La Organización Mundial de Comercio, en un dilema

“Una ocasión perdida”, “una decepción”, las frases más escuchadas para calificar el fracaso del encuentro. El avance del proteccionismo impidió todo tipo de consensos.

17 Dic 2017
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REVÉS. Fue de tal magnitud el fracaso de la reunión internacional, que no se logró emitir ni siquiera una declaración consensuada.

CECILIA CAMINOS | AGENCIA DPA

BUENOS AIRES.- El pescador angoleño que todas las madrugadas zarpa en su pequeña barca mar adentro y cada día debe navegar más lejos para hallar su pesca, poco o nada debe saber que la Organización Mundial de Comercio (OMC) no pudo llegar a un acuerdo para poner fin a los subsidios a la pesca ilegal que depreda océanos.

La OMC quedó sumida en una encrucijada tras la XI Conferencia Ministerial celebrada en Buenos Aires, en jaque por el avance del proteccionismo que impidió todo tipo de consensos.

Cerca de 4.000 delegados debatieron durante cuatro días en Buenos Aires, cercados por un estricto operativo de seguridad, sin resultados. “Fue una ocasión perdida”, declaró la comisaria de Comercio de la Unión Europea, Cecilia Malmström. “Una decepción” fue otra de las frases que más resonó en el cierre, postergado varias horas a la espera de un acuerdo de último momento que finalmente nunca llegó.

Las reuniones a máximo nivel de ministros y secretarios de los 164 miembros de la OMC, con la presencia de cinco presidentes sudamericanos en la inauguración, no alcanzaron a plasmar resultados concretos para la población mundial. La OMC abarca al 98% del comercio internacional, por lo cual cada decisión tiene destinatarios concretos, que a veces parecen olvidarse entre las cuatro paredes de los lujosos hoteles donde se llevan a cabo las discusiones.

Los cientos de millones de personas que descargan programas, música y juegos en línea podrían haberse visto afectados directamente si se decidía levantar la moratoria sobre el comercio electrónico que rige hace 20 años, que en la práctica no impone derechos de aduana a las transmisiones electrónicas. Los pequeños pescadores artesanales del Pacífico, las costas de África y aldeas americanas esperaban un consenso para poner fin a los subsidios a la pesca ilegal. Son casi 20.000 millones de dólares al año que financian a las grandes flotas que ingresan a aguas en forma ilegal para depredar los mares con una sobrepesca que pone a innumerables especies en riesgo.

Pequeños agricultores aguardaban alguna medida para atenuar las subvenciones estatales y las trabas paraarancelarias que distorsionan el mercado agrícola. Los millones de personas sumidas en la pobreza, esperaban un avance en el tema de los stocks o inventarios públicos para la seguridad alimentaria en los países menos desarrollados, a fin de poder acceder a alimentos más baratos. “¿Cómo no se pueden poner de acuerdo sobre los stocks públicos para que los 600 millones de indios pobres tengan seguridad alimentaria?”, cuestionó Ashwani Mahajan, dirigente de la fundación india Swadeshi Jagran, en declaraciones a dpa. “La OMC está al borde del colapso”, alertó.

Amarga decepción

El director general de la OMC, Roberto Azevedo, cerró la conferencia de Buenos Aires “con una amarga decepción”. “Desarrollo e inclusión tienen que continuar en el corazón de nuestro trabajo. Si no mejoramos la vida de los más pobres o no les damos a los más pequeños oportunidades para competir, no estamos haciendo nuestro trabajo”, advirtió.

La conferencia no puso emitir una declaración ministerial, ante la negativa de uno de los miembros a respaldar los párrafos que ratificaban “el carácter central del sistema multilateral de comercio y la importancia del desarrollo”, dos de los pilares de la OMC, según precisó el portavoz de la organización, Keith Rockwell.

La presidente de la conferencia, la argentina Susana Malcorra, formó un grupo especial de redacción para reformar el texto y conseguir un consenso, pero no tuvo éxito. “No conseguimos llegar a un texto aceptable para todos”, admitió luego Malcorra.

Esta situación dejó además sin mayor apoyo a la Declaración de Buenos Aires que, impulsada por Argentina, también suscribieron Brasil, Colombia, Chile, Guyana, México, Paraguay, Perú, Suriname y Uruguay. Allí reafirmaron “la mejor respuesta para aprovechar las oportunidades y afrontar los desafios del comercio internacional”.

No sólo Estados Unidos

La política proteccionista que impulsa el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dominó el clima de la cumbre en Buenos Aires. Pero todos evitaron señalar sólo a Washington como el culpable del fracaso.

“Somos 164, pero si la UE, Estados Unidos, India, China y unos pocos más no pueden trabajan juntos, entonces es más difícil conseguir resultados”, sostuvo Malmström.

Varios temas nuevos en la agenda, como comercio electrónico; micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), facilitación de inversiones y el papel de la mujer en el comercio, sumaron apoyos pero aún están lejos de conseguir medidas concretas.

Una parte de las asociaciones de la sociedad civil que asistieron a la conferencia consideró por un lado una decepción que la OMC no pudiera atender los problemas fundamentales del sistema de comercio global. “Pero a la vez es un alivio que la presión de las grandes corporaciones fracasara en su intento por delinear la agenda”, declaró Jane Kelsey, profesora de leyes de la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda.

“Es un momento de encrucijada para el comercio internacional”, señaló Malcorra, quien reconoció los temores a que tanta tensión pudiera generar “un quiebre” de la OMC.

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