9 de Julio: los bomberos anunciaron que no desfilarán

“El Estado provincial lleva un año sin darnos nada”, denuncia el jefe del cuartel de Yerba Buena respecto del otorgamiento de un subsidio. Los planteos del personal, que se desempeña en forma voluntaria, también fueron por una deuda que mantiene el Gobierno nacional y por la falta de respuesta de municipios.

08 Jul 2018
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VOLUNTARIOS. Los bomberos reclaman por el seguro y por la obra social. la gaceta / foto de juan pablo sánchez noli (archivo)

De no mediar la palabra de un político, ellos no van a marchar. Los Bomberos Voluntarios de Yerba Buena, Concepción, San Miguel de Tucumán y Tafí Viejo, entre otras ciudades, están dispuestos a plantarse para el desfile patrio de mañana, cuando se celebre la Independencia. En los últimos días, han pasado de asamblea en asamblea: no tienen ni obra social ni seguros de vida y automotor.

Anteayer, por ejemplo, en una esquina yerbabuenense, un vehículo autobomba chocó contra un auto de alquiler. Pedro Hernán Rodríguez Salazar -el jefe del cuartel de esa ciudad- abrió su billetera para pagar el arreglo del paragolpes del taxista. La Ley Provincial Número 9.039, de los Bomberos Voluntarios de Tucumán, ha cumplido un año. Aún así, todavía no ha sido reglamentada. Y no se está cumpliendo con lo escrito en uno de sus capítulos, dicen los voluntarios. Ese punto establece que hasta que el reglamento entre en vigor, y, en consecuencia, los gastos de seguros y de obras sociales sean incluidos en el presupuesto provincial, deben utilizarse fondos provenientes de las erogaciones varias del Tesoro.

“El Estado provincial lleva un año sin darnos nada. Hace un año que nos niega lo que nos corresponde”, declara Salazar. Enseguida, el bombero se hace otras preguntas. Se pregunta si acaso en el Gobierno nadie ha pensado que ellos y los voluntarios de otros municipios saldrán de sus jurisdicciones -para desfilar en San Miguel- con camiones cuyos seguros se encuentran vencidos. Se pregunta porqué son maltratados (”no cobramos un mango. Aún así, no nos ayudan”). Se pregunta porqué, si ellos son los que “salvan las papas” ante una emergencia, los ningunean. “Desde que asumió Juan Manzur (el gobernador), no hemos recibido absolutamente nada. Estamos desprotegidos”, añade.

Aunque los reparos también van dirigidos al Gobierno municipal. Al intendente radical Mariano Campero le han presentado unos cinco expedientes, recuerda. En esos papeles, le han pedido subsidios para un vehículo. Han pedido que se les construya un cuartel o un galpón. Y han pedido que se instalen hidrantes. “No hubo ninguna contestación. Ni sí, ni no. Siempre patean la piedrita”, dice.

Otro motivo de la protesta es la deuda que el Ministerio de Seguridad de la Nación mantiene con los cuarteles del país. Hace poco, las autoridades del Consejo de Federaciones de Bomberos Voluntarios de la Argentina estuvieron reunidas con algunos diputados, para plantear que no les han pagado los remanentes de años anteriores. Y que han previsto recortes para las próximas ayudas. Por eso, numerosos cuarteles -incluidos los tucumanos- se han declarado en estado de alerta.

“Nosotros tampoco vamos a desfilar. Estamos en la misma situación y posición”, afirma José Rinaldi, el presidente de la asociación civil de bomberos de Concepción. En su caso, a fines del año pasado usaron la subvención nacional para comprar un camión de U$S 47.000. El vehículo está próximo a llegar al puerto de Buenos Aires. Para retirarlo, necesitan $ 55.000. “Estamos secos. Fuimos a pedir ayuda a empresarios y al municipio para juntar esa plata”, expresa.

Otros voluntarios que han decidido ausentarse al desfile son los de Tafí Viejo. Angel Aguilar -de ese cuartel- cuenta que lo único que ellos piden es que se cumpla con la ley provincial. Lourdes Fernández Poblete preside la federación de voluntarios de Tucumán y el cuartel de Las Talitas. A la medida se pliegan, además, los escuadrones de Tafí del Valle, San Pedro de Colalao, Colalao del Valle, Trancas y Bella Vista, enumera. “El Estado no tienen interés en nosotros. Saben que lo nuestro es una vocación; un deber. Y que aunque ellos no nos den nada, seguiremos estando cada vez que la sociedad nos necesite”.

Desde Defensa Civil aseguran que, en los próximos días, se les dará la ayuda

Los 24 cuarteles de voluntarios de la provincia reciben, en promedio, unos $ 150.000 al año, cada uno, para los gastos de seguro y de obra social. Como ese monto varía de acuerdo con la cantidad de personal disponible en la dotación y también de los vehículos que se utilizan, los encargados de esas dependencias estiman que se trata de una erogación de alrededor de $ 3 millones anuales.

Fernando Torres es el Director de Defensa Civil de la provincia, área de la que dependen los diferentes escuadrones. El funcionario asegura que en los próximos días, todos los voluntarios cobrarán los subsidios que la Provincia les adeudaba.

Cuando se le pregunta a qué se debe el retraso, responde que el Tribunal de Cuentas ha realizado un control más exhaustivo. Y que eso provocó una demora. En adelante -dice Torres- el pago de los seguros y obras sociales se realizará a través de la Caja Popular de Ahorros, para evitar inconvenientes.

Dice, además, que convocará a los bomberos a una reunión para conversar sobre la reglamentación de la ley, a fin de concretarla. Y señala, finalmente, que la semana que viene, el ministro de Seguridad, Claudio Maley, citará a los bomberos para hacerles entrega de los subsidios.

Habrá un acto oficial para concretar esa entrega. “Ese día, cuando vaya a cobrar el subsidio y deba salir en una foto, me sentiré usada”, indicó, por su parte, Lourdes Fernández Poblete, la titular de la federación de voluntarios de Tucumán y del cuartel de Las Talitas.

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