el crecimiento y la diseminación del cáncer, por un lado, y que ciertas alteraciones genéticas suceden en determinados tipos de cáncer. Y si bien queda mucho por saber (y no se pueden tratar así todos los cánceres, es un gran paso adelante. “Saber cuál es la alteración molecular o genética que causa el desarrollo del tumor es la clave para atacarlo -explicó el oncólogo tucumano Juan José Zarbá-. Lo que la medicina personalizada logra es bloquear ese defecto por medio de fármacos”. “Al bloquear el mecanismo, consiguen mejorar mucho el estado del paciente, e incluso hacer desaparecer la enfermedad”, añadió.

Tiro al centro del blanco

Las terapias dirigidas son básicamente tres tareas: bloquear o desactivar las señales que les indican a las células cancerosas que crezcan y se dividan; impedir que vivan más tiempo de lo normal o matarla. Algunas terapias utilizan pequeñas moléculas que pueden introducirse en la célula, afectar su funcionamiento y provocar su muerte. Otras impiden que el tejido alrededor del tumor produzca vasos sanguíneos, con lo cual el tumor se queda sin sangre y, por ende, sin nutrientes.

Por otra parte, también están disponibles los anticuerpos monoclonales. Los anticuerpos son parte del sistema inmunitario; el cuerpo los crea en respuesta a un antígeno (como, por ejemplo, una proteína de un microbio) que ingresa en el cuerpo. Los anticuerpos se unen al antígeno y lo marcan, para que el sistema inmunitario lo destruya. Para producir los anticuerpos monoclonales los científicos analizan antígenos específicos de la superficie de células cancerosas (diana). Luego crean un anticuerpo especial que se adhiera al antígeno diana, de la misma manera que una llave encaja en su cerradura. Esta tecnología permite dirigir el tratamiento hacia células específicas, causando una menor toxicidad para las células sanas.

Un futuro promisorio

Si bien de ningún modo puede decirse que la quimio llegó a su fin en lo que a leucemias se trata, en algunos casos, como la leucemia mieloide crónica, ya no se indica. Para otros tipos se indican quimioterapias al inicio y luego se sigue con terapias dirigidas.

“La quimioterapia está vigente; se usa en muchos casos porque demostró que ayuda a destruir las células cancerígenas. Pero vemos una tendencia hacia tratamientos orales, con mejores perfiles de seguridad y sin impacto tan devastador sobre el cuerpo del paciente”, destaca Raimundo Bezares, jefe de hematología del Hospital General de Agudos de la Ciudad de Buenos Aires.

Piotrowski da fe: “El impacto de la enfermedad en la calidad de vida suele ser uno de los factores que más condicionan la capacidad de sobrellevar bien la etapa que toca vivir”, reconoce

“Las terapias dirigidas muchas veces permiten que la persona pueda seguir con su trabajo, llevando una vida prácticamente normal, sin alterar dramáticamente su rutina... Realizándose controles, claramente, pero no se ve limitado como sí sucede con las quimioterapias”, sintetiza Bezares.


Qué causa la leucemia

Algunos glóbulos blancos mutan, y crecen y se multiplican sin control

Las células sanguíneas se producen en la médula ósea y van transformándose en células sanguíneas de diferentes tipos. En la leucemia, algunas de las que van a formar glóbulos blancos mutan y se convierten en una célula de leucemia y ya no maduran normalmente. Generalmente, se dividen más rápido de lo normal, no mueren cuando deberían hacerlo y se acumulan en la médula ósea reemplazando las normales. En algún momento, salen de la médula ósea y entran al torrente sanguíneo, causando un aumento en el número de glóbulos blancos en la sangre, explica el informe de ALMA.


La terapia dirigida también puede usarse en algunos casos de...

- Linfoma

- Melanomas

- Cáncer de mama

- Cáncer colorrectal

- Cáncer de pulmón

- Cáncer de próstata

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