Barco, el héroe de Independiente en la final de la Sudamericana podría emigrar - LA GACETA Tucumán

Barco, el héroe de Independiente en la final de la Sudamericana podría emigrar

15 Dic 2017
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GRITO DE GLORIA. Barco inicia una carrera local para festejar el 1-1 que le dio la Copa a Independiente en Brasil. Reuters

BUENOS AIRES.- Parece mentira que un chico de 18 años haya dominado un estadio como el Maracaná y en una final internacional. Pero así fue. Exactamente eso sucedió el miércoles por la noche en la definición de la Copa Sudamericana entre el -a la postre- campeón Independiente y Flamengo, con Ezequiel Barco. El joven pasó de ser promesa a realidad durante 2017 y cuando levantó la copa en Río de Janeiro, el mundo se había enterado.

“Para mí fue muy importante ganar la Copa porque me formé en la cantera del club, en la pensión, y esto me emociona muchísimo”, dijo Barco, que tiene una oferta concreta de Atlanta United, uno de los equipos en alza de la MLS, para partir luego de las Fiestas.

“Son chicos muy humildes y muchas veces necesitan asesoramiento y contención. Entonces la ansiedad por querer resolver su futuro económico hace que pierda, para mí, la posibilidad de estar en un fútbol de más alto nivel. Sobre todo por la personalidad que tiene: hay que hacer con 18 años lo que él hizo en este estadio”, analizó Ariel Holan tras el partido.

El entrenador que se emocionó hasta las lágrimas con el título, no habla de otra cosa que del origen humilde de Barco. El jugador nació en Villa Gobernador Gálvez, Santa Fe, como parte de una familia de bajos recursos. “La casa de mis padres era de techo de chapa”, recordó el jugador en una entrevista concedida El Gráfico.

Omar, su papá, trabaja en una fábrica de ollas y Esther, su mamá, es empleada doméstica. Quizás esto es lo que ahora lo esté llevando a tomar esa decisión, aunque los dirigentes sueñan con convencerlo de que se quede a jugar la Libertadores del año que viene.

“Andá a decírselo vos, por ahí te hace más caso que a mí”, le contestó Holan a uno de los periodistas que le consultó sobre la posibilidad de emigrar para Barco.

Las idas y vueltas con la Selección juvenil fue uno de los malos tragos que le tocó probar este año. Finalmente no fue al Mundial en Corea del Sur de la mano de Claudio Úbeda pero ahora con Sebastián Becaccece al mando, habría solo un camino: el de ida, ya sea en Independiente o en EE.UU.

Por ahora, festeja junto a sus compañeros el título obtenido y disfruta. (Especial)

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