El gremio de Piumato pide la destitución de un juez

Pedernera fue cuestionado por su intervención en un juicio que lleva 12 años.

04 Jul 2018
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Un gremio solicitó a la Legislatura la destitución de Osvaldo Pedernera, vocal de la Sala V de la Cámara del Trabajo de esta capital, alegando que el magistrado había sido funcional a la prolongación de un proceso laboral que lleva 12 años de sustanciación en la Justicia provincial y carece de sentencia de fondo. Según Julio Piumato y Alejandra Martínez, respectivos secretario general y secretaria de la filial local de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN), el camarista incurrió en mal desempeño al dilatar injustificadamente la resolución del pleito “Ardiles” y, por ello, ha de ser separado del cargo.

Piumato y Martínez relataron a la comisión de Juicio Político de la Legislatura que, luego de un año de tener a su disposición el expediente para resolverlo, Pedernera dictó una medida de mejor proveer cuya sustanciación demandó un año y siete meses, y que, luego, dispuso una segunda. Los denunciantes agregaron que, por la oposición de una de las partes, el caso fue analizado por Adolfo Castellanos Murga, también vocal de la Sala V, quien el 19 de abril disintió de sus pares Pedernera y Marcela Tejeda, y dio cuenta sobre la existencia de irrazonabilidad, de excesos y de desequilibrios procesales que implicaban una privación de justicia. “De los hechos relatados se puede inferir que Pedernera incurrió en incumplimientos de los deberes inherentes a su cargo ocasionando con su accionar la vulneración del debido proceso. Sus acciones son irregulares y están reñidas con la ley y, por ende, debe ser destituido”, dijeron Piumato y Martínez en el escrito que presentaron el viernes pasado.

La denuncia profundiza el conflicto interno que generó la publicación periodística de los detalles del caso “Ardiles”. Por medio de una nota enviada a Daniel Posse, presidente de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, Castellanos Murga rechazó la pretensión de Beatriz Bisdorff y María del Carmen Domínguez, presidenta y vicepresidenta de la Cámara del Trabajo, de cambiar la composición de la Sala V, y la postura de Pedernera. “En mi voto en disidencia (en el juicio ‘Ardiles’) sólo hice referencias a hechos concretos que se desprenden del expediente (...) En un exceso de sus facultades legales, Bisdorff y Domínguez se tomaron el atrevimiento de disponer de una vocalía a la que accedí por concurso público”, manifestó. Y dijo que la discrepancia de Pedernera para con la publicación podía implicar un cercenamiento de las libertades de prensa y de expresión. Al respecto, recordó que los jueces están sometidos a la crítica, y que ninguno podía ofenderse por los cuestionamientos que generen sus fallos y decisiones.

Castellanos Murga informó a Posse que ni Pedernera ni Bisdorff ni Domínguez lo habían consultado antes de pedir a la Corte Suprema “medidas” en su contra, y afirmó que el primero se había negado a discutir criterios jurídicos en los seis años y medio que llevaban juntos en la Sala V.

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