En plena tregua, un atentado deja más de 20 afganos muertos

El presidente Ghani extiende el cese de fuego.

17 Jun 2018
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AFGANISTÁN.- El presidente afgano, Ashraf Ghani, anunció una extensión del cese el fuego con los talibanes, que ambas partes cumplen desde el viernes, un acercamiento sin precedentes que fue empañado ayer por un atentado suicida reivindicado por el grupo extremista Estado Islámico (EI), que dejó una veintena de muertos en el este del país.

Tras años de sangrientos enfrentamientos, miles de afganos celebraron ayer en varias provincias el éxito del alto el fuego en su segundo día y salieron a las calles para pedir su extensión.

“Para respetar los deseos de la población y apoyar sus demandas de paz, ordeno a las fuerzas de seguridad y defensa que prolonguen el alto el fuego desde el cuarto día del Eid (celebración del fin del Ramadán)”, ordenó Ghani en un discurso televisado, sin especificar por cuánto tiempo estará en vigor la medida.

“También pedimos a los talibanes que extiendan su alto el fuego”, agregó el mandatario, citado por la agencia de noticias DPA.

La semana pasada el Ejecutivo afgano anunció unilateralmente un alto el fuego contra ese grupo insurgente, luego que unos 2.000 ulemas -doctores de la ley islámica- emitieran un pronunciamiento en el que declaraban “ilegítimo” el conflicto. Dos días más tarde, los talibanes anunciaron una tregua de tres días con motivo de la festividad del Eid al-Fitr o festividad del final de mes sagrado de Ramadán, que comenzó en la medianoche del viernes. En su discurso, Ghani afirmó que los prisioneros talibanes podrán ver a sus familias, a la vez que se brindará ayuda humanitaria y asistencia médica a los heridos.

“Estamos preparados para unas negociaciones de paz exhaustivas y estamos dispuestos a debatir todos esos asuntos y demandas que han sido compartidos por los talibanes durante el diálogo de paz”, señaló el mandatario, quien precisó que la oferta incluye hablar sobre el “futuro” de las tropas internacionales.

En el marco de esta tregua, talibanes y soldados rezan desde el viernes en las mismas mezquitas, visitan las áreas gobernadas por la otra parte y hasta se hacen fotografías abrazándose que luego se viralizan en las redes sociales.

En Kabul, un gran número de talibanes entraron ayer tras dejar sus armas a las fuerzas de seguridad y el ministro de Interior, Wais Ahmad Barmak, se acercó a la entrada occidental de la capital para dar la bienvenida a los combatientes, sacándose con fotos con ellos.

Pese a este acercamiento sin precedentes en 17 años de conflicto, la jornada se vio empañada por un ataque del EI en la provincia oriental de Nangarhar, donde talibanes y civiles se habían reunido para celebrar el cese el fuego.

Afganistán atraviesa una de sus etapas más sangrientas tras el final de la misión de la OTAN en 2015, que sólo continúa en el país en tareas de adiestramiento y capacitación de las fuerzas afganas. (Télam)

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