El Mundial, como terapia de grandes y chicos

23 Jun 2018

El Mundial de Rusia 2018 es un fenómeno social de alcances inimaginables. Y cuando es la Selección la que está en juego, la situación se potencia. En avenida Mate de Luna al 3.000, en una institución de salud, el fútbol es también parte importante de todos. Al lugar, por la mañana asisten jóvenes y adultos con discapacidades severas y graves; por la tarde, es un centro educativo terapéutico para niños y adolescentes.

Lo dicho, al fútbol se lo vive de manera especial. En la previa de cada partido de la Selección, los chicos participan junto con sus familias de actividades organizadas por la institución. Éstas constan de juegos con premios, cuestionarios y charlas. Como cábala, organizan las actividades siempre en el mismo lugar, el Salón de Usos Múltiples (SUM), donde disponen de un proyector para ver las acciones, y llevar algo simbólico que represente a la Argentina.

Para el partido con Croacia, todos se prepararon de manera especial. Luego de un almuerzo, se pintaron la cara con los colores de nuestra bandera, reafirmando la pasión por la camiseta “celeste y blanca”. En el entretiempo, armaron rompecabezas y respondieron preguntas, con premios que tenían que ver con actividades trabajadas previamente desde las salas.

El amargo 3 a 0 dejó en el centro reacciones encontradas. Por el lado de los chicos, con mucha tensión compartida y mostrando sus sensaciones por medio del cuerpo, o directamente gritando. Las mujeres permanecieron más en calma, o bien cantando y haciendo barra.

Ivana León, subdirectora del centro educativo terapéutico, explicó cuál es el objetivo de la institución. “Mejoramos la calidad de vida con intervenciones terapéuticas estratégicas y potenciamos su aprendizaje. Nos diferenciamos de las escuelas porque complementamos las actividades, no sólo desde el punto de vista educativo, sino que son actividades mucho más amplias, terapéuticas en sí mismas, desde lo multidisciplinar, con profesionales que elaboran tratamientos especiales”.

En en ese contexto en que se inserta la relación con el fútbol, y específicamente, con el Mundial. Esto genera muy lindos momentos, en los que el clima de alegría y festejo no se ve opacado por un resultado final en contra, como el que se generó el jueves ante los croatas. Esto se da, en parte, gracias a los profesionales que se encargan de mantener en alto las esperanzas de los chicos.

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