Fernando Alonso, en busca de la triple corona

El español rompió con los estándares de los pilotos de la Fórmula 1 y a la espera de volver a la cima de la Máxima participa en otras pruebas de mucho prestigio. Ya corrió en las 500 Millas de Indianápolis y en las 24 Horas de Daytona. Su próxima meta son las 24 Horas de Le Mans junto a Toyota.

12 Feb 2018

Diego Durruty

Hasta principios de la década de 1990 era habitual que los pilotos de la Fórmula 1 tuviesen en su agenda otros compromisos que no estaban vinculados con la categoría. Algunos corrían en divisiones menores, como la Fórmula 2, para mantenerse en forma y otros se anotaban en competencias emblemáticas en busca de gloria.

Nuestro Juan Manuel Fangio alternó sus participaciones en Grandes Premios con pruebas de resistencia, como las 24 Horas de Le Mans o las 12 Horas de Sebring; y hasta la Mille Miglia italiana y la Carrera Panamericana de México, entre otras. El escocés Jim Clark se dio el gusto de lograr dos títulos en la F-1 (1963 y 1965) y también de ganar las 500 Millas de Indianápolis (festejó en el ’65 y fue segundo en el ’63 y ’66). El belga Jacky Ickx brilló en el gran circo al mismo tiempo que se lució en Le Mans con seis victorias (1969, 1975, 1976, 1977, 1981 y 1982). Incluso el inglés Johnny Herbert, uno de los animadores de la F-1 a fines del siglo pasado, alternó sus intervenciones en la Máxima con Le Mans (ganó en 1991 mientras corría para Lotus). Más cerca en el tiempo, el alemán Nico Hulkenberg aprovechó que en 2015 no hubo superposiciones entre Le Mans y un Gran Premio para correr en la pista francesa de La Sarthe y sumarse a su lista de vencedores sobre un Porsche oficial en un paréntesis en su rol de volante de Force India.

El que ahora decidió romper con el estereotipo del corredor mega estrella que solo se dedica a la Fórmula 1 es el español Fernando Alonso, quien en el último año compitió en las 500 Millas de Indianápolis (abandonó) y en las 24 Horas de Daytona (38º) con el aval de McLaren. Nano tomó esta decisión en su afán de convertirse en un “piloto completo” y de conseguir lo que en el mundo del automovilismo se conoce como la Triple Corona, es decir vencer en las tres carreras más prestigiosas: el Gran Premio de Mónaco, que ganó en 2006 y 2007; las 24 Horas de Le Mans y las Indy 500. Teniendo en cuenta el presente de Alonso, no es extraño que busque nuevos desafíos. El asturiano logró sus dos únicos títulos en la F-1 en 2005 y 2006. La última vez que subió al escalón más alto del podio fue cuando se impuso con Ferrari en el GP de España de 2013…

Su campaña deportiva tuvo un vuelco importante en 2015 al regresar a McLaren ilusionado con la alianza entre el team de Woking y Honda. Sin embargo, esta asociación estuvo lejos de aquella que dominó en la especialidad en la década de 1990. Como para compensar esa falta de protagonismo, la escudería inglesa tuvo la buena idea de apoyar a Alonso en su objetivo de ganar la Triple Corona. Por eso gestionó su participación en Indianápolis con el equipo de Michael Andretti y para Daytona hizo lo propio con el United Autosports, propiedad de Zak Brown, el jefe del ibérico en la F-1. Esta última intervención de Alonso tuvo como meta adquirir experiencia en función de su participación en Le Mans junto al equipo oficial Toyota.

Con la salida de Porsche del Mundial de Resistencia, la marca japonesa tiene casi asegurado el triunfo en la mítica prueba ya que competirá contra rivales de menores recursos. Lograr la victoria con Alonso le permitiría al gigante nipón alcanzar un tremendo impacto mediático.

El español reemplazará al inglés Anthony Davidson y se alternará en la conducción del Toyota TS050 HYBRID Nº 8, que ya manejó a fines de 2017, con el suizo Sébastien Buemi y el japonés Kazuki Nakajima. El prototipo Nº 7 será conducido por el inglés Mike Conway, el nipón Kamui Kobayashi y José María “Pechito” López.

“Listo para este reto”

“Estoy muy emocionado de participar en las 24 Horas de Le Mans por primera vez. Es una carrera que he seguido de cerca durante un largo tiempo y que siempre ha sido una ambición… Quiero aprender de Sébastien y Kazuki, que son dos pilotos muy experimentados en esta especialidad. Estoy listo para este reto”, comentó Alonso, que participará en todas las fechas del WEC que no se superpongan con el Mundial de Fórmula 1 (eso sucederá solo el 21 de octubre en las 6 Horas de Fuji, que se disputan el mismo fin de semana que el GP de Estados Unidos).

Alonso, obviamente, agradeció a McLaren por permitirle tener un vínculo con otro equipo. “Mi acuerdo para correr en el WEC sólo pudo ser posible gracias al buen entendimiento y a la sólida relación que tengo con McLaren. Me hace muy feliz que me hayan escuchado y entendido lo que significa esto para mí”, sostuvo el corredor de 36 años. Además, aclaró que este nuevo compromiso no desviará su atención de la F-1: “No hay modo de que este reto me saque de mi objetivo principal de este año. Quiero ser competitivo en cada Gran Premio. Estoy seguro de que estamos cerca de conseguirlo”.

El español tendrá un 2018 muy movido. Serán 21 granes premios en la F-1 y otras cuatro carreras del WEC ya que el torneo se completará con otro cuarteto de presentaciones en 2019 (la última en Le Mans). Sin dudas, una apuesta fuerte de un hombre que no se conforma con ser una estrella. También es el último romántico.

Comentarios