Cartas de lectores

02 Jun 2018
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DERRUMBE

Escuché que los dueños de las propiedades son responsables si se derrumba un edificio. ¿Es para los inmuebles que se encuentran en el centro? Me imagino que son los más controlados por los años que llevan construidos. Seguro que alguna repartición municipal o de la Gobernación controla en qué condición se encuentran. En este accidente ocurrido en el ex teatro Parravicini hubo víctimas. ¿Las precauciones corren por cuenta de quién? ¿Del propietario? Y las instituciones, ¿qué hacen? ¿Qué responsabilidad tienen? Son miles de preguntas cuando los muertos fueron inocentes transeúntes que pasaron por el frente del edificio. ¡No, señor funcionario, sea responsable y no se lave las manos! La Justicia tiene que analizar esa irresponsabilidad, porque no se cumplieron las normas en resguardo de la seguridad de personas indefensas, sin conciencia del peligro que acechaba.

Carlos Rubén Ávila

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CALENTAMIENTO GLOBAL

Las insólitas temperaturas ocurridas durante abril -ya entrado el otoño- han llamado la atención del ciudadano. Pero eso no fue fruto de la casualidad ni surgió de la nada. Fue consecuencia de lo que los meteorólogos de todo el mundo vienen demostrando estos últimos años, que denominaron el “cambio climático en la atmósfera”, como consecuencia directa del calentamiento global de la misma, que luego deriva en el admitido “efecto invernadero”. ¿Cómo es eso? Es debido al mal manejo del hombre con los recursos naturales, provocados por quemas irracionales de residuos agrícolas, pasturas, bosques, etcétera, como también por la creciente industrialización sin tomar los recaudos técnicos que los casos requieren para evitar la polución, sumado al aumento anual de los vehículos de transporte de todo tipo, con sus correspondientes emanaciones de gases -que suman millones de toneladas/año- con fuerte presencia de los derivados del carbono (monóxido y dióxido). El mundo tomó conciencia real de estos temas cuando decidió firmar el Protocolo de Kyoto (Japón), en 1997, con la adhesión de casi todos los países. Solo tres no lo hicieron en ese momento: EEUU, Rusia y China, pero se agregaron después. Argentina se adhirió y de allí surgió la Ley Nacional 25.438, que posteriormente da lugar a la Ley Nacional de Biocombustibles N° 26.093, que se complementó luego con la N° 26.334, para posibilitar el uso del bioetanol de la caña de azúcar en mezcla con las naftas. Así, es el único cultivo que tiene su propia Ley a sus efectos. Nuestro país formalizó su compromiso de tomar medidas para mitigar la emisión de gases nocivos -provenientes de vehículos- incorporando, paulatinamente, combustibles de energía renovables como el bioetanol y el biodiésel, en reemplazo de los derivados del petróleo, pues estos generan -después de la combustión- importantes cantidades de mono y dióxido de carbono. Estos gases son los mayores responsables (entre 80-90%) en formar esa capa traslúcida que dificulta la vuelta al espacio de los rayos infrarrojos sobrantes, y así causan el aumento de la temperatura sobre tierra. Estos rayos, junto a los ultravioletas, ingresan con la radiación solar. El Conicet explicó que Argentina contribuye poco en la emisión de estos gases pues no llega al 1%, contra el 28% de la UE, 25% de EEUU, 14% de Rusia y 33% de otros países. Pero la quema sin control de residuos agrícolas o biomasa, en general también produce el mismo efecto, pero agregan metano y óxido nitroso entre otros. La industrialización emite diferentes tipos de gases que contribuyen al problema, conteniendo cloro, flúor, carbonos y azufre, dando lugar a 19 combinaciones químicas distintas, con el agravante de poseer una vida media muy larga en aquella capa, desde decenas a cientos de años. Los más peligrosos son los hidro-flúor-carbono, ya que 1 tonelada (tn) puede equivaler a 12.000 tn del dióxido de carbono. Según el IPCC, entre la era pre-industrial y el año 2000, el dióxido de carbono aumentó un 30,3%, el metano un 199,2%, el óxido nitroso un 16,3% y un 62% correspondiente a la sumatoria de otros gases. Tucumán también hace sus contribuciones, pues con la quema de cañaverales y/o maloja, o bien al descomponerse los basurales desparramados en toda la provincia o en las llamadas “lagunas de vinaza”, se produce una gran emisión de esos gases que debería evitarse. Un m3 de vinaza produce 2,33 kg del dióxido de carbono. Para la OMM (Organización Meteorológica Mundial), la temperatura en los 12 km sobre la Tierra subió 0,41°C, entre 1940 y 2000, y para el 2020 espera que pase de 0,5°C. El dióxido de carbono, que en la era pre-industrial estaba en 280 partes por millón, ahora está en 445 pm, y los meteorólogos coinciden que no debería pasar de 550 ppm en el 2100, y que el aumento de la temperatura global no debería superar los 2°C sobre la normal. El mayor impacto negativo fue en las temperaturas mínimas; así lo determinó un trabajo de la Fundación Lillo para Tucumán. Todo lo señalado es grave, porque se traduce en desastres y alteraciones climáticas a lo largo del mundo, como inundaciones, sequías, tifones y tornados, que afectan a poblaciones enteras. LA GACETA del 30 de mayo destaca las grandes tormentas y huracanes que ocurren en el Caribe y el sur de EEUU. El Banco Mundial midió estos impactos: la sumatoria puede afectar el 5% del PBI mundial, mientras que las políticas a implementarse pueden costar entre el 2,7% y el 3% de ese PBI. En 1980, las pérdidas eran de U$S 20.000 millones, pero hacia 2017 subieron a U$S 320.000 millones. La FAO alertó respecto a la pérdida de la capa arable del suelo, con la consiguiente afectación a cosechas, ganado, etc, sumado a una pérdida anual del 3% del área boscosa mundial.

