Alberdi: la Cenicienta de las plazas céntricas

Ubicada frente a la estación del Ferrocarril Mitre, quedó en el olvido y no fue reacondicionada, como ocurrió con otros espacios. Lo único positivo es que el predio se mantiene limpio y con el césped corto, pero le faltan luces, hay bancos rotos, no hay suficientes cestos de basura y se forman grandes charcos de agua.

26 Feb 2018
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JUEGOS EN MEDIO DEL BARRO. Aunque con baldosones rotos, aún se puede jugar en esta rayuela. De la que está en segundo plano sólo quedaron tres baldosones. fotos de analia jaramillo

La plaza Alberdi está pidiendo a gritos una remodelación, como las que se hicieron en los paseos Urquiza, Belgrano, San Martín e Independencia. Lo único positivo es que el predio se mantiene limpio y con el césped corto, pero le faltan luces, hay bancos rotos, no hay suficientes cestos de basura, los juegos infantiles están deteriorados o rotos y lo peor es que se forman grandes charcos por una pérdida de agua

En los últimos años, las plazas Independencia, Urquiza, San Martín y Belgrano fueron remodeladas y acondicionadas, se les cambió la iluminación y se renovó el equipamiento. Pero, la plaza Alberdi, ubicada frente a la estación del Ferrocarril Mitre, quedó en el olvido.

No es que el paseo esté en situación de abandono. Los vecinos dan fe de que la plaza se mantiene limpia y con el césped cortado, pero sus juegos están deteriorados, algunos rotos, falta iluminación y cestos de basura y, lo que es peor, se llena de barro por pérdidas de agua o cuando llueve.

Se cortaron árboles y no fueron repuestos mientras que hay otros que siguen siendo una amenaza ya que por su antigüedad podrían caerse en caso de una tormenta fuerte con vientos. Muchos bancos están rotos o despintados. Sólo hay cuatro basureros, todos ubicados en el mismo sector, frente a la estación de trenes, y en el resto del paseo no hay dónde tirar la basura. Y según el testimonio de los vecinos, sólo funciona la mitad de las luces.


“Es la única de las plazas del centro que se encuentra en este estado de abandono; que no tiene seguridad. Está limpia sólo porque el barrendero, que pertenece a la empresa 9 de Julio, viene a la mañana y a la tarde. Pero de arreglos o remodelaciones, ni hablar”, dice, molesto, Rodolfo Peralta, que vive en la zona.

Peralta formó parte, hace un tiempo, de la Asociación Amigos de la Plaza Alberdi. Comentó que los vecinos que la integraban fueron dejando la actividad porque gastaban mucha plata de sus bolsillos en reparar los destrozos causados por el vandalismo.

“La plaza está más o menos (hace señas con la mano); lo bueno es que mantienen el pasto corto y está limpia. Pero en cuanto a infraestructura deja mucho que desear”, afirma Enzo Serrano, que pasea sus dos perros todas las mañanas y conoce cada rincón de la plaza. Silvia Véliz, que está sentada en un banco bajo la sombra de los árboles concuerda con Enzo: “deberían darle una ‘maquillada’ o un retoque para cambiarle la cara”.

Cecilia, Marcela y Leonela, cada fin de semana y algunas mañanas durante la semana van a la plaza a practicar su coreografía de K-pop. Explican que está mucho más limpia que el año pasado. “Ya no hay montañas de hojas ni barro por todos lados. Podés sentarte en el pasto, pero se podría hacer mucho más”, dice Marcela.

“Sensación de abandono”

Milagro Ruiz va muy seguido a la plaza, donde lleva al pequeño que cuida. “Generalmente, está limpia, pero no hay basureros”, dice mientras mira hacia todos lados con la cáscara de una banana en la mano. “Es una lástima, porque es una linda plaza. Tiene algunos sectores pasables pero otros están muy descuidados”, afirma.

Un problema serio de la plaza es el barro que se junta y las “lagunas” que causa una pérdida de agua.

“El único caño que hay y que funciona es ese -dice Peralta señalando el suelo donde sobresale un caño-; si la gente quiere tomar agua debe tirarse al piso. Por eso el barrial. Nunca hicieron la conexión del agua. Fui a la Municipalidad a sugerir que hacía falta trabajos en la plaza, y pedí un relevamiento de los árboles, porque muchos están secos y podrían caerse, pero nadie me escuchó”.

Otro vecino de las cercanías de la plaza, que pidió dejar su nombre y apellido en reserva por temor a que los lavacoches tomen represalias contra él, cuenta que durante un tiempo se encargaba de plantar flores y de cuidar las plantas. Agrega que tuvo que dejar de hacerlo porque tenía problemas con quienes lavan autos, porque le impedían usar el agua para regar. “A las plantas las rompían, las sacaban o se secaban, porque para poder regarlas tenía que ir desde mi casa con un balde de agua”. Comenta que a veces también surgieron problemas con personas que vivían en la plaza y dejaban sus colchones sobre los canteros.

Asignatura pendiente

“La Plaza Alberdi es una asignatura pendiente para la Municipalidad. Este año comenzaremos con las obras porque el proyecto ya está aprobado y listo para ejecutarse”, admite Carlos Arnedo, secretario de Servicios Públicos de la comuna capitalina. “Las obras empezarán a mediados de marzo y durarán todo este año -promete el funcionario-. Se van a recrear las condiciones necesarias en ese espacio público, como la buena iluminación, la caminería, el mobiliario urbano y los juegos infantiles”.

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