“La poesía nos acerca a la divinidad”

ENTREVISTA A RUBÉN VELA El poeta nombrado embajador por la paz por el Dalai Lama cree que la poesía nos hace sentir muy cerca de la creación del mundo. En la entrevista reflexiona sobre el valor de la poesía, menciona los poetas que admira y menciona los destinos diplomáticos que lo marcaron.

07 Ene 2018
1

ellitoral.com.ar

- ¿Uno nace poeta o se va haciendo poeta a través del tiempo?

- Uno nace poeta, yo me crie en un mundo de magia y eso me hizo saber que debía estudiar en un mundo diplomático sin abandonar la poesía hasta que publiqué mi primer libro en el año 1956, que son libros testigos de mi vida.

- ¿Escribir es una profesión, un oficio o una afición?

- Escribir es una manera de sobrepasar dimensión humana para llegar a otro plano de entendimiento mayor. Cuando hablamos de poesía estamos leyendo un lenguaje distinto al que usamos todos los días, es un lenguaje especial, donde todo puede ser transformado, un lenguaje más bello, más exacto. Porque con la poesía aunque parezca lo contrario se logra la realidad de un país, de una persona, de un ser.

- ¿Al escribir poemas usted piensa en el lector?

- Es el mundo de uno que se traslada al exterior y trata de compartir ese mundo que aparentemente es de fantasía. La mayor alegría de un poeta es cuando escucha por ahí un poema que él escribió y que nadie sabe que lo escribió él.

- ¿ Tiene una rutina para escribir?

- No, primero escribo en un papel y lo dejo en un cajón y me olvido de ello, después de alguno días lo vuelvo a leer y tengo una dimensión más exacta y el poema se hace todos los días , va creciendo , se va corrigiendo y merece hablar de lo que uno ve, lo que uno escucha.

- Uno no es el mismo frente al texto, ¿no?

- El poema es la expresión más pura del individuo. Cuando nosotros pensamos en la creación del mundo, vemos que lo primero que sale es la palabra. La palabra es el primer concepto de Dios que tenemos en el mundo. El mundo fue hecho a través de la palabra. Entonces uno está usando material sagrado, como es la Escritura que nos hace acercar a la belleza de Dios; una belleza que tenemos que comprender porque no es la belleza de un Dios corriente es la belleza de todo el universo, por eso es tan difícil escribir bien. La poesía nos acerca a la divinidad y nos hace sentir muy cerca de lo que fue la creación del mundo. Somos esclavos de una palabra que nos guía y que hay que saberla usar para no deformarla y darle el valor que tiene. El poeta es el intérprete de Dios en la tierra.

PERFIL

Poeta y diplomático, Rubén Vela nació en Santa Fe, en 1928. Presidió la Sociedad Argentina de Escritores y la Sociedad Boliviana de Antropología, fue miembro de la Asociación Argentina de Críticos de Arte y de la Asociación Internacional de Críticos de Arte, miembro correspondiente de la Academia de Bellas Artes y vicepresidente del Instituto Literario y Cultural Hispánico. Entre otros premios, ganó el Internacional de Poesía, el Pen Club do Brasil y el Gran Premio de Honor de la Fundación Argentina para la Poesía.

- ¿Qué relación tiene con Dios?

- Yo creo que cada persona tiene su Dios y hay tantos dioses como seres humanos, por eso es un lenguaje tan diferente cuando hablamos de Dios, como si fuera un ente individual, cuando cada uno de nosotros tiene su Dios.

- ¿Qué escritores admiras?

- Admiro a un poeta que fue el padre de los poetas en lengua castellana, Rubén Darío, es el poeta más importante que tenemos en lengua española, los poetas jóvenes como van convirtiendo su mundo en algo especial, tan valioso, hablar de uno sería escandaloso, pero me gustan los poemas de Raúl Gustavo Aguirre, Gelman, poetas que han escrito con su sangre, Olga Orozco, y además una voz única que fue Alejandra Pizarnik, que fue para mí la poeta más importante que hemos tenido, después de Alfonsina Storni.

- Cuéntanos acerca de la experiencia diplomática que has tenido, siendo embajador en otros países.

- Mi primera experiencia como diplomático fue en Bolivia en el año 1956, un momento de lucha por conseguir un país más exacto a la medida del hombre, y aprendí mucho de ver cómo el mundo indígena existía donde lo natural era vivir la naturaleza, me di cuenta que en la ciudad vivimos con muchas cosas de más, encontré más pureza en vivir de forma más primitiva, primitiva no en sentido de carencia sino más antigua. Después hice arqueología en la Universidad de Cochabamba, y he sido embajador en África; trabajé sobre la diferencia que hay entre oriente y occidente, sabiendo que hay que respetar la cultura de cada país.

- También estuvo con el Dalai Lama.

- El Dalai Lama en el año 2008 me nombró embajador por la Paz, la máxima distinción que puede ofrecer el budismo a Occidente. Fui condecorado por Bolivia, África, Brasil, Alemania y por varios países de Asia. Y lo más importante es lo conseguido a través de la poesía, porque creo que ahí está la verdadera lucha.

© LA GACETA


Comentarios