Trump pone los pelos de punta a los fabricantes europeos

11 Mar 2018

BRUSELAS/GINEBRA.- La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA, por sus siglas en inglés) advirtió sobre las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de imponer aranceles a los vehículos producidos en la Unión Europea (UE).

Los fabricantes europeos no sólo importan vehículos en Estados Unidos, sino que también tienen fábricas allí, “proporcionan un importante empleo local y general beneficios impositivos”, afirmó en un comunicado el secretario general de ACEA, Erik Jonnaert.

“En realidad, algunos fabricantes europeos tienen sus mayores plantas no en la Unión Europea sino en Estados Unidos”, añadió. ACEA apoya un comercio libre, justo y que respete las reglas comerciales internacionales.

El viernes 1, Trump anunció la imposición de aranceles a las importaciones de acero y alumino. El jueves pasado lo confirmó. La UE había advertido que aplicaría represalias si Trump daba ese paso, a lo que el presidente estadounidense respondió amenazando con un impuesto a las importaciones de vehículos europeos.

Antes de confirmarse la noticia, el presidente ejecutivo del consorcio francés PSA advirtió que no deben sacarse conclusiones de las palabras de Trump. “Entre una posición de negociación y una decisión definitiva hay una diferencia”, dijo Carlos Tavares en el marco del Salón del Automóvil de Ginebra.

Aunque Trump fuese muy claro en sus declaraciones, eso no tiene que significar que al final todo ocurra de esa forma, añadió el presidente de PSA, que agrupa marcas como Peugeot, Citroën u Opel. Más allá de eso, el sector europeo rechaza los aranceles y barreras comerciales, señaló Tavares. “Los fabricantes europeos defienden un comercio mundial”, señaló.

Por su parte, el presidente de Volkswagen, Matthias Müller, cuestionó que después de años de esfuerzos para reducir los aranceles un país decida abrirse de ese camino. “Para nosotros es algo muy sorprendente. Ahora habrá que ver cómo se comportan concretamente”, analizó en Ginebra.

El jefe de BMW, Harald Krüger, era más optimista, al decir que no habría un impuesto a la importación de autos europeos. “Eso no ocurre de la noche a la mañana por un decreto del presidente”, señaló, y destacó que hay legisladores que se oponen a la medida.

De todas formas, si se aplica un impuesto a la importación de autos, eso podría beneficiar a BMW que, según Krüger, se encuentra en “la mejor situación de todos los competidores”.

La empresa alemana tiene su mayor planta en la ciudad estadounidense de Spartanburg, donde fabrica un modelo de SUV que lo convierte en el mayor exportador de Estados Unidos. Según ACEA, el comercio de vehículos y autopartes supone en torno al 10% del intercambio comercial total entre la UE y Estados Unidos. Estados Unidos fue el principal destino de las exportaciones de vehículos de la UE y el tercer exportador de automóviles al bloque en cuanto a volumen de ventas. (DPA)

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