Cartas de lectores

04 Ene 2018

Culpas, modas y las “chicas cool”

“Y mi hija, junto con sus compañeras de graduación, después del solemne acto de entrega de diplomas se reunirá en un local alquilado y debidamente preparado con bebidas para celebrar. Me pidió (¿ordenó?) que no la vaya a buscar antes de las siete de la mañana”. “¿Qué? ¿Oí bien?”. “Si, estúpido. Es la moda y no me pude oponer. No quiero que me la tachen de antigua. Además, me dijo que sus derechos comienzan donde terminan los míos. Y me dejó pensando. Yo de leyes no sé nada”. Pobre mujer. Pobre madre y pobre hija. Hay culpas compartidas. Una, por excesivo amor espoleado por algo de ignorancia cultural; la otra, por inmadurez que la lleva a plegarse, sin cuestionar ni un instante a lo malo de estas alocadas ocurrencias juveniles de las que ahora, gracias a la “igualdad”, también participan las niñas a la par del varón. La autoridad del padre, ya sea ausente, disminuída o delegada, aviva la ansiedad de “hacerse ver” en su reducido núcleo como atrevida, innovadora, temeraria y fuerte, muy moderna. Ávidas de aprender lo que no deben, modifican los consejos familiares para adoptar posturas antes despreciables tales como beber sin mesura, adoptar vocabulario obsceno, vestir atuendos sexualmente llamativos pero en realidad denigrantes, todo para sentirse admirada por su entorno como “súper cool”. Y el alcohol, habiendo ingresado ya al terreno de sus tentaciones, sólo espera entrar en confianza.

Darío Albornoz

Bolívar 1.267, S. M. de Tucumán


La luz y un cierre de negocio

En respuesta a la carta de la lectora Cabrera Guzmán, comparto con ella la situación y lo lamento lo que le ocurre en lo personal con su negocio. Además me solidarizo con esas dos familias (de sus dos empleados) que posiblemente queden sin trabajo. Pero también hay que reconocer que es la población de Lules en su totalidad la perjudicada, y no los comerciantes solamente, con este aumento descomunal del 18% directo sobre el total de la facturación de Edet para el alumbrado publico. Es decir, que si una familia promedio abona hoy $ 1.000 pasará a abonar $ 1.180 ($ 180 para alumbrado público). Esto fue propuesto por el intendente de Lules y aprobado, sin discutir, por ocho concejales que supuestamente tenían que “representar” al pueblo, y que hoy solo “levantan” la mano a las “brillantes ideas” de un funcionario que, a pesar de recibir sumas millonarias, no hace ninguna obra pública y contrae insólitamente deudas con Edet y lamentablemente terminamos abonándola los vecinos. Lo que la lectora no menciona es que la mayor parte de lo que ingresa al municipio va destinado a pagar los más de 2.500 contratados firmados durante esta gestión de gobierno municipal, y que no tienen tarea alguna (informado hasta por medios nacionales, redes sociales, etcétera). Todo indica que (como menciona la lectora), “la fiesta” parece continuar porque el funcionario se encuentra entre los intendentes que reclaman hoy más fondos a la Nación.

María Sánchez

Barrio Soberanía Nacional, San Isidro de Lules


Sin el plan materno del subsidio

Quiero exponer una situación preocupante para quienes somos afiliados al Subsidio de Salud y tenemos niños pequeños. Hace tiempo que no disponemos del Plan Materno por problemas del sistema. Por ese motivo, debemos traspasar los medicamentos de la hoja de la chequera al recetario común del 40% de descuento, cuando por derecho nos corresponde el beneficio del 100% de descuento. En la sucursal de Monteros las explicaciones son las mismas: “problemas de una antena”, “fallas del sistema”, entre otras. Lo cierto es que el tiempo pasa y la solución no llega, dejando de alguna manera a los niños desamparados. Esta irresponsabilidad debe ser atendida cuanto antes. ¿O acaso habrá que esperar que todo se normalice luego del receso veraniego y cruzar los dedos para que nuestros hijos no se enfermen?

José Rafael Abdala

Manuel Vaquera 376, Monteros


Siguen los gastos innecesarios

Seguimos siendo burlados por el mal manejo de nuestros gobernantes. En este sentido, me refiero a los gastos innecesarios, como son los pagos que demanda por día la custodia de todas las urnas que se usaron para las elecciones de 2015. Ese acto cívico tuvo como característica semejante escándalo público ante la vista de todo el mundo. Hoy, cuesta $ 8.000 el día de la custodia por la denuncia judicial sobre un posible fraude. A estos gastos hay que sumarle las costas judiciales y las de otros litigios legales. Ese dinero, que en total es importante, podría servir para solucionar tantos problemas que tenemos los ciudadanos y que nos urgen prioritariamente, tanto en servicios como en salud, por ejemplo. En Noviembre pasado, en Buenos Aires, la legislatura imprimió cientos de lapiceras tipo birome, para regalar a amigos de los funcionarios por un total que es sorprendente: $ 600.000. Según informaron, lo destacable de éstas lapiceras es que tenían en sus puntas, un anillito de oro 18 kilates. Es una cosa de locos. Pero volviendo al tema de la custodia de las urnas, sugiero cargarlas en camiones y quemarlas a todas. Es más barato. ¿Hasta cuándo seguiremos con esta función circense, y seguiremos enterándonos de los malos manejos de los dineros públicos? Por favor, paren la mano y pónganse a trabajar en serio, principalmente por la gente que les puso el voto en las urnas.

Daniel Francisco Leccese

Calle 10, N° 582, Villa Mariano Moreno


“Nuevo” impuesto inmobiliario

Este impuesto era abonado en 2017 en forma bimestral. En el 2018 será mensual, en un cambio y con una disposición inconsulta y arbitraria que afecta a la economía de la clase media. El incremento representa un 240%. De un impuesto bimestral de $ 343,58 (2017), se pasa ahora a un pago mensual de $ 412,30 (2018). Esta cifra está muy por arriba de la inflación anual (2017) y del incremento de los sueldos que el Gobierno le otorgó a los trabajadores estatales. Espero que en las paritarias de este año se logre un porcentaje igual a estos aumentos de la provincia. Parece que el gobernador Manzur piensa que con lo que recaude podrá construir “su palacio”, es decir el “Centro Cívico” que estará aislado del ruido de la ciudad. Estas medidas abusivas deben ser consideradas por el Defensor del Pueblo, ya que para eso le pagamos a través de nuestros impuestos.

Cristina Argota

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