Una app para ciegos está a la espera de que vuelva a funcionar Transporte Seguro

Un proyecto tucumano quedó truncado cuando dejó de andar la aplicación que permitía a los usuarios saber dónde estaba el colectivo en tiempo real

07 Feb 2018
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APP. En la página de descargas los usuarios aclaman Transporte Seguro.

“Estábamos cerca de largarla, pero con todo el problema de que dejó de funcionar la aplicación Transporte Seguro, de rastreo por GPS de los ómnibus, el proyecto quedó en pausa. Es una lástima, porque era una solución para las personas no videntes”, lamentó Maximiliano Bravo, un joven desarrollador de software tucumano que tiene en sus manos una aplicación que permitiría a los ciegos moverse en el transporte público con más independencia. Sería algo así como un daño colateral -por lo que pudo ser y no fue- de la suspensión de la app que hasta diciembre permitía a los usuarios de ómnibus saber a qué distancia de la parada se encontraba el colectivo.

“Nuestra idea era aprovechar ese sistema y hacerlo accesible para los ciegos. Mediante nuestra aplicación, ellos podrían saber dónde está la parada más cercana, a qué distancia está el colectivo y también dónde bajarse. Lógicamente, todo sería guiado mediante comandos de voz, que es el modo que tienen incorporado los no videntes para poder manejar los celulares”, detalló Bravo.

La palabra “independencia” es la que orbita en torno a esta aplicación móvil que salió de la misma usina creativa que TucuBondi, una app gratuita que indica qué colectivo tomar para llegar de un punto a otro de la ciudad de Tucumán. Precisamente, el nombre de la versión para no videntes sería “TucuBondi Accesible”.

“El objetivo de la aplicación es que las personas ciegas o de visión reducida no tengan que depender de la buena voluntad de nadie para poder usar el transporte público. Ellos, hasta el momento, tienen que andar por la calle preguntando a la gente para poder subirse al colectivo y anunciarle a los choferes dónde se van a bajar. Es toda información que obtuvimos a partir de un trabajo conjunto con el Centro de Baja Visión”, contó Bravo, quien planeaba presentar ese proyecto como parte de su trabajo final de Ingeniería en Sistemas, junto a sus compañeros Javier Delgado, David Jeifetz y Gastón Sobrevilla.

Información pública

Hasta diciembre del año pasado, la Policía contaba con información de la posición de los ómnibus urbanos e interurbanos mediante la tecnología de GPS. El sistema iba adosado al botón antipánico, que podían activar los choferes en caso de delitos, para que los patrulleros pudieran acudir en su auxilio. Al igual que el rastreo de los móviles policiales, este sistema era provisto por la empresa local TrailingSat.

A su vez, los usuarios podían ver la posición de los ómnibus en su celular con la aplicación Transporte Seguro, por lo tanto, la información de la ubicación de los coches era pública. Esa aplicación es la que dejó de funcionar en diciembre, y si bien la Policía sigue viendo la posición de los ómnibus, los usuarios no pueden hacerlo. La app gratuita, que hasta diciembre había tenido 70.000 descargas, había sido creada y era mantenida por TrailingSat.

“Para que nuestro proyecto funcione es imprescindible que la geolocalización de los ómnibus sea pública, cosa que no sucede ahora, y es por eso que la app TucuBondi Accesible quedó en stand by”, explicó Bravo.

Tratativas

Ahora el rastreo de los colectivos volvió a manos de ATOS, la empresa que provee el servicio de tarjetas magnéticas para cobrar los pasajes. Como el sistema presenta incompatibilidades con el de la Policía, la compañía instaló una computadora especial en la dependencia policial para que los agentes puedan contar con los recorridos en tiempo real.

“El botón antipánico funciona y el rastreo también, sólo que presenta algunos errores y eso nos puede generar falsas alarmas. Por eso, estamos reuniéndonos con las dos empresas para que corrijan los problemas. Como no queremos dejar descubierto ese servicio, ATOS nos ofreció como alternativa instalar una computadora exclusiva para el rastreo de colectivos”, explicó Claudio Maley, ministro de Seguridad, quien ayer tenía en agenda una reunión con ATOS, TrailingSat, representantes empresarios y dirigentes sindicales para buscar una pronta solución. De todas formas, la aplicación Transporte Seguro tiene un futuro incierto.

“El problema es que el Estado estaba pagando dos veces por el mismo servicio, porque en el convenio original con ATOS figura el rastreo GPS. Sin embargo, el sistema presentaba muchos errores e incompatibilidades, por eso se decidió que lo proveyéramos nosotros, que ya trabajamos con la Policía y usamos el mismo sistema”, sostuvo un vocero de esa empresa.

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