Hace 50 años, una foto de Vietnam conmovía al mundo

02 Feb 2018

El 2 de febrero de 1943, 75 años atrás, la Segunda Guerra Mundial registró el giro definitivo para la hasta entonces marcha triunfal de las tropas nazis que se habían expandido por la casi toda Europa continental, con la excepción de unos pocos países neutrales como España, y avanzaban hacia el Oriente sobre el territorio de la entonces Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Ese día, las tropas soviéticas terminaron con el expansionismo del Tercer Reich alemán al lograr su rendición tras infligirle al Sexto Ejército de ese país, comandado por el mariscal Friedrich Wilhelm Ernst von Paulus, una durísima derrota al cabo de una batalla que se había iniciado el 23 de agosto de 1942, cuando las fuerzas invasoras se lanzaron a ocupar la entonces ciudad de Stalingrado, hoy denominada Volgogrado. Von Paulus, ya sin fuerzas, debió rendirse ante el Ejército Rojo de los soviéticos, a pesar de las estrictas órdenes en sentido contrario por parte del jefe del estado nazi, Adolf Hitler, quien a sugerencia del geopolítico Karl Haushofer se había propuesto hacer de la ex URSS y los países eslavos de Europa Oriental una gran colonia donde expandir la raza aria.

La batalla de Stalingrado, ciudad que tenía como epónimo al presidente del Consejo de Ministros de la URSS, el georgiano Iósif Vissariónovich Dzhugashvili (Stalin), fue la más sangrienta a lo largo de los seis años de la II Guerra Mundial y de la historia humana, ya que al cabo de los 164 días de su duración fallecieron alrededor de dos millones de personas entre los soldados de ambas partes y una enorme cantidad de pobladores civiles soviéticos.

El 22 de junio de 1941, rompiendo el pacto de no agresión entre ambos países, Hitler puso en marcha la “Operación Barbarroja” enviando a la Wehrmacht (las fuerzas armadas alemanas) a ocupar el territorio de la URSS. En ese marco se decidió la “Operación Azul” contra Stalingrado, y a tres meses del ataque, una contraofensiva soviética logró encerrar a los alemanes dentro de la zona en su poder. Finalmente, Von Paulus optó por la rendición desobedeciendo la sugerencia de “suicidarse” que le planteó Hitler. (Télam)


Hace 50 años la imagen de un prisionero de la Guerra de Vietnam siendo ejecutado por un policía anticomunista en una calle de Saigón circuló por el mundo. La foto, tomada por Eddie Adams, de la agencia Associated Press, se convirtió rápidamente en un símbolo de la campaña antibelicista en los Estados Unidos. Sin embargo, con el tiempo, la foto fue mucho más: se transformó también en una suerte de evidencia de las barbaridades de una guerra que estaba conmoviendo al mundo. Ocurrió el 1 de febrero de 1968, durante el segundo día de la Ofensiva del Tet, un ataque sorpresa lanzado por el Ejército Popular y el Vietcong que cambió el curso de la Guerra de Vietnam. Durante esa operación militar, miles de guerrilleros del Norte comunista atacaron más de 100 ciudades y otros puntos de Vietnam del Sur, lo que aceleró la retirada de Washington, que finalmente perdió alrededor de 58.000 soldados en ese país del sudeste asiático.

Mientras los enfrentamientos sacudían las calles de Saigón, Adams captó el preciso momento en que el jefe de la Policía Nacional de Vietnam del Sur, el general de brigada Nguyen Ngoc Loan ejecutaba a un prisionero -desarmado y maniatado- de un disparo en la cabeza. La imagen fue tomada también por un operador de la cadena de televisión NBC. Aquella fotografía no pasó inadvertida para la escritora norteamericana Susan Sontag, autora de “La amante del Volcán”, y otros intelectuales estadounidenses -entre ellos Norman Mailer y Bod Dylan- que se oponían a esa guerra. (Télam)

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