La peor despedida para James

El colombiano, una de las grandes estrellas en Brasil 2014, se fue de Rusia lesionado, llorando y sin poder ayudar a su selección.

05 Jul 2018
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NO PUDO CONTENER EL LLANTO. James Rodríguez se retiró del estadio llorando por la eliminación de Colombia. Reuters

TOMÁS RUDICH

DPA - ESPECIAL PARA LG MUNDIALISTA

Sentado solitario en el banco de suplentes, sin poder contener el llanto. Así acabó el Mundial para James Rodríguez, una historia radicalmente diferente a la que vivió hace cuatro años en Brasil.

Tras ser una de las grandes estrellas del Mundial de 2014, el colombiano se despidió de Rusia de la peor forma posible. Lesionado, fuera del campo e incapaz de ayudar a su equipo en la derrota por penales ante Inglaterra en los octavos de final tras un dramático empate 1-1.

Antes del llanto, James siguió el encuentro en la primera fila del estadio del Spartak de Moscú junto a su compañero Miguel Borja con desesperación e impotencia. Con las manos agarradas al vidrio que protege la cancha, como una fiera en cautiverio detrás del cristal.

El crack del Bayern Munich explotó de alegría y agitó los puños con el empate agónico de Yerry Mina que forzó la prórroga. Pero fue una alegría efímera y que 40 minutos después, James acababa el encuentro sentado en soledad en el banco de suplentes mientras la mayoría de sus compañeros ya había enfilado rumbo al vestuario. Después puso esa misma imagen en Twitter con un corazón roto.

Colombia extrañó mucho a James. La dependencia quedó clara en Rusia, pues cuando el mediocampista del Bayern Munich no está en la cancha la tricolor sufre para generar fútbol, por lo que sus problemas físicos fueron determinantes en el desempeño del equipo sudamericano.

Otro aspecto negativo es el flojo Mundial de Carlos Sánchez. Lo mostrado por “La Roca” fue inferior a todo lo que había aportado antes del Mundial. Una expulsión y dos penales cometidos empañan el impecable trabajo previo del jugador del Espanyol y lo dejan claramente en deuda con su selección.

El aspecto más destacado en la campaña mundialista de Colombia fue el desempeño del defensor Yerry Mina, quien brilló en ambas áreas. Con el defensor del Barcelona en la cancha, Colombia ganó dos partidos y empató el otro.

Su gran juego aéreo fue clave para la tricolor, porque abrió el camino del triunfo contra Polonia, le dio los tres puntos y la clasificación frente a Senegal y alargó la vida de los sudamericanos en el Mundial ante Inglaterra con un tanto en los descuentos.

Mina y Dávinson Sánchez se consolidaron como una pareja de centrales segura, rápida y con gran estatura, pero sobre todo, muy joven, porque el zaguero del Barcelona tiene 23 años y el del Tottenham 22. Por esto, Colombia tiene asegurada dos estrellas internacionales para el futuro en su última línea, como en aquella época en la que brillaban Iván Ramiro Córdoba y Mario Alberto Yepes.

“Estoy muy triste porque lo dimos todo. Salí con el aductor reventado, todos los muchachos salieron con calambres, no se guardaron nada y le agradezco a este grupo por dejar todo en la cancha, a toda Colombia por siempre apoyar y a Dios por traernos hasta aquí”, dijo Mina tras la eliminación.

Ahora queda conocer el futuro de Pékerman. Aún se desconoce si el argentino iniciará un tercer período en el banquillo de la tricolor. En caso de que el argentino no siga al frente del equipo “cafetero”, suena fuerte como su reemplazante el colombiano Juan Carlos Osorio, quien fue eliminado en octavos de final del Mundial con la selección de México

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