El Indio Rojas con un folclore que quiere reafirmar la identidad

LA GACETA fue invitada a la grabación en vivo de “Soy del monte”, el nuevo disco del hermano de Jorge Rojas, en Córdoba.

12 Jun 2018

Anisacate queda cruzando el río del mismo nombre, a 10 minutos de Alta Gracia (Córdoba) por la ruta hacia Traslasierra. Es noche cerrada y fría. Hasta que los periodistas de varios medios llegamos al predio de Quilay Producciones, la estructura empresaria soporte que surgió en 2005, cuando Jorge Rojas lanzó su carrera solista.

El complejo Quilay alberga, en construcciones independientes, vivienda, estudio de grabación, cabañas para los artistas y -lo único que conoceremos- sala de ensayos. Esta se distingue por sus dimensiones y sus luces de colores. Al ingresar nos encontramos con un escenario de “escala Cosquín”, con unas 120 butacas en tres filas, más sala de controles, y un palco en primer piso.

El escenario tiene desplegadas varias parrillas de luces, pantalla gigante, y hay varias cámaras de TV, con trípodes, en grúas y móviles.

Todo es expectativa: la invitación es para ser parte de la grabación en vivo del segundo disco de Lucio El Indio Rojas, con videoclips incluidos.

Los fans han copado las butacas y el palco del primer piso. con clara preeminencia de las chicas, que agitan whipalas y cantan antes de que comience el show.

Explota el show

El despegue del show es espectacular, con la banda en franca explosión musical y la pareja de bailarines que establece la coreografía de la chacarera como esencial en el escenario. El Indio se suma a la danza con total naturalidad y arranca los primeros alaridos de las fans. Agarra el micrófono, todo adornado con cuerdas, tulmas y mandalas multicolores, y declara:

Somos la sangre que vendrá

viento que curtirá la piel

del pueblo que levantará

la voz que borrará el ayer.

Tal es la primera estrofa de “Código de barro”. Pegada, subirá los ánimos otra chacarera, “Marca borrada” y “Volver a verte”, con el paisaje del monte chaco-salteño y del río en la pantalla. “Nunca es tarde” apuntará a la esperanza, y después, el huayno “A mi pueblo”; “Una sola voz”; “Yo soy el Indio”, cantará, bien fuerte; “Cuna de cantores”; “La sencillita”, “Nuevamente”, “Una zamba en el cielo”, “Madrugada”, “Eterno amor”. Vendrá “Soy del monte”, la chacarera que le pone nombre al disco, y después “Corazón sentido”; “La puerta de tu adiós” y “Culpable”. “No me abraces” es el grito de la copla con que sorprende Alfredo Rojas en el solo; “Celoso”; “Tómame”, “Sólo músicos”, “Jurabas tú”. El bis llegará bien arriba con “De esas que te hacen llorar”. Todo el show transcurrirá en un clima festivalero, con alternancia de momentos más tranquilos, de zambas carperas que él llama zambas de amor. Con varios cambios de ropa de El Indio, siempre con camisas de telas pintadas a mano, un llamativo blazer con estampado de whipala y chalecos tejidos en telar. Siempre dispuesto al baile, a la par de los bailarines, desplegando un hábil manejo de escena con carisma; cantando a garganta abierta, con sencillez y potencia.

Con letras, imágenes y la clara intención de marcar, por si hiciera falta, que él es El Indio Rojas, como quiere que lo llamen, y que le canta a su tierra, el Chaco salteño.

la historia 
proyectos de familia                            En Marca Borrada, Santa Victoria Este (Salta), se criaron los hermanos Jorge, Lucio y Alfredo Rojas, que habían nacido en Cutral Có porque el padre, don Lucio Rojas, partió a Neuquén en busca de trabajo. “Esto sigue siendo un proyecto familiar -dice El Indio-. Todo lo que nos pasó en estos años tiene que ver con la familia. Cuando Jorge se fue de Los Nocheros nos llamó al Alfredo y a mí para que seamos parte de su nuevo camino”. Lucio se hizo conocido en los escenarios festivaleros junto a Los Carabajal, a quienes acompañó durante cinco años. Ahora se consolida en su carrera solista, y también en Los Rojas, que integra con sus dos hermanos.  
los músicos
dos hermanos en el escenario
 
