Los líderes europeos buscan un acuerdo por la inmigración

Algunas propuestas son crear centros de desembarco o establecer férreos controles Alemania, España y Francia apuestan por una respuesta conjunta para reducir la migración ilegal. “Valores europeos”

25 Jun 2018
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MINICUMBRE. Representantes de 16 de los 28 países de la Unión Europea se reunieron en Bruselas, ante el aumento de las demandas de asilo. reuters

BRUSELAS, Bélgica.- Una cumbre informal de 16 de los 28 países de la Unión Europea (UE) comenzó ayer en Bruselas para buscar respuestas al urgente tema de la inmigración.

Al ingresar al encuentro, que funciona como prólogo de los debates del 28 y 29 de junio del Consejo Europeo, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, sostuvo que, junto a Francia y Alemania, quieren crear centros de desembarco controlados que funcionen como “un punto de partida” para un acuerdo en todo el bloque.

Sánchez explicó que el planteo con Emmanuel Macron y Angela Merkel es una “respuesta europea” que pretende “no sólo respetar los derechos humanos de los migrantes, sino tener una política migratoria responsable que haga frente a la realidad”.

El presidente francés, por su parte, dijo que debe encontrarse una solución basada en la “cooperación” y los “valores” europeos, aunque “no participen los 28 Estados miembros” y llamó a reducir “de forma humana y metódica” la migración ilegal.

Para el francés, la solución debe combinar la cooperación con países de origen y tránsito de los inmigrantes, el refuerzo de la protección de las fronteras exteriores -incluidos los centros de desembarco- y un mejor reparto de la carga migratoria.

Merkel expresó su confianza en lograr “rápidos acuerdos y lograr soluciones equilibradas y justas”. Y enfatizó que los acuerdos serán previsiblemente “entre algunos socios”, zanjando así las diferencias con varios países.

La mandataria carga con mucha presión al interior de su gobierno de coalición, que tambalea al ritmo de lo que suceda con el tema migratorio.

Sus aliados de la Unión Socialcristiana de Baviera, liderados por el ministro del Interior, Horst Seehofer, amenazan con romper el bloque de Gobierno si no se da un giro restrictivo en la política de asilo, que devuelva a los refugiados al país donde se registraron al ingresar en la UE.

El primer ministro belga, Charles Michel, abogó por un control más estricto de las fronteras exteriores y por la reforma del sistema de Dublín que rige las demandas de asilo en la UE y por el cual los solicitantes tienen que pedir protección al primer país miembro al que llegan.

El jefe del Gobierno croata, Andrej Plenkovic, pidió “más coherencia” en la dimensión externa de la migración, en la asociación con los países de origen y de tránsito y en el refuerzo de las fronteras exteriores.

El primer ministro danés, Lars Lokke Rassmussen, recordó que su país registró las cifras más bajas de demandas de asilo en 10 años gracias al acuerdo con Turquía que implicaba que ese país acoja a refugiados. Se trata, dijo, de discutir ideas sobre cómo resolver el problema en cooperación con países en África y de origen.

El ala más dura contra la inmigración la encarna el nuevo gobierno italiano y su premier, Giuseppe Conte, quien pidió un cambio radical, recriminó la falta de apoyo del bloque durante años y el incumplimiento de las cuotas de acogida de refugiados.

Italia, Grecia y España, son algunos de los países adónde llegan más inmigrantes o refugiados. La mayoría de las embarcaciones que parte de las costas libias y atraviesa el Mediterráneo tiene a Italia como destino. Sólo en 2017 llegaron por esa vía 120.000 personas. (Télam)

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