Adiós a las sonrisas

19 Jun 2018
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OTROS GESTOS. Aunque el rendimiento en los 30’ iniciales entusiasmó, el resultado no fue el esperado por los brasileños. Prensa CBF

ISAAC RISCO Y ERIC DOBIAS

DPA - ESPECIAL PARA LG DEPORTIVA

SOCHI/ROSTOV DEL DON.- Neymar salió visiblemente rengueando del estadio luego del empate del debut y muchos jugadores suizos consideraron que ésa era en realidad la mejor actuación de la jornada del crack brasileño.

Lo del arbitraje “va ser normal” en Rusia, se quejó el crack tras haber sido el futbolista que más faltas recibió en un Mundial desde 1998, según las estadísticas del partido. “Cambian jugadores para hacer faltas. Si el arbitraje no presta atención, eso va a ser algo malo para el fútbol”, protestó tras el 1-1 entre Brasil y Suiza, en el que el jugador del PSG no pudo brillar como se esperaba.

“Neymar está siempre en el suelo”, lo criticó el volante Valon Behrami. “Le hicimos difícil porque estuvimos siempre sobre sus pies y no le dejamos mucho espacio”, comentó el arquero Yann Sommer.

Lo cierto es que el atacante de 26 años, candidato a ser la gran estrella de Rusia 2018 y que había declarado que no tiene miedo a soñar en grande, terminó frustrado en la noche de su debut en Rusia. Recibió 10 de las 19 faltas suizas, tantas como ningún jugador en un Mundial en 20 años. El inglés Alan Shearer fue el último en recibir tantas patadas, en Francia 1998.

La actuación de Neymar se fue diluyendo mientras avanzaba el partido, como le ocurrió al resto de jugadores de la “canarinha”. “Tengo que intentar jugar fútbol”, dijo un contrariado Neymar.

Quedó en deuda

Ni Neymar ni el “jogo bonito”, ni siquiera el golazo de Philippe Coutinho que parecía presagiar un primer show de la “canarinha” en tierras rusas. Aunque el Mundial de fútbol apenas comenzó, el debut de Brasil enturbió la alegría y la ligereza con la que los dirigidos por Tité habían llegado a Rusia.

El empate fue muy poco para un equipo que sueña con el “hexacampeonato”. Brasil, que perdió por primera vez desde 1978 puntos en un arranque mundialista, mostró dos caras distintas. Por un lado, los enormes recursos y la versatilidad del ataque “verdeamarelo”, capaz de hacer crujir el sólido engranaje de la defensa suiza en el primer tiempo. Por otro lado, sin embargo, aparecieron la inseguridad y las dudas, una vez llegado un empate inesperado tras un córner en el arranque del segundo tiempo.

“Brasil cambió el estilo y fue castigado”, analizó el diario “Folha de Sao Paulo”. “Resultado amargo”, escribió el deportivo “Lance!”. “7 contra 1”, ironizó el portal UOL recordando la histórica goleada que les endosó Alemania en 2014, para criticar la facilidad con la que el suizo Steven Zuber pudo cabecear en el empate, rodeado por más de media docena de brasileños.

“La canarinha” perdió la sonrisa que tanto pregona estos días en su base mundialista en Sochi a orillas del Mar Negro, decidida a emular el buen ánimo con el que la selección de Alemania desembarcó hace cuatro años en Brasil 2014 para proclamarse luego campeona. Neymar, que se pintó una cresta dorada en la cabeza para cumplir con su promesa de soñar en grande, pasó cabizbajo por la zona mixta.

Tité compareció tenso en la sala de prensa. “La ansiedad nos golpeó fuerte. El equipo sintió emocionalmente el gol de Suiza”, admitió el entrenador.

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