Llegan ideas patagónicas a la pastelería

Gastón Salas, de 19 años, se consagró ganador de la primera edición en el país del programa “Bake off”

26 Jun 2018 Por Alicia Liliana Fernández
1

TÉCNICA Y CREATIVIDAD. Gastón Salas, todo el potencial para la repostería.

La campeona es una torta de tres pisos: abajo, genoise de café con crema ídem. Arriba, una Velvet de varias capas. En la cúspide, una cupcake gigante. Por fuera, con técnica de pastillaje, Gastón Salas plasmó su historia y se interpretó a sí mismo, como pastelero y como ser humano. El decorado naif mostraba parte del paisaje de su ciudad natal; los miembros de su familia; el avión que lo llevaba a Buenos Aires; el Obelisco, y él mismo brotando de la torta.

Salas resolvió literalmente la consigna que había dispuesto el jurado, integrado por Christopher Krywonis, Damián Betular y Pamela Villar en la voz de la conductora, Paula Chávez, en la final de la primera edición de “Bake off Argentina”, que concluyó en la noche del domingo, por Telefe.

El campeón es Gastón, a secas, de 19 años, rostro y físico de niño grandote y bueno nacido en Comodoro Rivadavia, Chubut. “¡Vamos la Patagonia!”, gritó, y cayó en un llanto incontenible cuando lo consagraron Mejor Pastelero Argentino Amateur. Había terminado el duelo final contra Hernán Lambertucci, 38 años, porteño, canchero y carilindo (arquetipo winner argentino).

A lo largo del reality show Gastón se destacó por su capacidad para encarar riesgosas aventuras reposteriles y resolver los problemas sencilla y tranquilamente.

En abril, en la carpa de “Bake off Argentina”, montada -como manda el formato original británico y reproducido en nueve países- en un campo verde de idílico paisaje, habían comenzado a ensayar dulzuras 12 participantes. Desde entonces el reality transcurrió entre las historias de vida y el detalle de cómo se logra una ganache perfecta, la esponja de un bizcochuelo de vainilla o el balance de sabores y texturas en una torta Balcarce.

“Bake off Argentina” cumple con características esenciales de los shows de cocina siglo XXI porque encarna historias, sueños y aspiraciones, y porque los sabores y los aromas que no trascienden la pantalla de TV generan adhesión por el lado evocativo.

Mientras fueron territorio de golosos y aspirantes a reposteros, los domingos a la noche le rindieron a Telefe, y cómo: el rating promedio fue de 13.8, con picos de 17.1. Señal de que hay “Bake off Argentina” para rato.

Comentarios