Después de un siglo vuelven a nacer tortugas en Galápagos

Ratas introducidas en el siglo XIX se comían los huevos. Repatriación de adultas. Veneno especial

02 Ene 2018
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RENACIMIENTO. Estas pequeñas llegarán a 250 kg y vivirán unos 100 años. cusme.co.uk

Científicos y ecologistas están maravillados. Después de 100 años, en las Islas Pinzón, del archipiélago ecuatoriano Parque Nacional Galápagos (PNG), están naciendo crías de tortugas gigantes en forma natural. En la década de 1960 habían tenido que ser incubadas en otra isla porque el que desde hacía miles de años era su hábitat natural se había transformado en una trampa mortal.

Según explicó a Télam Danny Rueda, director de Ecosistemas del PNG, la tortuga gigante estuvo al borde de la extinción porque las ratas negras, que -se sospecha- llegaron a Galápagos con los primeros navegantes (piratas, balleneros) en 1800, se comían los huevos de tortuga... y también los de especies como la paloma de Galápagos, lagartijas y culebras. Una vez más la acción humana había gatillado una catástrofe ambiental.

Salvataje

En 1965, el PNG inició un programa de crianza y cautiverio con las únicas 20 tortugas que había en Pinzón. Además, los pocos huevos que encontraron intactos en la playa fueron recolectados e incubados en otra isla; una vez que las tortugas nacieron, las criaron otros cinco años para asegurar su supervivencia, y desde entonces repatriaron 837 ejemplares.

Pero las ratas seguían comiéndose los huevos, así que se optó por una maniobra de riesgo: en diciembre de 2012, y tras cinco años de estudios sobre toxicidad, los expertos dispersaron desde un helicóptero un veneno que atraía sólo ratas por toda la zona, de 1.789 hectáreas.

Los estudios mostraban que también corría riesgo el gavilán de Pinzón si comía las ratas muertas. Por ello capturaron los 12 que hallaron y los tuvieron tres años en la isla Santa Cruz antes de devolverlos a su hábitat.

La feliz noticia

El especialista afirmó que un monitoreo realizado en diciembre de 2015 logró detectar por primera vez tortuguitas bebés nacidas en estado natural, lo que ya hace innecesaria la repatriación.

“Estoy asombrado de que las tortugas nos dieran la oportunidad de enmendar nuestros errores después de tanto tiempo”, señaló el investigador James Gibbs, que estuvo presente cuando los primeros huevos eclosionaron.

Rueda, por su parte, destacó que luego de dos años no se encontraron ratas en la isla, por lo que en 2014 fue declarada libre de roedores

“Ahora el mayor reto es evitar una reintroducción de las ratas; hay que controlar muy bien, porque podrían llegar en algún barco”, alertó.

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