“La pobreza aumentará en los próximos meses”

El economista Agustín Salvia asegura que todas las evidencias apuntan a un derrumbe de los logros conseguidos durante el 2017. El titular del Observatorio de la Deuda Social señaló que la inflación rondará el 30% y que el crédito del FMI empeorará la situación.

17 Jun 2018

El diagnóstico es sombrío. Según el director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), Agustín Salvia, la pobreza en el país va a profundizarse en los próximos meses. “No sólo habrá pobres cada vez más pobres, sino que muchos sectores de la clase media terminarán cayendo en esa misma situación”, señaló el economista momentos antes de disertar en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT.

En diálogo con LA GACETA, Salvia ratificó los datos del último informe del Observatorio, en el que advierte que la caída del poder adquisitivo estaría aumentando de forma importante a causa de la devaluación del peso y la creciente inflación. “La situación de tendencia a la mejora que se había registrado en el segundo semestre de 2017 se vio paralizada con un rebote inflacionario en el primer trimestre, después de la devaluación de diciembre, y un proceso de relativo estancamiento en el sector informal de la economía”, dijo. Y agregó: “es posible que estadísticamente pueda darse dos puntos menos, o quede igual. Pero lo que realmente está ocurriendo es que la ecuación o el presupuesto familiar ha cambiado. Sobre todo el de los sectores más vulnerables”.

En este sentido, el economista señaló que hay varios motivos que provocaron esta situación. “El pago de los servicios públicos, a un costo mucho más alto y el aumento del precio de los alimentos, ha hecho que, efectivamente, a muchas familias les cueste más cubrir los gastos de la canasta básica. Si a esto se agrega una educación que sigue siendo de baja calidad y una salud que no alcanza, la cosa empeora aún más”, declaró.

Es cierto, argumentó Salvia, que se han conseguido mejoras en algunas áreas, sobre todo en materia de infraestructura (acceso a cloacas y agua corriente), pero en el contexto general, la falta de trabajo sigue siendo el principal inconveniente social. “Hoy seguimos con un gran porcentaje de jóvenes desocupados o con empleos precarios y hay un elevado nivel de trabajos indigentes y de personas que hacen changas o labores de muy baja productividad o casi nula calidad. Incluso ya están apareciendo indicios o señales de caída en la cantidad de horas trabajadas, sobre todo en los sectores informales de la economía”, enfatizó.

En este contexto, el diagnóstico es claro y duro: la pobreza empezará a crecer en los próximos meses. “Todas las evidencias muestran que estaría aumentado la pobreza de forma no explosiva, pero sí importante. Y, seguramente, las mejoras obtenidas en 2017 con respecto a 2016 estarían teniendo algún nivel de marcha atrás”, señaló.

Lo que vendrá

¿Podrá el préstamo del FMI revertir esta situación? Según Salvia, no. Por el contrario, la situación se complicará aún más. “El problema es que el acuerdo con el FMI pone más límites a las capacidades de inversión en materia de obra pública, que es uno de los motores que posibilitaron la caída de los niveles de pobreza durante el año pasado. Y también reducirá la cantidad de dinero destinado al consumo en los sectores populares. Es decir, habrá menos circulante de dinero, porque habrá menos actividad en las pequeñas y medianas empresas. Y, en este contexto, al haber menos trabajo, habrá menos plata y, en consecuencia, se realizarán menos changas, menos compras en los negocios de barrio y aumentará las potencialidades de la pobreza”, indicó.

Hacia fin de año, entonces, la situación será compleja. “Está claro que este año cerraremos bastante lejos del 15% de inflación que prometió el Gobierno. Creo que la cifra estará más cerca del 28% o del 30%. Y la devaluación debería acompañar esa misma lógica”, dijo. Y agregó: “lo más importante es como acompañarán los salarios esta inflación. Ahora, lo que estamos viendo, es que las negociaciones salariales y las remuneraciones en general están por debajo de los precios. El año pasado estuvieron dos o tres puntos por arriba. Este año, casi con seguridad, van a estar tres o cuatro puntos por abajo. Esto, sumado a un contexto más recesivo, es prácticamente imposible que la pobreza no tienda a aumentar”.

Respecto del próximo año, Salvia consideró que es muy posible que se produzca un rebote económico. “Eso es lo que apuesta el Gobierno. Un rebote económico que reactive el mercado. Nada extraordinario, pero es posible que se produzca. De todas formas, la promesa de pobreza cero sigue muy lejos, porque no se ha cambiado la raíz del problema, que sigue siegue siendo la falta de pleno empleo y buenos salarios en la pequeña y mediana empresa. Y para eso necesitamos mercado interno, no mercados de exportación, que son menos eficientes”, concluyó.

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