Rosendo Fraga: “las denuncias le hacen perder el monopolio de la honestidad al Gobierno”

El analista cree que Macri postergó para un eventual segundo mandato las reformas estructurales del país. Hoy, Fraga estará en Tucumán para participar de un homenaje a Roca.

09 Mar 2018
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ROSENDO FRAGA. FOTO TOMADA DE PRENSAREPUBLICANA.COM

La sociedad ha comenzado a perder la tolerancia con el Gobierno. Y el presidente, Mauricio Macri, ha decidido postergar para un segundo mandato las reformas estructurales que requiere la difícil situación del país. Las apreciaciones pertenecen al analista político Rosendo Fraga. El director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría participará hoy en Tucumán de un homenaje a Julio Argentino Roca, en conmemoración de los 120 años del inicio del segundo mandato del tucumano como Presidente de la Nación.

“Normalmente, durante los dos primeros años de un nuevo gobierno la sociedad es tolerante con él. En cambio, en el tercer año, la gente percibe que los problemas ya corresponden al gobierno que está en funciones y no al gobierno precedente. En su discurso del 1 de marzo ante el Congreso, el Presidente pareció entenderlo. No habló más de la agenda recibida ni de la corrupción del kirchnerismo; se concentró más en el futuro y en sus propias propuestas”, afirmó el consultor a LA GACETA.

El evento de hoy, organizado por las fundaciones Federalismo y Libertad y Friedrich Naumann, y por la Municipalidad de Las Talitas, comenzará a las 10.30 en la que se dice fue la casa natal del prócer, ubicada en El Colmenar. Fraga expondrá allí en su carácter de presidente del Instituto de Investigaciones Históricas Teniente Julio Argentino Roca.

Más allá de su interés por la vida del tucumano que condujo el país en dos oportunidades hacia finales del siglo XIX, Fraga mantiene una aguda visión sobre la realidad política del país.

- Tras los casos Triaca, Caputo, Díaz Gilligan y los “Paradise Papers”, ¿hubo una respuesta adecuada del Gobierno?

- Las denuncias de corrupción que afectan al gobierno le hacen perder ante la opinión pública el “monopolio de la honestidad” como valor político, que tuvo los dos primeros años. El oficialismo debe asumir que la gente es menos tolerante con la corrupción en un gobierno no-peronista que frente a un gobierno peronista, respecto al cual en alguna medida se descuenta que estas cosas ocurren. Además, la administración de Macri durante sus dos primeros años dio mucha relevancia política a la corrupción del kirchnerismo, por lo cual su costo puede ser mayor. El gobierno ha buscado responder caso por caso a las distintas denuncias y no asumir una política general. Lo peor para el oficialismo es que se siga hablando del tema y eso es difícil de evitar, porque la oposición ha encontrado una oportunidad y la va a utilizar.

- En la pulseada con los gremios, principalmente con Hugo Moyano, ¿gana o pierde el Gobierno?

- El conflicto con Moyano genera para el gobierno un efecto político ambivalente. Por un lado lo beneficia en materia de imagen, al confrontar las figuras de Macri y de Moyano. Pero por otro, puede plantear problemas de gobernabilidad, ya que puede complicar la negociación de las paritarias, se ha consolidado un bloque de “oposición dura” y las protestas en la calle pueden crecer.

- El macrismo ganó dos elecciones consecutivas, ¿dejó pasar en este tiempo la chance de apurar las reformas estructurales que propuso en la campaña?

- Tras los incidentes del 18 de diciembre frente al Congreso y el costo pagado por la reforma previsional, el Gobierno que iba a realizar reformas en la segunda parte del primer mandato decidió postergarlas para el segundo, es decir para después de 2019. Puede ser un error estratégico, pero el gobierno parece haber pensado que avanzar ahora con reformas importantes que tienen costo, puede complicar la reelección de Macri.

- El peronismo sigue sin encontrar un líder para 2019.

- El peronismo recién tiene un líder cuando un peronista llega a la Casa Rosada. Así fue con Menem, con Duhalde y con Kirchner. Hasta tanto puede tener candidatos, pero no un líder. Un año y medio antes, en 1988, Menem no parecía el candidato probable, lo era Cafiero. En 2002, Kirchner era un candidato desconocido un año y medio antes de la elección. Para ser competitivo, el PJ tiene que elegir su candidato dentro de un mismo espacio en las PASO, evitando la división que Cristina impuso en 2017.

Sobre Roca

Desde tiempo inmemorial, Roca estaba considerado, sin discusiones, como un verdadero prócer. Pero en los años recientes, se lo tacha de genocida por la Campaña del Desierto. ¿A qué obedece esa variación? ¿Hubo genocidio?

Roca es el constructor del estado nacional. Desde la ley 1420 de educación laica gratuita y obligatoria, hasta la unificación de la moneda y el poder militar en manos del estado nacional, pasando por el matrimonio civil y la ocupación del territorio nacional, además del gran desarrollo económico que tuvo lugar durante sus dos presidencias, el cuestionamiento a su figura por la llamada campaña al desierto, se potenció con el relato de la historia que hace el kirchnerismo y de una critica a-histórica. Es decir, juzgar con parámetros del siglo XXI, lo que sucedió en el XIX.

Esa campaña del desierto, ¿pudo haber sido realizada de otro modo, o el que usó Roca era el único posible?