Franco Augusto Fogliata

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POBRE TUCUMÁN

Digo “pobre Tucumán” porque la ciudad se está cayendo a pedazos. Entonces, pienso en la sensación que le podemos ofrecer al turista por las vacaciones de invierno: una legión de guías itinerantes para llevarlos por aceras transitables, porque si no mira para abajo, tropieza con roturas o baldosas faltantes y si no lo hace para arriba, le puede caer un balcón en la cabeza. Si va a trasladarse en vehículo, consiga un plano y un GPS para ver por qué calles circular y poder volver a su lugar de origen con el auto funcionando y no en un trailer del Automóvil Club. Para qué hablar si está lloviendo y encuentra una boca de registro faltante cubierta con agua, aparte de los cráteres con los que estamos acostumbrados a convivir, y si es un día soleado y ven muchas lagunas, no se confundan no es Plitvice (lugar de mi querida Croacia publicado por la revista Nueva de LA GACETA días pasados), ni tampoco Finlandia en la región de los mil lagos, ¡Está en Tucumán!, y son lagunas artificiales producto de la inoperancia de la SAT. Si el visitante planea un raid en bicicleta al cerro o a la zona de Horco Molle, ¡que tenga suerte!, porque creo que vuelve caminando descalzo, incomunicado, sin saber la hora y convertido en un NN. Y, ¿por qué digo esto? porque le van a quitar la bicicleta, el celular, el reloj y la billetera con los documentos y más aún: si usa prótesis dental prepárese para comer papilla, porque también se la van a sacar. Si está llegando de noche, desde el sur por la zona del Mercofrut, las vacaciones pueden terminar antes de empezar. El tema ingresos a la ciudad ya me referí antes, como lo hicieron numerosos lectores, porque llegando con este panorama lo primero que piensa es cómo seguir de largo, y lo repito nuevamente: la carta de presentación de una ciudad son los accesos.

Alberto Antonio Segulja

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ABORTO Y RESPONSABILIDAD

Dada la importancia que tiene el tratamiento del aborto en la sociedad, yo quiero referirme a lo que observé: ni los que defienden el aborto ni los que lo atacamos hemos abordado la responsabilidad que le concierne al padre y coautor de la vida de esa criatura en cuestión. ¿Qué hay de ellos? ¿Qué responsabilidad le cabe, si su participación está en la misma medida que a la de la madre? ¿No hay en este olvido, tal vez, un cierto machismo tolerado por unos y por otros al desvincularlos? Si fue violada, ¿por qué recién lo manifiesta y no en su momento? Si fue de común acuerdo, ¿porqué está ausente en el momento de la decisión? ¿Y si al padre de la criatura le interesara mantenerla con vida haciéndose cargo como padre que es? Todo esto del aborto no hace más que debilitar a la humanidad moral y civilmente, porque un país rico como el nuestro ya debe estar en la mira de ambiciones de todo tipo. Sin habitantes para que la habiten y la fortalezcan; para que en su tiempo mantengan con su trabajo a los viejos que nos vamos retirando ya cansados por lo que nos tocó aportar, pero aún con necesidades. Ya se está viendo esta problemática en los países donde el aborto tiene libre cauce. Por otro lado, educar en la sexualidad es una necesidad a la que, salvo honrosas excepciones, ni los padres están preparados para encauzarla por los senderos de la dignidad para la que nació el ser humano. No está, por tanto, encaminarla a los métodos anticonceptivos sino al uso libre y responsable de su sexualidad, que no se circunscribe a lo genital sino a toda una riquísima forma de complementariedad con el sexo opuesto, y con todo el género humano, y hasta con toda la naturaleza con el riquísimo aporte de ambos sexos en su peculiaridad.

Teresa Ofir Toral de Grau

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EL PADRE PEPE, EL ABORTO Y EL FMI

El presbítero José María Di Paola, más conocido como el padre Pepe, referente de la pastoral en las villas de emergencia de Buenos Aires, expuso su posición en la décimoquinta jornada de audiencias en Diputados por las leyes para despenalizar el aborto, diciendo que “el genocidio del aborto es promovido por el FMI”. Creo que sus palabras y su posición cristiana y política al respecto, merecen ser aclaradas. El padre Pepe está en contra del aborto -se supone-, pero abiertamente a favor de la posición política del kirchnerismo de ir en contra del FMI. Por lo tanto, está en contra de la medida del gobierno de Mauricio Macri, de acudir en busca de fondos a dicho organismo mundial. Por lo que el padre Pepe, desde su posición de ministro eclesiástico, intenta con sus dichos tirarle al gobierno argentino la desconfianza de todos los creyentes del catolicismo, mezclando una decisión medular cristiana (la defensa de la vida) con otra decisión política (acudir al FMI). Además, sus antecedentes no lo favorecen para lograr el objetivo que pretende, ya que es archiconocida su afición kirchnerista. Y porque creyentes como yo hay muchísimos, que aman a la Iglesia y la respetan, pero rechazan de plano toda iniciativa malintencionada del kirchnerismo. Por lo que el padre Pepe queda disfrazado de oveja y su posición es mediocre, siendo que él sabe mejor que yo lo que a los mediocres les hará Dios. Y quienes creemos y amamos a la Iglesia, más allá de lo bien o mal que se comporten sus ministros, defendiendo el voto que dimos a favor de una Argentina mejor, estamos siendo “fieles en lo poco”, por lo que peregrinamos convencidos de que ya tenemos una recompensa asegurada en el cielo.

Daniel E. Chávez

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