Un adolescente fue baleado en la cabeza y su estado es grave

El cuerpo fue hallado frente a una escuela.

29 Ene 2018
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SIN CONSUELO. La madre del joven aguarda noticias en el hospital Padilla.

Gabriela Monteros se despertó sobresaltada por los golpes en la puerta de su casa. Momentos antes, un grupo de adolescentes había cruzado las pocas cuadras que separan el barrio Smata I, del barrio 143 Viviendas, para llevarle la peor noticia de todas: su hijo Héctor Alejandro, de 15 años, agonizaba, frente a la escuela Juan Pablo II, al sur de la Capital. Le habían pegado un tiro en la cabeza.

Eran alrededor de las 6.30 cuando la mujer fue hasta ese lugar en un vehículo particular, junto con los jóvenes que la buscaron. “Estaba tirado frente a la escuela, sobre la vereda de un quiosco, debajo de un techo. No le habían robado nada”, contó la mujer a LA GACETA, horas después, mientras esperaba noticias sobre el estado de su hijo, en la sala de espera del hospital Padilla.

“Lo cargamos en el mismo auto y nos vinimos para el hospital. Desde ese momento estoy aquí. El disparo le hizo mucho daño a mi hijo”, agregó, con los ojos llenos de lágrimas.

Las horas previas

La mujer explicó que el adolescente había concurrido a una fiesta en una casa del barrio Smata I. “Sus amigos me dijeron que lo fue a buscar un hombre de apellido Décima, y se fueron en moto”, relató. Esta persona sería quien les avisó a los amigos del joven que le habían disparado.

“No explicó a dónde fueron ni qué sucedió. Desde ese momento, nadie volvió a verlo. Desapareció. Es una persona del barrio, que ya tuvo problemas con los vecinos, por peleas y robos”, remarcó.

Desesperante estado

Por la noche, “El Negro”, como le dicen al adolescente sus familiares y amigos, permanecía internado, con muerte cerebral, y su estado era gravísimo. “Los médicos nos dijeron que tenemos que esperar, pero nos dieron pocas esperanzas”, se lamentó Monteros.

Los médicos informaron que presenta una herida de arma de fuego en la región parietal derecha. El proyectil quedó alojado en su cabeza y los expertos que lo asistieron no pudieron extraerlo.

Las primeras tareas policiales estuvieron a cargo del personal de la comisaría 8ª. Los pesquisas se entrevistaron con los vecinos de la zona donde fue hallado el cuerpo. Las personas consultadas dijeron que no vieron ni escucharon nada.

El caso está en manos del fiscal Diego López Ávila. En principio, la causa fue calificada como “lesiones por arma de fuego”.

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Diego López Ávila
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