El deporte en el séptimo arte: segunda parte

Detalles de la pasión por el fútbol en nuestro país y de la génesis del mejor equipo de básquet en toda la historia. También, el rugby y el atletismo enseñan al mundo cómo combatir la discriminación. Estos son los temas de las películas elegidas por LG Deportiva en esta segunda entrega.

15 Ene 2018

La historia de la pasión que mueve al país

¿Qué es la pasión? A esta pregunta la responde perfectamente el personaje de Guillermo Francella en un diálogo de la película “El secreto de sus ojos”. “El tipo puede cambiar todo, de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar (...) No puede cambiar de pasión.” La pasión por el fútbol no puede explicarse, pero sí la han intentado documentar, como en el documental “Fútbol Argentino”.

Podemos encontrarlo en CineAr –plataforma bajo demanda gratuita desarrollada por el Incaa y Arsat. La película hace viajar al período de oro del deporte más popular del país. Con imágenes reales y voces de los protagonistas de la época, se conocen a los primeros ídolos, los inicios de la Selección, la manera en que se vivían los domingos de partidos y la triste relación del fútbol con una época que todos los argentinos queremos olvidar: las dictaduras.

Los años dorados de nuestro fútbol se ven reflejados en el documental (dirigido por Víctor Dínenzon) con nombres como los de Amadeo Carrizo, Silvio Marzolini, Antonio “El Rata” Rattín, Néstor Raúl “Pipo” Rossi, Mario Boyé y Adolfo Pedernera, entre otros, además de menciones al más grande: Diego Maradona.

Al fútbol en el país se lo vive como una pasión. Los ingleses lo trajeron junto con el ferrocarril. El documental muestra cómo la audacia e improvisación logra vencer a la técnica y a la disciplina en un momento. Y, entre otras cosas, cómo se llegó al actual 4-4-2 como táctica predominante en el paladar de muchos DT.

Y un día, el sueño del básquet se hizo realidad

En el deporte siempre se habla de los sueños: un partido por jugar, a un logro por alcanzar, o formar un equipo de estrellas. Un día de 1992, este último sueño, se hizo realidad en los Juegos Olímpicos de Barcelona.

La década de los ‘80 fue el decenio dorado de la NBA por las estrellas que competían. Fueron los años del enfrentamiento deportivo entre Larry Bird y Magic Johnson; la década de la irrupción de Michael Jordan, que ayudó a la promoción internacional del deporte; y por último fue la época de los “Bad Boys” de Detroit Pistons, dirigidos por Chuck Daly.

De no ser por el congreso de la Federación Internacional de Baloncesto (Fiba) de 1989, los gigantes de la década no hubiesen tenido la posibilidad de jugar juntos representando a Estados Unidos. Hasta ese evento, en toda competencia internacional de básquet no se les permitía competir a jugadores de la NBA por ser considerados profesionales, pero no así a participantes de otras ligas. Con carácter de urgente, camino a Barcelona, la decisión fue tomada en el primer congreso internacional de la Fiba.

El documental “The Dream Team” (dirigido por Zak Levitt) muestra con imágenes y entrevistas reales todo el proceso de formación del equipo de los sueños. Desde la aprobación de la Fiba hasta la medalla de oro; la tarea difícil que tuvo Daly, que no fue el entrenador de 12 jugadores sino de 12 estrellas cargadas de ego propio.

Al final del documental, Charles Barkley genera una leve taquicardia en los corazones argentinos al nombrar a Emanuel Ginóbili.

En 1936, un abrazo pasó a la historia

Según la carta fundacional del movimiento olímpico, la filosofía de vida que exalta es la basada en la alegría del esfuerzo, el valor educativo del buen ejemplo y el respeto de los principios éticos universales.

Los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, comenzaron con las controversias después de 1934 cuando Adolf Hitler asumió la presidencia de Alemania e instauraba el régimen nacionalsocialista. Muchos países amenazaron con no participar por considerar que los JJ.OO. serían utilizados como propaganda de la magnificencia de la raza. Entre los países que no cumplieron con el sabotaje estuvo Estados Unidos. Participó, aportando al atleta que sería la figura de los Juegos y al que el mundo seguiría recordando por años. Este modelo fue Jesse Owens, nieto de esclavos que llegó a Alemania con el sueño de quedar en la historia y que lo logró no sólo por haberse convertido en tetracampeón en la Alemania nazi, sino también por el abrazo que recibió del alemán Lutz Long, el arquetipo del deportista y del hombre que Hitler glorificaba.

El abrazo entre Owens y Long marcó la historia y el inicio de una amistad que desafiaba todos los pronósticos.

Una película y un documental presentan esta historia. La película “El héroe de Berlín” es un filme que ficcionaliza la vida de Jesse Owens, en todas las vicisitudes que afrontó. “Jesse Owens y Lutz Long: un abrazo que hizo historia” es un documental que muestra imágenes reales del antes, durante y después de la vida de estos dos ejemplos del olimpismo moderno.

Cuando el rugby le dio una lección al mundo

Hace un poco más de 20 años, la humanidad recibía una lección de vida. El mundo aprendía cómo el perdón libera el alma. Es conocida la historia de Nelson Mandela, el presidente sudafricano que después de estar 28 años en prisión y sufrir las aberraciones del régimen del apartheid fue electo como primer mandatario de su país en las elecciones de 1994 y no tomó represalias contra los ex dueños del poder, quienes habían violado los derechos humanos de la población de color en Sudáfrica.

El Mundial de Rugby de 1995 no sólo fue icónico en materia deportiva, sino que también lo fue en materia histórica, política y humanitaria. Previo a 1995, en consecuencia al apartheid, el fútbol era considerado el deporte de la raza negra, mientras que el rugby el de la elite blanca opresora. Dos situaciones por demás llamativas.

Las actitudes de Nelson Mandela y Francois Piennar previo y durante el Mundial, lograron unir a toda una nación alrededor de una pelota ovalada, usándolo de manera positiva al deporte para que los 43 millones de ciudadanos del país y el resto del mundo sepan que la oscuridad se había alejado de Sudáfrica. Era tiempo de reconciliación, perdón, unión y esperanza. Siempre se sostuvo que el deporte une, el 24 de junio de 1995 se confirmó. Ese día el rugby sirvió para unir a toda una nación.

Invictus, dirigida por Clint Eastwood y protagonizada por Morgan Freeman y Matt Damon, es la película que muestra todo lo mencionado y que en nueve años se convirtió en un clásico moderno.

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