Amantes que se reencuentran en otro estado en una comedia de humor negro

Gonzalo Véliz estrena en Concepción su comedia negra “Tengamos el duelo en paz, por favor”

15 Jun 2018
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AMOR DE OTRO TIEMPO. Álvaro Alderete y Natalia Cano son Vicente y Rita.

DEBUT

• A las 22 en el Teatro de la Estación de Concepción (Heredia e Italia), con entrada libre y gratuita.

Años después de haber terminado su relación amorosa, Rita Pardo y Vicente Rojas deciden reencontrarse para compartir una cena. Durante la comida aparecerán viejas historias, rencores que se creían superados y verdades insólitas, que empujan la trama a un final inesperado. Ellos habitan un espacio indefinido, pero sus cuerpos no son los mismos de tiempo atrás: han muerto y ahora sus almas transitan un territorio entre el arriba y el abajo durante nueve días, dando vueltas.

“Tengamos el duelo en paz, por favor” es la comedia de humor negro que dirige Gonzalo Véliz, con las actuaciones de Natalia Cano y Álvaro Alderete, y que se estrenará esta noche en el Teatro de La Estación de Concepción. La entrada para todo público es libre y gratuita, como parte del programa “el teatro del interior también existe”, con el auspicio de la Secretaría de Cultura del municipio de esa localidad.

La idea surgió de una propuesta de Cano, con quien Véliz trabajó en su premiada obra “El circo de los Marsilli”. “Sentimos la necesidad de poder montarla en el interior, para llegar con el teatro a los espacios donde no está habitualmente. Empezaremos en Concepción y seguiremos por varios espacios convencionales y no convencionales de la provincia”, le adelanta el director a LA GACETA.

“El humor en mis obras toma la relevancia de un actor más en escena, donde el protagonista debe transitar en el cuerpo su verdadero estado que es disfrutar, jugar, ser perceptivo. Es un cuerpo dilatado a las situaciones dramáticas, entregado a la mejor versión de la teatralidad. Ese es el lugar y el enfoque que promuevo en mis textos”, confiesa.

De color negro

En esta puesta, ese humor es particularmente negro, subgénero que siempre entraña peligros, según admite Véliz: “vivimos en una sociedad que se pregunta y conserva silencios sobre algunos temas como el aborto, el amor o la muerte, y ahí está el riesgo que decido tomar porque tomo cuestiones que suscitarían, contempladas desde otra perspectiva, piedad, terror, lástima u otras emociones”.

“Lo negro atañe a las problemáticas más oscuras y dolorosas para el ser humano y que, por norma general, suelen resultar controvertidas y polémicas para la gente, porque están relacionadas con la moral. Como hacedor de teatro en el mundillo tucumano, me gusta indagar en esos temas, donde la sociedad se cuestiona, se incomoda, se diversifica y se retroalimenta. Cuestiono situaciones sociales que generalmente son serias mediante la sátira”, agrega.

El dramaturgo señala que nunca le gustó “reencontrarme con un viejo amor, porque es algo tremendamente patético y aburrido; cuando el amor se me va, se va, y de todo eso también me río en la obra”. Acerca de la actualidad en el teatro local, reclama: “no debe rendirse jamás, la gente tiene la necesidad de reírse tanto de los temas tabúes como de la realidad política; porque somos actores queremos actuar y como somos actores queremos comer”.


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