El sueño espacial vuelve con la idea de llevar al hombre a Marte

Estados Unidos relanza el programa para enviar misiones tripuladas

13 Dic 2017
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REGRESO A LA AVENTURA ESPACIAL. En la foto, el hombre en la Luna, 1969. archivo

WASHINGTON.- El 45 aniversario de la última vez que un ser humano viajó a la Luna fue la ocasión para el anuncio de un nuevo desafío: el relanzamiento del programa espacial para enviar misiones tripuladas al espacio. El desarrollo será parte de la política oficial de Estados Unidos, según una directiva que firmó anteayer el presidente de ese país, Donald Trump.

“La directiva que estoy firmando reenfocará el programa espacial de Estados Unidos en la exploración humana y el descubrimiento. Marca el primer paso en el regreso de astronautas estadounidenses a la Luna por primera vez desde 1972”, dijo Trump en una ceremonia en la Casa Blanca en referencia a la última caminata lunar de la misión Apolo 17.

Trump subrayó que esta vez no sólo colocarán la bandera y dejarán su huella en la Luna, sino que también establecerán “una base para un eventual viaje a Marte”.

“Imaginen la posibilidad que nos espera en esas hermosas y enormes estrellas si nos atrevemos a soñar a lo grande. Eso es lo que nuestro país está haciendo de nuevo, estamos soñando a lo grande”, agregó el mandatario.

El presidente estadounidense estuvo acompañado en el acto por el director interino de la NASA, Robert Lightfoot; Peggy Whitson, la primera mujer astronauta comandante la Estación Espacial Internacional; y por el vicepresidente, Mike Pence.

La primera vez que una persona puso el pie en la Luna fue en 1969, con la misión Apolo XI. El encargado de dar ese paso histórico fue Neil Armstrong, que caminó junto a Edwin “Buzz” Aldrin por la superficie de la Luna y la exploraron durante dos horas y media mientras su compañero Michael Collins les esperaba en la órbita lunar a bordo del módulo de mando.

Las misiones Apolo terminaron tres años después. La última vez que Estados Unidos envió una misión tripulada fuera de la órbita terrestre fue en 1972, en la Apolo XVII, y en la que dos de sus astronautas, Eugene Cernan y Harrison “Jack” Schmitt, llevaron a cabo tres caminatas sobre la superficie lunar. Schmitt, de 85 años, estuvo también presente en el acto, al igual que “Buzz” Aldrin.

Ahora, Trump quiere volver a enviar una misión tripulada a la Luna y que esta sirva como base para misiones a Marte.

La directiva ordena a la Agencia Espacial Estadounidense (NASA) volver a enviar astronautas al satélite natural de la Tierra y al planeta rojo, aunque no precisa plazo ni presupuesto para este objetivo.

Durante el gobierno de Barack Obama se habían descartado planes de regresar a la Luna y se había puesto el foco en Marte.

Desde 1960, se han enviado más de 40 misiones al planeta rojo, que han aportado valiosa información sobre el segundo mundo más habitable del sistema solar. (DPA-Reuters)

Un robot solitario recorre el desierto rojo
La misión operativa más importante en Marte es la Mars Science Laboratory (MSL), conocida como Curiosity, dirigida por la NASA. Incluye un robot de exploración o rover que toma muestras rocosas y recorre la superficie. La misión busca determinar si existió vida alguna vez en Marte, caracterizar el clima y determinar la geología del planeta. Fue lanzada el 26 de noviembre de 2011 y aterrizó en el cráter Gale el 6 de agosto de 2012. Tenía una duración prevista de un año marciano (1,88 años terrestres) y ya casi triplica esa expectativa. El rover descubrió minerales volcánicos, recorrió vastas extensiones y envió miles de fotos. Lo más importante: encontró pruebas de un entorno compatible al de un lecho de un lago, hace millones de años, con condiciones favorables para la vida microbiana.

Un robot solitario recorre el desierto rojo

La misión operativa más importante en Marte es la Mars Science Laboratory (MSL), conocida como Curiosity, dirigida por la NASA. Incluye un robot de exploración o rover que toma muestras rocosas y recorre la superficie. La misión busca determinar si existió vida alguna vez en Marte, caracterizar el clima y determinar la geología del planeta. Fue lanzada el 26 de noviembre de 2011 y aterrizó en el cráter Gale el 6 de agosto de 2012. Tenía una duración prevista de un año marciano (1,88 años terrestres) y ya casi triplica esa expectativa. El rover descubrió minerales volcánicos, recorrió vastas extensiones y envió miles de fotos. Lo más importante: encontró pruebas de un entorno compatible al de un lecho de un lago, hace millones de años, con condiciones favorables para la vida microbiana.

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