Cartas de lectores

15 Ene 2018

Obras necesarias y urgentes

Si el Gobierno nacional se esfuerza por la salud de los habitantes del país, el Plan Belgrano debería priorizar el tratamiento del sistema cloacal y del agua potable en San Miguel de Tucumán. No soy ingeniera pero estimo que se deberían reemplazar todas las colectoras cloacales de la capital por unas de mayor diámetro, aunque esta obra demande varios años para finalizarla. Pero, por lo menos, deberían empezar en forma urgente. En lo que respecta al tema del agua, tendrían que encarar en forma urgente también el drenaje del dique El Cadillal, con el objetivo de recuperar su capacidad de embalse. Creo que hoy está operable solamente un tercio de esa capacidad. Desgraciadamente el Gobierno provincial sólo se ocupa de la obra faraónica del Centro Cívico que quieren erigir en la ruta 9, una construcción que no es tan necesaria en estos momentos, y lamentablemente acompaña a este despropósito la Legislatura tucumana.

Ester Gladys Elías

[email protected]

Sobre San Pedro de colalao

Interesante editorial de LA GACETA sobre San Pedro de Colalao, donde señala verdades sobre el estado actual de la villa, pero hay un largo párrafo que según creo no se ajusta a la realidad, cuando dice “parece increíble que en tantos años, los distintos gobiernos no hallan jerarquizado a San Pedro de Colalao, como un centro turístico importante”. La situación no es tan así. Hubo un gobierno -entre 1995 y 1999- que se ocupó bastante y con pocos recursos para jerarquizar la villa. Lo que se hizo en ese corto tiempo fue demasiado importante; fue la base para el gran crecimiento de vivienda y negocios que ostenta la villa actualmente. A principios de la década del 90 iba en franca decadencia, pues carecía de aspectos elementales de infraestructura y la verdad es que no se avanzaba en nada. La población estaba estancada. El despertar fue la gran obra de la planta potabilizadora de agua -habilitada en 1998- y hasta hoy única en su tipo respecto de las 92 comunas restantes. Fue construida con fondo provenientes del BID, que ponía la condición de crear una cooperativa de vecinos para manejarla. Si hoy tiene algunos problemas es atendible porque gracias a ella, el crecimiento en viviendas de veraneo sobrepasó todos los cálculos. Ello trajo aparejado a su vez una valorización de las tierras, como no se conocía. Hasta 1998 la villa se abastecía de un viejo y precario sistema que venía de 1935. El lector podrá sacar sus conclusiones. Se dio agua potable a localidades aledañas, que nunca la habían tenido, como Villa Rita, Villa Silvita, San Fernando, entre otras. Y agrego que en todas las cuadras de la Villa Central y vecinas, se completaron 40 kilómetros de nuevas cañerías. Así, el panorama cambió radicalmente. También se logró la instalación de una central telefónica totalmente automática para 2.000 abonados (única en su tipo respecto de las 92 comunas) y se instalaron con EDET modernos transformadores para dar buen servicio eléctrico. Igualmente se modificó el viejísimo sistema de iluminación pública con 40 cuadras de hermosas farolas tipo colonial (hoy muchas destruidas) y varias cuadras con las clásicas lámparas de altura. Los viejos focos de uno por esquina quedaron atrás. Además, por primera vez en su historia se construyeron 52 cuadras de cordón cuneta y se pavimentaron con ayuda de las DPV varias de ellas, y con la DAU se pusieron ocho cuadras de pavimento articulado colonial. Pero el toque más notable fue el adoquinado artesanal que se dotó a las cuadras de la plaza Leocadio Paz, con adoquines cedidos por la municipalidad de la Capital. Fue una obra totalmente artesanal y no dudo en calificarla como la última en su tipo en Tucumán del siglo XX. Se colocaron uno por uno sobre base de alquitrán. También se construyó un nuevo puente sobre el río Tacanas para unir con Villa Gloria. El único Puente existente era de 1926. Los vecinos transitan ahora 200 metros en vez de los 3,2 km que recorrían anteriormente para llegar a la villa. Una cuestión de sentido común. Tal vez me olvide de algún otro hechos, pero lo cierto es que desde 2000 a la fecha es poco y nada lo que se hizo. También con la DPV se avanzó en el camino de montaña hasta Lara, obra iniciada en la época del gobernador Domato. En el comentario que escribo quizás esté la razón de fondo de la editorial comentada.

