El Parque del Bicentenario no fue más allá del anuncio

El terreno es de la Provincia. No obstante, el municipio hizo la última limpieza en noviembre. Inseguridad y vandalismo.

05 Ene 2018
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DAÑINOS. La mayoría de los juegos, ubicados sobre la calle Estado de Israel, están rotos. Casi no se usan. la gaceta / fotos de franco vera

Calculando que cada partido convoca 22 jugadores y que en Campo Norte cabe -más o menos- una veintena de canchas de fútbol, alrededor de 440 chicos de la zona podrían estar haciendo deportes al unísono durante las vacaciones. Pero en el terreno que depende de la Provincia lo que proliferan son el pasto alto y los matorrales, que en algunos sectores llegan a los tres metros. Además, asoman cuatro focos contaminantes en forma de basurales clandestinos. Esa realidad de jóvenes disfrutando al aire libre, transpirando la camiseta, se hace imposible. ¿Quién querría jugar en las 37 hectáreas que siguen sin destino?

Sobre Ecuador, detrás de Campo Norte, vive hace más de seis décadas Julio Alonso. Tiene 80 años y confiesa que ya ha perdido la ilusión de que pavimenten la cuadra y de que el espacio cubierto de arcos de fútbol deje de ser lo que es: un vaciadero de desechos y una “boca de lobo” por las noches. Recordó que en 2009, cuando le dieron forma de avenida a la Ecuador, funcionarios provinciales les habían prometido a él y a sus vecinos que muy pronto se pavimentaría la calle. Eso cambiaría el aspecto de la zona e inhibiría a los infractores que arrojan desechos. “Por acá ya no juegan los chicos y a veces falla la iluminación. No hay manera de que el predio esté limpio. Es una lástima”, comentó Alonso.

En la calle Bolivia, frente al terreno, tiene un kiosco Vanesa Pomo. Los vecinos le piden que no apague la luz de su pequeño negocio, porque allí todo es oscuro y peligroso, y esa pequeña lámpara sirve para alumbrar la noche que llega con arrebatos y otros sustos.

En cuanto a Campo Norte, a Pomo le preocupa lo que se viene: “es que durante enero y febrero no hay fútbol. Y ellos, los jugadores y profesores, son los que mantienen el sector de las canchas. Otros que sí limpian son los feriantes de los viernes. Levantan todo. Pero los carreros y automovilistas tiran basura donde sea. Esto es un asco”. Agrega que la zona se ha vuelto tan peligrosa y sucia que hasta los padres han dejado de llevar a sus hijos a la escuela Campo Norte, que queda por Castelli (otra de las calles que rodea el predio).

Un freno

En 2016 el entonces secretario General de la Gobernación y ahora diputado, Pablo Yedlin, había comentado en los medios la la intención de que Campo Norte se convierta en el Parque del Bicentenario, como el del 9 de Julio es del Centenario. “Estamos trabajando con el municipio para ceder definitivamente los terrenos para la instalación del parque y complejos deportivos, como está estipulado en una ley que fue sancionada durante la gestión pasada”.

Sobre ese proyecto que todavía no se ha concretado, Walter Berarducci, secretario de Gobierno del municipio capitalino, confirmó a LA GACETA que en junio o julio, antes de las elecciones de 2017, la escrituración para ceder el dominio de Campo Norte al municipio fue freezada. De todas formas, agregó que el mantenimiento del lugar, por más que sea de la Provincia, lo hace el municipio. Al respecto, Jorge Pérez Musacchia, director de Higiene Urbana, indicó que en noviembre pasado sacaron entre 25 a 30 bateas de residuos. Traducido en kilos, son unas 75 toneladas de desechos y escombros. “La semana que viene tenemos planeado otro operativo de limpieza y desmalezamiento”, sostuvo.

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