La prevención es el escudo contra el HLB

Hay actores de la cadena citrícola que están comprometidos con las acciones necesarias para bloquear la entrada del HLB a Tucumán, pero el compromiso es aún dispar. Sigue habiendo productores o empresas que no respetan las normas esenciales para la prevención, tales como monitorear los campos productivos y denunciar sospechas.

10 Mar 2018 Por Gustavo Frías Silva

> REPORTE RURAL

La citricultura en el país representa cerca del 60% de la producción de frutas argentinas, no sólo en la producción de fruta propiamente dicha para el mercado interno y externo, sino en una industrialización muy fuerte, cuyos productos están derivados mayormente a un destacado mercado internacional. La importancia de la citricultura en la Argentina, que no es conocida por toda la sociedad argentina y todavía hay muchos sectores de nuestra sociedad tucumana que todavía no conocen la realidad de sobre el Huanglongbing (HLB) y las graves consecuencias que puede generar se hace presente es un problema, porque al no entenderse la dimensión del riesgo es difícil la prevención ante una enfermedad tan grave y que no tiene cura.

Desde el año 2010, momento en que el Senasa, junto a las provincias citrícolas del país y las instituciones de investigación como la Eeaoc y el INTA, empezaron a monitorear como una de las actividades del Programa Nacional de Prevención del HLB (Pnphlb), hasta la actualidad, la situación se ha mantenido en detecciones en áreas no comerciales (zonas urbanas o traspatios de casas particulares). Recién a -finales de 2016 y principios de 2017 fueron encontradas plantas enfermas en campos comerciales en la Provincia de Misiones.

Esta situación es muy preocupante, porque la enfermedad que ingresa en plantaciones con esta finalidad tiene una dinámica completamente distinta a la que puede detectarse en traspatio. En los emprendimientos productivos hay mayor ingreso de personas y los materiales entran y salen constantemente, lo que representa un riesgo de dispersión mayor de HLB. Asimismo, las detecciones abarcan cada vez áreas más amplias; antes eran solamente en el norte de Misiones y ahora comienzan a darse en los traspatios o áreas urbanas de prácticamente toda esta provincia y en el norte de Corrientes. También hubo detecciones, aunque muy pocas, en Chaco, Formosa y Santiago del Estero.

Problemática 2018

Hoy nos enfrentamos a una situación más grave que en 2010, debido al avance del HLB, y por ello es más importante evitar la propagación. Hay actores de la cadena citrícola que están comprometidos con las acciones necesarias para llevar adelante este objetivo, pero el compromiso es aún dispar. Sigue habiendo productores o empresas que no respetan las normas esenciales para la prevención, tales como monitorear su campo y denunciar sospechas. Los productores conocen que, a partir de la Resolución Senasa N°930/09, que obliga a producir plantas cítricas en viveros bajo cubierta, se puede disponer de material para ofrecer a los productores y reponer de forma segura, en caso del posible avance de la enfermedad.

Sin embargo, conocemos la existencia de viveros ilegales difíciles de encontrar, y que continúa el ingreso ilegal de plantas a través de las fronteras con Paraguay y Brasil, países en donde está presente la enfermedad.

Lo que principalmente se le pide también al productor es que tenga una actitud vigilante sobre su campo. Si detecta una planta con amarillamiento sectorizado de las ramas, y/o se le caen los frutos o se encuentran deformados, debe saber que estos son posibles síntomas de HLB, por lo que debe comunicarse rápidamente con el Senasa, el INTA, la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc), los servicios fitosanitarios provinciales, o las asociaciones de productores que trabajan en el Programa Nacional, como en el caso de Afinoa. Algunas de las principales vías de contacto son el 0800-999-2386, el correo electrónico [email protected] y la aplicación “Alertas Senasa”, disponible para Android.

Inmediatamente, los técnicos del Programa atenderán esa denuncia y obrarán en consecuencia.

A pesar de esto, en muchos casos continúan utilizando plantas sin certificación o trasladando informalmente la fruta sin documentación o sin proceso certificado.

A esto se le suma que muchos que no conocen de esta problemática también realizan acciones que pueden ser peligrosas si ingresan, plantas, frutas y/o yemas con el vector o la bacteria, ya sea por medio de sus vehículos particulares, ómnibus de línea y aviones.

También es importante decir que las municipalidades y comunas de la provincia y de la región deberían controlar que la plantación de Murraya paniculata no se realice por estar prohibidas por ley y que las renovaciones de naranjos agrios no se las hagan, ya que pueden ser fuente de inóculos si no se los maneja y mantienen como corresponde.

Cambiar una planta hospedera del HLB por otra que cumpla su misma función ornamental es un gesto de colaboración imprescindible. y en esto se necesita la colaboración de toda la sociedad en su conjunto.

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