Los goles que terminan en crisis de angustia

15 Jun 2018

El doctor Ramón Adrián Araujo (h) (MP 8286) es taxativo: “hay personas que viven el deporte de forma exacerbada. Hay que entender que un partido no puede afectar nuestro cuerpo”. Pero los estudios que se realizaron y los hechos que vivió personalmente el Médico Deportólogo con orientación en Cardiología muestran lo difícil que es manejarlo. “Tuve distintas experiencias en algunos Mundiales. En casi el 80% de los casos, los pacientes tenían un componente emocional muy alto y en el momento del examen cardiológico y electrocardiograma se descartó patología cardíaca, siendo en su mayoría, crisis de angustia”, contó.

El doctor pone otro ejemplo que remite un análisis sociológico, además de médico. “También atendí en guardias, a pacientes que se lesionaron extremidades por pegarle a la pared, generándoles lesiones traumatológicas”, relató Araujo, hasta ahí, lo que parecen accidentes, pero… “Recuerdo a un joven que llegó feliz y orgulloso, con una lesión cortante en el dorso de la mano, consecuencia de un festejo de gol en el que, al saltar con sus brazos hacia arriba, le dio al ventilador de techo”, contó Araujo (h). La anécdota le pone más sustento a lo que el profesional planteaba al principio: una exacerbación de lo vivido que lleva a la crisis de angustia. “Ante este tipo de estímulos, el organismo libera catecolaminas (sustancias estimulantes de las funciones cardíacas) y otras hormonas que generan modificaciones como taquiarritmias o hipertensión arterial que generan complicaciones, en caso de no ser compensadas adecuadamente”, refirió Araujo (h). También es importante elegir adecuadamente el contexto en el que se verá el partido. “La reunión debe ser en un ambiente familiar, evitando observar solo un partido estresante”, recomendó. “También, a aquellos que viven con intensidad los partidos de la selección y no tienen complicaciones cardíacas, les recomendaría hacer ejercicios de respiración y relajación. También sería óptimo hacer una caminata, ejercicios de yoga, lectura o escuchar música relajante después del partido”, aportó Araujo (h).

Los horarios favorecen un poco 
Entre tanto riesgo que generarán las emociones intensas, los horarios de los partidos (mañana y tarde) hacen un guiño.“El nivel de estrés será menor que a la noche. Incluso, de noche, se aumentaría el consumo de bebidas alcohólicas y alimentos con sodio y grasas, la combinación para una complicación cardiovascular”, dijo Araujo (h).
Los horarios favorecen un poco 
Entre tanto riesgo que generarán las emociones intensas, los horarios de los partidos (mañana y tarde) hacen un guiño.“El nivel de estrés será menor que a la noche. Incluso, de noche, se aumentaría el consumo de bebidas alcohólicas y alimentos con sodio y grasas, la combinación para una complicación cardiovascular”, dijo Araujo (h).

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