Por una vez, Trump da marcha atrás

El repudio mundial logró que Estados Unidos cambie la orden de que se separe a niños inmigrantes de sus padres y se los aloje en jaulas. No cambia la política migratoria.

21 Jun 2018
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NUEVA ORDEN. Trump anunció que firmará un decreto para mantener en el mismo lugar de detención a niños y padres, luego de la ola global de críticas. Reuters

WASHINGTON.- La intensa presión nacional e internacional empujó al presidente estadounidense Donald Trump a anunciar que se dispone a poner fin a la separación de familias de inmigrantes indocumentados en la frontera con México. Ahora, los hijos de inmigrantes ilegales serán detenidos junto con sus padres.

La separación de familias indocumentadas -la mayoría procedentes de El Salvador, Honduras y Guatemala, los países del violento Triángulo Norte centroamericano- ha provocado una de las mayores crisis de imagen de la administración Trump en el año y medio que lleva en la presidencia.

“Tenemos que mantener a las familias juntas”, dijo Trump en una reunión con legisladores republicanos, tras días de fuertes críticas dentro y fuera de Estados Unidos.

Cerca de 2.300 niños -según cifras oficiales- han sido separados desde el 19 de abril de sus progenitores, procesados con cargos criminales y enviados a centros carcelarios. El objetivo es desalentar la llegada de inmigración ilegal.

La nueva orden anunciada por Trump da prioridad a las familias cuando se trate de procedimientos migratorios, pero no pondrá fin a la política de “cero tolerancia” sobre inmigración ilegal.

Medios estadounidenses informaron antes de que hablara Trump que la secretaria de Seguridad Nacional, Kirsten Nielsen, trabajaba en un borrador de orden ejecutiva que permitiría que los niños permanezcan con sus progenitores durante un tiempo en los lugares en los que están detenidos.

Nielsen misma tuvo que enfrentar la ira de ciudadanos mientras estaba en un lugar público. La funcionaria estaba comiendo con un acompañante cuando un grupo de activistas comenzó a increparle. “¡Pon fin a la separación de familias!”. “¡Pide perdón!”. “¡Vergüenza!”, le gritaron. Al final, los servicios de seguridad tuvieron que sacarla del lugar, un restaurante mexicano a una cuadra de la Casa Blanca. “Si los niños no comen en paz, tú no comes en paz”, le gritó el grupo de manifestantes.

El lunes, Nielsen había negado la existencia de una política para separar familias, y había responsabilizado a las leyes aprobadas bajo administraciones demócratas.

“Tenemos elevados estándares -respondió ella-. Les damos comida, les damos educación, les damos cuidados médicos, hay videos, hay televisiones”.

Las imágenes de niños en jaulas dentro de grandes instalaciones desmintieron estas afirmaciones, y la difusión de una grabación en la que se oye el llanto desconsolado de pequeños que acaban de ser separados de sus padres, generaron una ola de indignación y protesta.

“Esas imágenes afectan a todo el mundo”, admitió ayer Trump, pero insistió en que el país necesita una seguridad fronteriza fuerte. “Tenemos que mantener la firmeza o nuestro país se verá desbordado por el crimen”, dijo el mandatario, con lo que volvió a vincular criminalidad con inmigración.

Según Nielsen, la imágenes “reflejan el enfoque de quienes las han publicado. Las narrativas que no vemos son las narrativas del crimen”, dijo Nielsen el lunes, en una rueda de prensa en la Casa Blanca. Los periodistas reaccionaron con irritación: “¿Esto no es maltrato infantil?”, le preguntaron.

Para evitar que las familias sean separada no haría falta firmar una orden ejecutiva, sino revertir el cambio de política migratoria que ha llevado a la situación actual.

El fiscal general del Estado, el ultraconservador Jeff Sessions, ordenó que todos los inmigrantes detenidos tras entrar en el país ilegalmente sean procesados con cargos criminales, y eso es lo que lleva a que les quiten a los niños al mandarlos a un centro penitenciario. Hasta ahora, a los indocumentados detenidos se les imputaban solamente cargos civiles.

Trump asegura que son las leyes aprobadas por el Congreso bajo presidencias demócratas las que han generado la situación actual.

Con ello ha intentado presionarlos para votar la restrictiva reforma migratoria que persigue y que, además de incluir millones de financiación para su controvertido muro en la frontera con México, supondría un profundo cambio en el sistema de inmigración legal, que pasaría de estar basado en la reagrupación familiar a estar basado en el mérito. Hoy se votan en la Cámara de Representantes dos proyectos de leyes migratorias presentadas por legisladores republicanos. (DPA-Reuters)

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