Por qué es peligrosa la hipertensión arterial durante el embarazo

La afección puede provocar preeclampsia y parto prematuro. La sufre el 10% de las mujeres.

26 Jun 2018

La hipertensión arterial (HTA) durante el embarazo, que afecta al 10% de las mujeres y es la primera causa de muerte materna y de morbilidad perinatal en Argentina y en el mundo, puede causar problemas como preeclampsia y nacimiento prematuro, por lo que los especialistas recomiendan la consulta cardiológica durante la gestación, consigna la agencia Télam.

Las mujeres más proclives a padecer complicaciones son las que tienen sobrepeso u obesidad, embarazos múltiples, las mayores de 40 años y las que ya tuvieron problemas en embarazos previos, enumera en un comunicado la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA).

La HTA se presenta en el 10% de las embarazadas, en tanto que los casos severos constituyen el 5% del total. Además, hasta un 17% sufre hipertensión gestacional o hipertensión inducida por el embarazo, la mayoría de las veces leve, aunque puede plantear complicaciones severas y llegar a tener un gran impacto en la salud de la madre y el bebé, explicó la ginecóloga y obstetra Liliana Voto, miembro de la SAHA.

Esos porcentajes, indica la entidad, evidencian la importancia de realizar consultas cardiológicas durante el embarazo, particularmente si se tiene en cuenta que la presión arterial elevada es una enfermedad considerada silenciosa, porque no genera síntomas.

Se considera que una persona es hipertensa cuando su presión arterial es igual o supera los valores de 140/90 mmHg en dos tomas con un intervalo de 15 minutos.

“Una mujer padece hipertensión crónica cuando tiene HTA antes de las 20 semanas de embarazo, es decir que ya la padecía previamente. En cambio, cuando se manifiesta después de la semana 20 se la denomina hipertensión gestacional.

Durante la gestación la presión elevada puede generar complicaciones para la mujer y el hijo si no se trata rápidamente, como por ejemplo preeclampsia (que en casos graves pone en peligro la vida del feto y de la madre) o un nacimiento prematuro”, advirtió la presidente de la SAHA, Judith Zilberman. Agregó que en la mayoría de los casos si una embarazada presenta presión alta hay que medicarla pero sin que descienda más allá de 120/70 mmHg, ya que podría hacerle mal al bebé al robarle el flujo placentario.

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