Franco Augusto Fogliata

[email protected]

Rechazo a cierto sindicalismo I

Basta sólo repasar las últimas décadas para recordar a esta clase de sindicalismo, que fue cómplice y protagonista decisiva para que los trabajadores sean siempre la variable de ajuste del modelo de gobierno de turno. Este sindicalismo posee una maquinaria aceitada y puesta al servicio del mejor postor. Se trata de dirigentes que llevan varias décadas conduciendo sus gremios como si fueran cargos eternos, sin posibilidades de renovación. Sólo la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) se opuso a ese modelo y por eso fue castigada con la negativa de que cuente con una personería jurídica, pese al reconocimiento que goza por parte de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El mismo castigo es que el kirchnerismo se negó a reconocer la personería gremial de la CTA para defender a “los Moyano”, más allá de algunas discusiones del momento con el líder de los camioneros. El sindicalismo argentino es un sistema de casta. Alguna vez la Justicia deberá hacerlos rendir cuentas, aunque previo a ello deberá desarticular el sistema mafioso y así tener de una vez un sistema democrático a la hora de elegir a los dirigentes. No es casual que en la historia sindical argentina los líderes históricos de la UOM (Augusto Vandor, José Ignacio Rucci, Lorenzo Miguel) sean identificados como los líderes del movimiento obrero durante esta etapa. La hegemonía metalúrgica perduró hasta principios de la década del 90. Con la apertura de la economía y la desindustralización, la integración al Mercosur, la producción y el desmantelamiento del sistema ferroviario, aparece el transporte de cargas automotor para situar a los camioneros como el nuevo sindicato hegemónico. En esa dirigencia sindical y su institución madre, la CGT, también hubo fracturas. La primera razón es de orden institucional, y está vinculada a la escasa capacidad con la que cuenta la CGT para disciplinar la conducta de sus miembros. La central obrera no tiene atribuciones legales para influir en las finanzas de sus sindicatos miembro, ni tampoco cuenta con mecanismos para remover a liderazgos eternos. En el sistema sindical argentino, el poder se concentra en el sindicato por rama de actividad. Los líderes de los grandes gremios, como los de camioneros, mercantiles, metalúrgicos, construcción, son quienes definen la política sindical. Los líderes de estos gremios nacionales tienen una enorme capacidad de control sobre la vida interior de su organización, en virtud de una sencilla razón: los sindicatos nacionales cuentan, a diferencia de la CGT, con la capacidad de congelar las finanzas de las delegaciones rebeldes, e incluso pueden desplazar a liderazgos provinciales insubordinados. En otras palabras, si por un lado la legislación fomenta la creación de sindicatos nacionales por rama de actividad sumamente poderosos, por el otro concibe una Confederación General de Trabajadores (CGT) débil, con escasas herramientas de gobierno sobre la vida sindical. La consecuencia de este diseño institucional es un conjunto de líderes de sindicatos por rama de actividad con considerables incentivos para desviarse de las líneas que impone la CGT, cada vez que ellas no se acomodan a sus intereses. Desde sus inicios, el peronismo estuvo estrechamente ligado al movimiento sindical, al punto de constituirse su “columna vertebral”. Así, los trabajadores sindicalizados accedieron a beneficios sociales inéditos en áreas como vivienda, salud y educación, además de elevados niveles salariales. Hoy, el recuerdo nos permite ver un sindicalismo envuelto en una maraña de corrupción, conservando vínculos con la Casa Rosada en los distintos gobiernos de las últimas décadas. Comenzaron en las bases y se hicieron ricos a costa de empresas y negocios millonarios, y luego terminaron tras las rejas acusados por delitos de la lavado, evasión y múltiples irregularidades. La realidad muestra que los trabajadores rechazan esta dirigencia sindical.

Julio Argentino Gómez

[email protected]

Rechazo a cierto sindicalismo II

Los encendidos discursos de quienes están al frente de los gremios no pasan de ser meras perogrulladas, teniendo en cuenta que pocas veces defendieron a quienes tendrían que hacerlo: los trabajadores. Pocas veces alcanzaron la meta de sus mínimos propósitos. Muchos dirigentes gremiales terminaron multimillonarios sin poder justificar sus patrimonios, por eso en los numerosos allanamientos hombres conocidos en la función sindical terminaron presos y procesados por, entre otros ilícitos, lavado de dinero, maniobras extorsivas de toda índole y hasta narcotráfico. Hoy, los gremialistas que aún no fueron “tocados” se movilizan por que el Estado decidió llevar a cabo auditorias en todos los gremios. La iniciativa puede llevar a resultados que tal vez no sorprendan, porque algunos, como los anteriores citados, pueden quedar en las mismas condiciones. Medidas como estas sirven para visibilizar las riquezas injustificadas de los sindicalistas deshonestos, y debería extenderse a legisladores o a cualquier funcionario público cuando existan sospechas sobre la acumulación de patrimonio. De una vez por todas hay que “sacar” a estos personajes del escenario ciudadano, por el daño que le han causado y le causan al país.

Héctor Leonardo Bravo

[email protected]

Los perros muertos

Es increíble que hoy todavía haya gente que al morírsele el perro, lo meta en una bolsa y lo saque para que lo lleve el recolector de residuos. O que haga algo peor: lo arroje en un basural a cielo abierto, de los que crean los vecinos, o busque un matorral y allí lo deposite. Penoso e injusto final para el animalito, y preocupante realidad para los vecinos. Penoso, porque por la fidelidad, la compañía y el servicio brindado durante su vida, no es reconocido al momento de la muerte del animal que es arrojado como basura. Y preocupante, porque al ir sus restos a parar a los basurales, el ambiente se contamina, y todas las personas caen en riesgo de afectarse la salud. A quienes no lo sepan, les aviso que para enterrar un perro no se requiere de una fosa muy profunda. Sólo se debe cavar un poquito más del ancho que tenía el cuerpo del animalito, por el largo del mismo. Y luego rellenarlo con tierra bien apisonada. Es tan noble el perro en su paso por la vida, que una vez muerto y sepultado ni siquiera olor despide. Y el modo de obrar de sus amos en la situación mencionada, dará la respuesta correspondiente a un planteo que vi cierta vez en la viñeta de un diario, en la cual, el amo (Olaf, el Vikingo) y su perro, se miraban y pensaban al mismo instante, uno respecto del otro: “¿Pensará algo el estúpido éste?”.

