Los accidentes viales son el drama del sur: ocho personas murieron en lo que va de 2018

En menos de 24 horas, dos jóvenes fallecieron y hubo al menos 11 heridos durante un siniestro impresionante. Cuestionan el otorgamiento de permisos especiales.

30 Jun 2018
1

LESIONES. Alrededor de 18 cosecheros de limón resultaron heridos al colisionar un colectivo con un camión.

Las estadísticas de víctimas viales son alarmantes. Y la cronicidad de esta situación insinúa que esta epidemia, como la consideran los especialistas en salud pública, se habría naturalizado en el sur tucumano. Esto porque la situación, lejos de mejorar, se agrava. El inicio de la cosecha del limón y de la zafra azucarera ya ha dejado como saldo ocho muertos y 25 heridos, según datos provisorios de la Policía de la Provincia.

Las últimas víctimas, como ya ha ocurrido durante otros años, estuvieron involucradas en siniestros que involucran a transportes caña de azúcar y de obreros que trabajan en la cosecha del limín. El martes por la noche fallecieron dos menores en un incidente registrado en la ruta 329, a la altura de Villa La Trinidad. El jueves, 18 cosecheros de campos citrícolas resultaron heridos cuando el colectivo en el que viajaban colisionó contra un camión. Este último hecho se produjo en Arcadia, sobre la traza vieja de la ruta nacional 38.

“Una cosa es hablar de siniestros y otra es hablar de accidentes. Los primeros son evitables. En cambio, un accidente es una cuestión distinta, imprevisible. En el hecho de Arcadia faltan las pericias técnicas, pero hay indicios de que fue un siniestro”, aventuró el comisario mayor Félix Concha, jefe de la Unidad Regional Sur de la Policía (URS).

Según algunos cosecheros, el ómnibus en que iban se cruzó de carril y colisionó contra el costado de un carro cañero que venía en sentido contrario. Habría ocurrido, aparentemente, después de que reventara una de las ruedas delanteras. “Veníamos charlando y de repente sentí un reventón y el impacto. No sé, creo que pudo ser una rueda”, describió Pedro Melo, uno de los obreros que resultaron ilesos.

Precariedad y licencias

El colectivo, que cumplía a diario viajes desde Villa Belgrano (Alberdi) hasta una finca de Santa Lucía, exhibía condiciones precarias. En realidad, el 80% de las unidades subcontratadas por las fincas citrícolas, para trasladar cosecheros, exhibe deterioros o es antigua, confesó un dirigente de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), que prefirió no identificarse. Y todas, según dijo, tienen permisos especiales de la Dirección General de Transportes de la provincia.

Los colectivos involucrados en esta actividad suman cerca de 200 en todo el interior. También tienen licencias especiales los cientos de transportes cañeros que, en un alto porcentaje, tampoco cumplen con las normas de circulación que establece el artículo 62 de la Ley Nacional de Tránsito 24.449. “Esa legislación determina el largo, ancho, altura de los carros de carga, entre otras exigencias. Y no estoy en condiciones de analizar si se cumple o no (con las pautas legales), porque esos transportes tienen ahora permisos especiales”, advirtió Concha. Afirmó esto en respuesta a las críticas que se le hace a la Policía por la falta de controles en las rutas.

“¿Por qué una medida provincial está por encima de una Ley Nacional, como la de Tránsito, hecha con el fin de que la circulación no sea caótica ni represente un riesgo para la vida de los usuarios de las rutas?”, planteó el abogado Mario Rodríguez, en alusión a los permisos especiales.

El profesional circula a diario por la ruta 38 y advierte sobre los incumplimientos de la Ley Nacional 24.449, en la que -sostiene- incurren los transportes de caña de azúcar y de citrus, y también los conductores particulares. “Sabemos que los factores que generan un siniestro son diversos y que tienen como denominador común el descontrol. Entonces, si queremos cambiar la historia, empecemos por ejercer el control”, sentenció.

Cóctel mortal

Para el ex jefe de la Policía Científica de la Regional Sur, Ramón Martínez, al factor humano y las condiciones de las rastras cañeras y de los colectivos que transportan cosecheros del limón, se incorpora la situación de las rutas. “Hay zonas de alto riesgo, sectores que por la ubicación, el diseño y las condiciones de la calzada, atentan contra la seguridad del tránsito. Eso eleva el índice de siniestros”, observó el profesional.

Martínez indicó una docena de lugares de alto riesgo en rutas provinciales. Entre otros tramos, mencionó la intersección de la ruta nacional 38 y la ruta provincial 327, en Arcadia.

También señaló las rotondas que están al sur de Concepción, el acceso a Aguilares y el acceso a Alberdi. Esas áreas derivan el tránsito hacia la traza nueva de la 38.

Mencionó, además, a la ruta nacional 157 en su intersección con la 329; el acceso al ingenio La Trinidad; y el tramo que se extiende desde la fábrica Alpargatas hasta puente sobre el río Chico, por la traza vieja de la 38.

“Estos sectores de alto riesgo se caracterizan por tener cruces de caminos y una frecuente congestión de vehículos”, destacó Martínez.

“El peligro crece con los transportistas, que generalmente trabajan en tiempo de zafra durante 12 horas diarias. Esto representa para cualquier persona un desgaste enorme, que influye negativamente en las condiciones para manejar”, añadió.

En Esta Nota

Inseguridad
Comentarios