Siete variables que conviene pensar al elegir tu universidad

26 Jun 2018
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Ya es tiempo. La segunda mitad del año está por comenzar y, seguramente, por miles de cabezas tucumanas de entre 17 y 19 años está pasando la pregunta (propia o generada por los adultos): “Y el año que viene, ¿qué pasa con los estudios?”. Encontrar una respuesta lo más satisfactoria, operativa y factible posible a esa pregunta necesita la ayuda de otras preguntas.

¿Qué me gusta?; ¿qué cualidades tengo?, ¿cuáles habilidades? ¿La carrera que siento que me gusta tiene salida laboral?

Y es indispensable hacérselas: “Seis de cada 12 estudiantes universitarios abandonan la carrera en el segundo año. Con esa premisa, en viaedu.com.ar trabajamos para que cada persona con intención de seguir una carrera universitaria tenga todas las herramientas para comenzar y finalizarla con éxito”, resume Julieta Beistegui, cofundadora de la consultora.

Pero las cuestiones exclusivamente personales no son lo único que hay que tener en cuenta, y la siguiente instancia también es muy importante.

El lugar importa

Por supuesto que hay instituciones prestigiosas que se destacan en determinadas áreas, pero es importante entender que lo crucial es encontrar la oferta académica que se acomoda mejor a las necesidades de cada uno. De hecho, en Tucumán no sólo tenés disponibles cuatro universidades (dos públicas y dos privadas), sino también una amplia gama de instituciones de formación terciaria. Entonces, ¿qué información conviene manejar bien antes de inscribirse?

tener en cuenta 
Plan de estudios
La investigación sobre qué materias se dictan es esencial para entender si los contenidos que se ofrecen apunta a lo que necesitamos. La misma carrera enfocarse de maneras diversas según la institución. Por ejemplo, en Psicología, hay instituciones con enfoques mucho más relacionados con el psicoanálisis o la clínica, y otras para desarrollarse en otro tipo de ámbitos laborales, como el corporativo, por ejemplo.  
¿Pública o privada?
Lo primero que se piensa en estos casos se refiere a los costos (pública: gratuita / privada: cuota). Sin embargo conviene considerar también otras variables. Las privadas suelen mantener un régimen similar al del colegio (mayor acompañamiento y personalización; más organización; clases más reducidas, menos trámites administrativos y otros detalles que las hacen “más cómodas”. Para una persona desorganizada que necesita un entorno contenedor y la que ayude, puede que la universidad privada sea mejor alternativa. En cambio, si se busca flexibilidad horaria, posibilidades de comenzar a trabajar, y la excelencia y un prestigio detrás del título de la universidad pública, y además, no tener que pagar una cuota mensual, la mejor opción será esta última. 
Carga horaria
Si tu opción es trabajar y estudiar, se debe priorizar una institución que tenga horarios flexibles y que permita, por ejemplo, cursar sólo por la mañana, o sólo por la noche para tener la posibilidad de conseguir un empleo de medio tiempo.
UBICACIÓN
Muchas veces se subestima el tiempo de viaje (y los costos que este implica) entre el lugar de residencia y la institución, y a veces estas variables pueden definir la continuidad o no de la carrera. Al principio puede no parecer un factor importante, pero cuando al estudio y a los costos se suman el trabajo y el cansancio, las chances de abandonar aumentan. Y si se vive en el interior, la mudanza también es un tema que se debe considerar. Sobre todo porque hay carreras que se dictan en lugares muy específicos. Por eso pensar estas variantes es muy recomendable
¿ofrece pasantías?
Obtener experiencia laboral hoy en día es un valor muy presente entre los estudiantes universitarios. Que la institución elegida ofrezca un programa de pasantías en empresas asociadas, o incluso en la misma casa de estudios, puede ser un gran punto a favor. 
¿ofrece becas?
Especialmente si te decantarías por una privada, pero también en la universidad pública (para acceder a material bibliográfico, por ejemplo), el hecho de que la institución contemple un plan de ayuda económica de algún tipo no es un dato menor. 
otros intereses
Una persona está en la universidad cuatro, cinco o seis años de su vida. Para muchos estudiantes puede ser una cuestión relevante que la institución ofrezca planes para estudiar un tiempo en el exterior como parte de la experiencia, o la posibilidad de combinar estudios con deporte. Puede suceder que haya dos o tres opciones por las que no terminás de decantarte, y estas cuestiones pueden ayudar a definir. 

> Tener en cuenta 

Plan de estudios
La investigación sobre qué materias se dictan es esencial para entender si los contenidos que se ofrecen apunta a lo que necesitamos. La misma carrera enfocarse de maneras diversas según la institución. Por ejemplo, en Psicología, hay instituciones con enfoques mucho más relacionados con el psicoanálisis o la clínica, y otras para desarrollarse en otro tipo de ámbitos laborales, como el corporativo, por ejemplo.  

¿Pública o privada?
Lo primero que se piensa en estos casos se refiere a los costos (pública: gratuita / privada: cuota). Sin embargo conviene considerar también otras variables. Las privadas suelen mantener un régimen similar al del colegio (mayor acompañamiento y personalización; más organización; clases más reducidas, menos trámites administrativos y otros detalles que las hacen “más cómodas”. Para una persona desorganizada que necesita un entorno contenedor y la que ayude, puede que la universidad privada sea mejor alternativa. En cambio, si se busca flexibilidad horaria, posibilidades de comenzar a trabajar, y la excelencia y un prestigio detrás del título de la universidad pública, y además, no tener que pagar una cuota mensual, la mejor opción será esta última. 
Carga horaria
Si tu opción es trabajar y estudiar, se debe priorizar una institución que tenga horarios flexibles y que permita, por ejemplo, cursar sólo por la mañana, o sólo por la noche para tener la posibilidad de conseguir un empleo de medio tiempo.

Ubicación 
Muchas veces se subestima el tiempo de viaje (y los costos que este implica) entre el lugar de residencia y la institución, y a veces estas variables pueden definir la continuidad o no de la carrera. Al principio puede no parecer un factor importante, pero cuando al estudio y a los costos se suman el trabajo y el cansancio, las chances de abandonar aumentan. Y si se vive en el interior, la mudanza también es un tema que se debe considerar. Sobre todo porque hay carreras que se dictan en lugares muy específicos. Por eso pensar estas variantes es muy recomendable

¿Ofrece pasantías?
Obtener experiencia laboral hoy en día es un valor muy presente entre los estudiantes universitarios. Que la institución elegida ofrezca un programa de pasantías en empresas asociadas, o incluso en la misma casa de estudios, puede ser un gran punto a favor. 

¿Ofrece becas?
Especialmente si te decantarías por una privada, pero también en la universidad pública (para acceder a material bibliográfico, por ejemplo), el hecho de que la institución contemple un plan de ayuda económica de algún tipo no es un dato menor. 

Otros intereses
Una persona está en la universidad cuatro, cinco o seis años de su vida. Para muchos estudiantes puede ser una cuestión relevante que la institución ofrezca planes para estudiar un tiempo en el exterior como parte de la experiencia, o la posibilidad de combinar estudios con deporte. Puede suceder que haya dos o tres opciones por las que no terminás de decantarte, y estas cuestiones pueden ayudar a definir. 


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