Alfredo Rojas ocupa un lugar importante en el escenario, ya como segunda voz, ya como solista o como coplero, y las más de las veces desatando la risa con sus anécdotas y su comicidad natural.                                               Los integrantes de la banda fueron presentados casi al final del show, con un video que resaltaba sus nombres: Lautaro Rojas (hijo mayor de Jorge) en percusión, Abel Homer en batería, Francisco Homer en bajo, Daniel Albarracín en teclados, Julián Callaú en violín, Antonio Serrano en bandoneón, Seba Jaime en guitarra y voz. La puesta en escena ubicó a los músicos en tarimas a distintos niveles, con despliegue lumínico que destacaba los solos. Desde la sala de control, de gorra de lana y en la oscuridad, Jorge Rojas dirigió la grabación del espectáculo, y sólo se supo que estaba ahí cuando “El Indio” se dirigió al “señor director”, y él dijo sólo dos palabras.
 
la danza
una pareja basta para sentir ganas de   bailar y cantar                       con “el indio”
El espectáculo de “El Indio”, como lo demostró en Jesús María y en Cosquín, entre otros escenarios, provoca la danza y no deja indiferente al público. El artista hace gala de que es bailarín antes y después de ser cantor, y despliega zapateos, giros y talento. 
En el escenario basta una pareja, la que conforman la bella Silvia Álvarez y el grácil Santiago Sastre,  que acaparan las miradas del público en escenario, a lo largo del show, con sus coreografías estilizadas y sus cambios de atuendo.  

>La historia | Proyectos de familia

En Marca Borrada, Santa Victoria Este (Salta), se criaron los hermanos Jorge, Lucio y Alfredo Rojas, que habían nacido en Cutral Có porque el padre, don Lucio Rojas, partió a Neuquén en busca de trabajo. “Esto sigue siendo un proyecto familiar -dice El Indio-. Todo lo que nos pasó en estos años tiene que ver con la familia. Cuando Jorge se fue de Los Nocheros nos llamó al Alfredo y a mí para que seamos parte de su nuevo camino”. Lucio se hizo conocido en los escenarios festivaleros junto a Los Carabajal, a quienes acompañó durante cinco años. Ahora se consolida en su carrera solista, y también en Los Rojas, que integra con sus dos hermanos.  

> Los músicos | Dos hermanos en el escenario
 
Alfredo Rojas ocupa un lugar importante en el escenario, ya como segunda voz, ya como solista o como coplero, y las más de las veces desatando la risa con sus anécdotas y su comicidad natural. Los integrantes de la banda fueron presentados casi al final del show, con un video que resaltaba sus nombres: Lautaro Rojas (hijo mayor de Jorge) en percusión, Abel Homer en batería, Francisco Homer en bajo, Daniel Albarracín en teclados, Julián Callaú en violín, Antonio Serrano en bandoneón, Seba Jaime en guitarra y voz. La puesta en escena ubicó a los músicos en tarimas a distintos niveles, con despliegue lumínico que destacaba los solos. Desde la sala de control, de gorra de lana y en la oscuridad, Jorge Rojas dirigió la grabación del espectáculo, y sólo se supo que estaba ahí cuando “El Indio” se dirigió al “señor director”, y él dijo sólo dos palabras.

 
> La danza | Una pareja basta para sentir ganas de   bailar y cantar con “El Indio”

El espectáculo de “El Indio”, como lo demostró en Jesús María y en Cosquín, entre otros escenarios, provoca la danza y no deja indiferente al público. El artista hace gala de que es bailarín antes y después de ser cantor, y despliega zapateos, giros y talento. 
En el escenario basta una pareja, la que conforman la bella Silvia Álvarez y el grácil Santiago Sastre,  que acaparan las miradas del público en escenario, a lo largo del show, con sus coreografías estilizadas y sus cambios de atuendo.  

Comentarios