Evalúan cómo compensar la baja en las retenciones

La Bolsa de Rosario estima la caída tributaria en U$S 1.000 millones.

06 Ene 2018
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BUENOS AIRES.- Una mayor recaudación por aumento del gasto en la economía nacional y el pago de Ganancias e impuestos provinciales compensaría al Estado la baja de ingresos fiscales por la reducción en la alícuota de las retenciones a la soja, según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

El director de Informaciones y Estudios Económicos de la Bolsa rosarina, Julio Calzada, estimó la caída de recursos tributarios por la reducción progresiva durante este año de la alícuota de retenciones al poroto de soja en unos US$ 1.039 millones en el ejercicio 2018.

Este año comenzó a regir una reducción de 0,5% mensual de los derechos de exportación a la oleaginosa, actualmente en el orden de los 30 puntos, que terminarían el año en 24%. Según el estudio difundido ayer por la BCR, el mayor ingreso en manos de los productores provocará dos efectos vinculados al incremento del pago en Impuesto a las Ganancias y a tributos provinciales. “Estarían pagando cerca de US$ 373 millones adicionales de impuestos (principalmente Ganancias) y el mayor gasto que realizarían en la economía nacional generarían otros U$S 723 millones en tributos nacionales, provinciales y municipales”, plantea.

“De esta forma -señaló Calzada- se compensaría la baja en la recaudación de los derechos de exportación en soja (US$ 1.039 millones) y existiría un excedente a favor del fisco nacional, provincial y municipal de US$ 57 millones”.

El informe analiza dos escenarios fiscales cuantificados por hectárea: el de la soja con retenciones al 30% y al 24%. De dicho análisis resulta que “la mayor rentabilidad del productor por la baja de DEX (derechos de exportación) en soja haría que pague cerca de 373 millones de dólares adicionales de impuestos en el año”.

El informe estima que los productores “percibirían 48 dólares por hectárea adicionales por la baja de retenciones” en promedio, luego de liquidar impuestos. “En 18 millones de hectáreas cosechadas, la masa adicional de recursos a gastarse en la economía sería de US$ 870 millones”, pondera.

El trabajo supone un escenario en el que el 20% de esa masa de dinero extra se destine a ahorro, gastándose el 80% restante “en diversas operaciones de compraventa, comerciales, financieras y de servicios”, equivalente a unos US$ 696 millones.

Ese ingreso adicional, según el estudio, se volcará en inversiones en equipamiento y maquinaria, mayor siembra y sus consiguientes gastos, compra de insumos y servicios, etcétera. “Este mayor gasto futuro de U$S 696 millones se multiplicará en operaciones comerciales dentro de la economía del país, generando en todas ellas, aumentos en la recaudación de impuestos nacionales (por ejemplo, el IVA), provinciales (Ingresos Brutos) y municipales”, afirma.

Y consigna que “es lo que se conoce como efecto multiplicador del gasto”. A falta de un indicador propio de ese tipo para la economía local y específicamente para la cadena de valor de la soja, el estudio tomó el del maíz utilizado en Estados Unidos en 2009, que asciende a 3,5. El informe explica: “por razones de prudencia, al tratarse del caso argentino y al no ser el mismo cultivo, lo hemos fijado más bajo: en 3”.

En tanto, para estimar la futura recaudación de impuestos de ese efecto multiplicador del gasto se utilizó un coeficiente de presión tributaria del 34,6%, surgido de un informe de la Fundación Mediterránea de 2015. “De esta forma, el mayor gasto que realizarán los productores y el resto de los actores en la economía nacional podrían estar generando otros US$ 723 millones en tributos nacionales, provinciales y municipales”, sostuvo la Bolsa. (Télam)

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