Daniel Chávez

[email protected]

Los jugadores compulsivos

Aprovechando este espacio cedido por LA GACETA, quiero dirigirme en esta carta todos aquellos jugadores compulsivos que tienen la idea fija de que no pueden parar de jugar. En mi caso, jugué casi 50 años. No está mal que diga “soy el juego”. Empecé desde muy niño jugando al billar y luego aprendí a jugar al póquer. También incursioné en otros juegos hasta que conocí la ruleta del casino. Esta me destrozó en todo sentido: física, moral, espiritual y económicamente. Llegué a Jugadores Anónimos Grupo Tafí Viejo, sin fe y esperanza. Me encontraba agotado emocionalmente; mi cabeza giraba a mil revoluciones por minuto y no sabía dónde estaba parado respecto de mí mismo. No sabía siquiera de mi poder superior, mi familia, mi trabajo ni mis amigos. Nunca olvidaré la confraternidad que existe entre los miembros del grupo: me recibieron como si hubiera ido siempre, me convidaron un café y me dijeron “aquí somos todos del mismo palo”. Esas palabras las sentí en mi interior, con mucho agrado, y me ayudó a continuar asistiendo a las reuniones (miércoles y sábados, a las 20). Pasó el tiempo y hoy vivo una vida diferente a aquel infierno del que sobreviví. He mejorado mi relación con mi esposa, con mis hijos, mis amigos y con la sociedad. También comprendí que para tener éxito con el programa que ofrecen los Jugadores Anónimos uno debe tener el deseo honesto de dejar de jugar. Agradezco al grupo Tafí Viejo por haber salvado mi vida, por haberme devuelto la fe y la esperanza. A mi familia, les agradezco todo el apoyo que me dieron. Es importante en la vida darse otra oportunidad. Por eso, los invito a subirse al último tren que tenemos los jugadores compulsivos. La dirección del grupo es avenida Roca y Perú Sur (al frente de la rotonda), en la ciudad de Tafí Viejo. Todo es gratuito.

Carlos Fernández

[email protected]

Riesgos y vergüenza ajena

Hace unos 20 días, viajé a Buenos Aires en auto y utilicé el transporte público en esa ciudad. Me sorprendió ver en todas las estaciones de subte publicidades invitando la gente a visitar Tucumán. Sentí un poco de vergüenza y pena al mismo tiempo. En mi recorrido en ruta por la provincial 157, me dejó perpleja. Salir de la provincia por esa ruta es un peligro espantoso. Los baches abundan, la marcación de la banquina es deficiente; en Los Aguirre, los reductores de velocidad están señalizados a escasos dos metros del impacto, y para ser vistos de día, porque de noche no se ven. Unos tres o cuatros kilómetros llegando y saliendo del acceso a Simoca, desde el sur por esa vía, es imposible transitarla a más de 20 kilómetros por hora. El estado de la arteria representa una amenaza para cualquier vehículo que venga del sur o vaya desde el norte. Los accesos de algunas de ciudades y pueblos no están bien señalizados o al menos no están iluminados. Los carteles indicadores no se entienden: de noche, las letras no se ven porque no están, porque no brillan o porque a la palabra le faltan letras. En mi opinión, para esperar a las visitas, no puedo recibirlos con la entrada de mi casa en malas condiciones. Corro el riesgo de que no quieran volver.

Ana Cabbad

[email protected]

Rutas aéreas en Oriente

El contexto turbulento que existe en estos últimos tiempos en la región de Asia -especialmente por las acciones militares de Corea del Norte y de China Continental-, no solo causaron tensiones en la zona, sino que también provocaron preocupaciones en el resto del mundo. La semana pasada, la Aviación Civil de China decidió unilateralmente la ampliación de varias rutas aéreas, incluida la M503, sin consultar ni informar de esta decisión al gobierno de Taiwán. Este hecho, además de violar los resultados de las negociaciones del 2015 sobre transporte aéreo, agrava la conflictiva situación internacional actual. Por la seguridad y el bienestar de comunidad internacional, como representante y en nombre del gobierno de la República de China (Taiwán) instamos a China Continental a: 1) que se abstenga de todas las decisiones unilaterales que afecten la estabilidad y la seguridad de la región. 2) Que se suspendan inmediatamente las operaciones de vuelos relacionadas y se reinicie la comunicación entre las autoridades de aviación civil de ambas partes.

Antonio C. T. Hsieh

Director General de la Oficina - Comercial y Cultural de Taipei

En Esta Nota

Notas de opinión
Comentarios