Aunque parezca extraño, la campaña al Río Negro que manda Roca como Ministro de Guerra del Presidente Avellaneda, por ley del Congreso Nacional, limitó el uso de la violencia al mínimo. Cayeron en combate 900 indios de lanza, es decir guerreros. Es curioso que muchos de quienes condenan a Roca por esta acción, no dicen nada de cuando Rosas realizó una campaña similar medio siglo antes y dio muerte a 3.500 indios, sin ocupar el territorio. Si uno observa campañas análogas realizadas en EEUU o Chile en esos años, o las emprendidas por Gran Bretaña o Francia en Asia y África, la expedición al Río Negro hizo un uso de la fuerza razonable para las circunstancias y la época. Además, si Argentina no hubiera ocupado las tierras del sur, hoy serían de Chile o el Reino Unido, no de las tribus indígenas.

Desde su primera presidencia, en 1880, hasta muy poco antes de su muerte en 1914, el partido roquista (Partido Autonomista Nacional) fue imbatible en el país. ¿qué marcaría como saldo bueno y como saldo malo?

El Roquismo debe ser analizado en el contexto de la época. Fue un sistema político de elite o participación política limitada. Pero en esos años, en Gran Bretaña y EEUU votaba sólo el 10% de la población y lo mismo sucedía en América Latina y la mayor parte de Europa.

¿Fue nocivo para el país un predominio tan largo?

Roca intentó avanzar con la reforma política, con la ley de elección por circunscripción que sancionó el Congreso en 1902 en su segunda Presidencia. Pero se aplicó en una sola elección que fue la de 1904, cuando fue electo el primer diputado socialista de América Latina, Alfredo Palacios por la circunscripción de La Boca. Pero fue derogada en 1905, en cuanto Roca dejó el poder. La asignatura pendiente es el voto popular, pero cuando Roca empezó a transitar ese camino, fue dejado de lado por sus sucesores.

¿Cómo era la relación de Roca con su concuñado, el presidente Miguel Juárez Celman? En esa revolución de 1890 que forzó la renuncia de Juárez ¿tuvo Roca algún papel oculto? ¿Por qué se enemistaron?

En cuanto a la relación con su cuñado Juárez Celman, primero fueron aliados políticos, pero después se generó el inevitable conflicto entre el sucesor (Juárez Celman) y el sucedido (Roca). En la Revolución del Noventa, Roca buscó salvar al régimen político y no al Presidente.

-¿Cómo un militar como Roca se empeñó en hacer la paz con Chile? Si hubiera habido guerra, ¿nos hubieran ganado?

- En la política exterior, Roca fue muy innovador. Si analizamos su segundo mandato- de cuyo inicio se cumple el 12 de octubre 120 años, realizó la primera entrevista de un Presidente argentino con uno de Chile hasta entonces, en 1899; concretó también el primer encuentro en la historia entre un Presidente argentino y otro de Brasil en 1900; estableció a nivel global la Doctrina Drago- apellido de su canciller- por la cual no puede usarse la vía militar para cobrar deudas entre estados; recompuso la relación con EEUU, que se había deteriorado en los años precedentes a su segunda Presidencia; junto con el Barón de Río Branco, avanzó hacia la articulación del “triángulo ABC”: Argentina, Brasil y Chile, reconociendo los tres países en conjunto la independencia de Panamá en 1903; con Roca en 1904, Argentina fue el primer país del mundo en tener una presencia soberana en la Antártida. En este marco, en sus dos Presidencias evitó la guerra con Chile. Si a fines de 1902 la hubiéramos tenido, posiblemente Argentina,- que ya tenía superioridad económica,- la hubiera ganado, pero al precio de dejar resentimiento e inestabilidad regional, como todavía hoy sucede entre Chile y Bolivia por la Guerra del Pacífico, que tuvo lugar durante la primera Presidencia de Roca.

- ¿Qué estadista argentino, del XIX o del XX, le parece comparable a Roca?

Creo que el estadista argentino que más se parece a Roca es Frondizi, en cuanto a su impulso al desarrollo económico, importancia por lo territorial y regional, el pragmatismo en la política exterior y la relevancia que otorgó a la infraestructura. Frondizi se decía admirador de Roca.

-¿Cree que la tan fuerte opinión condenatoria hacia Roca hoy se disipará en el futuro, o quedará?

- Los tiempos cambian. La opinión negativa sobre Roca en gran medida fue consecuencia del “relato” kirchnerista. Antes, Roca era una figura discutible, debatible, y en los años del kirchnerismo se trató de imponer la imagen de que era la “bestia negra” de la historia argentina. Pero sin la presión del Estado contra Roca, vuelve imponerse el debate sobre Roca, no la condena. Si se pretende una visión equilibrada sobre él, pienso que el mejor libro es el “Soy Roca” de Félix Luna, quien era radical y no conservador.

-¿Por qué lo considera un prócer indiscutible?

- Yo creo que lo indiscutible de Roca es que fue el constructor del estado nacional. Como todas las figuras históricas, puede ser materia de debate, de crítica o de elogio. Es necesaria una visión de la historia que evite que ella sea un campo de batalla de la política y la ideología. La historia debe intentar buscar la verdad, no imponer la propia.

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Mauricio Macri
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