Una elección que puede definir el acuerdo de paz en Colombia

Duque cuestiona el pacto con la guerrilla y Petro quiere cambiar el modelo económico.

16 Jun 2018
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DILEMA. Cambios políticos y económicos enfrentan a Duque y a Petro. Reuters

BOGOTÁ, Colombia.- Los colombianos irán a las urnas, mañana, para elegir entre un abogado afín al libre mercado y un ex rebelde izquierdista, en un segunda vuelta que decidirá el futuro del acuerdo de paz con la desmovilizada guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el modelo económico del país.

Iván Duque, apoyado por el partido Centro Democrático del ex presidente Álvaro Uribe, es el favorito para ganar el balotaje frente al ex alcalde de Bogotá Gustavo Petro, que perteneció a la desmovilizada guerrilla del M-19 y está 20 puntos por debajo en las encuestas.

Lo que está en juego es la implementación de un acuerdo de paz con las FARC, que puso fin a 50 años de conflicto con el grupo rebelde, así como si la cuarta economía de América Latina abandonará su modelo económico favorable a la libre empresa y la inversión.

“Una victoria de Duque no significará el fin del acuerdo de paz, pero podría significar que se redujo a un mínimo”, dijo Yann Basset, profesor de la Universidad de Rosario. “Una victoria de Petro probablemente significaría un período difícil de incertidumbre económica”.

Duque, de 41 años, busca hacer cambios al acuerdo de paz, que considera demasiado indulgente con los ex rebeldes, para obligarlos a que respondan ante la justicia por sus crímenes de guerra antes de ocupar cargos políticos.

Algunos colombianos temen que los cambios terminen en el regreso de miles de ex combatientes a sus trincheras y provoquen una reactivación de la violencia y del conflicto que ha dejado unos 220.000 muertos en más de medio siglo.

En un intento por convencer a los electores indecisos, Duque suavizó su discurso y esta semana dijo que no destruirá el acuerdo sino que le hará “correcciones” para garantizar una paz con justicia, verdad y reparación a las víctimas.

Petro ha criticado el acuerdo por no resolver la desigualdad rural, pero dice que lo mantendrá intacto. Las modificaciones que plantea Duque no son fáciles debido a que el acuerdo fue ratificado por la Corte Constitucional y tiene el respaldo de organizaciones internacionales como Naciones Unidas.

Un camino largo y sinuoso

Independientemente de quien asuma el cargo de presidente el 7 de agosto, el panorama luce difícil.

La economía de 320.000 millones de dólares enfrenta una desaceleración, una nueva generación de grupos ilegales armados dedicados al narcotráfico controla zonas desalojadas por las FARC y casi un millón de migrantes venezolanos llegaron huyendo de la crisis económica y social en su país.

Aunque nunca fue combatiente, Petro perteneció a la guerrilla del M-19 que se desmovilizó en 1990, y es mostrado como ejemplo de cómo los guerrilleros pueden hacer la transición a la política. Su gestión como alcalde fue criticada y polémica. La Procuraduría General lo destituyó de su cargo transitoriamente por cambiar el sistema de recolección de basuras, pero fue reintegrado al poco tiempo.

El economista de 58 años niega que redistribuir la tierra subiendo impuestos a los dueños de grandes extensiones de propiedades improductivas sea una expropiación. Además acusa a las élites políticas y económicas de perpetuarse en el poder en perjuicio de los pobres.

Duque, el candidato con más posibilidades, pasó en cuatro años a convertirse en el hombre de confianza de Uribe. Su cercanía con el ex presidente en su principal ventaja y su mayor talón de Aquiles. Uribe es elogiado por enfrentar con mano dura a las FARC y haber mantenido un sólido crecimiento económico en su gobierno, pero es visto con recelo con otros que quieren una sociedad reconciliada. (Reuters)

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