Cartas de lectores

11 Dic 2017
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Asaltos a la salida del shopping

Últimamente se están produciendo de noche numerosos asaltos a los empleados del shopping del Portal cuando salen de sus trabajos a tomar el colectivo. El horario de cierre del centro comercial es a las 22, pero hasta que se ordenan los artículos y se realiza limpieza, entre otros, esos empleados llegan a salir aproximadamente a las 23. Las mujeres son las principales víctimas ya que deben caminar por la calle Cariola o la avenida Alfredo Guzmán hasta la parada de los ómnibus. La seguridad privada abarca todo lo que es el predio del shopping, pero cuando esa empleadas salen de allí quedan a merced de los delincuentes. Es imperioso que algún vehículo policial se estacione o patrulle en las calles mencionadas en ese horario, como una medida preventiva, antes que algún empleado resulte herido de gravedad o algo peor.

Martina Luc

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La crisis y el aumento del boleto

El aumento del boleto del transporte urbano de pasajeros va a ser nuevamente otro golpe al escuálido bolsillo de los tucumanos, que padece estos cimbronazos económicos hace varios años. Ahora resulta que nuevo los muchachos de la Aetat vuelven al ruedo con el viejo y gastadísimo argumento de que “la situación es mala”, que “llegamos a duras penas a fin de mes”, que con “mucho sacrificio pagamos los sueldos”, que nos “han reducido los subsidios”, o que “cada día es más difícil mantener el servicio”, o que “todo está atado con alambre” y otros más, antes del etcétera. Supongamos que hasta acá todo es razonable y cierto. Entonces pregunto: ¿Cómo hace el único fabricante de chasis del país y las carroceras de turno, para “negociar” con estas empresas que están en estado calamitoso? Y peor aún, si la unidad tiene aire acondicionado, ya que se encarece su valor estándar. No creo que ningún fabricante ni carrocero cierre un contrato bajo estas pésimas condiciones. Por eso, considero que es hora que se publiquen algunos números de esas empresas para que los usuarios conozcamos, al menos una vez, el porqué de tantos lamentos a través de los años, que se traducen luego en los aumentos que nosotros pagamos para que esas empresas “puedan funcionar”.

Luis Daniel Alberto Guchea

Rivadavia 592

San Miguel de Tucumán


Lo bueno y lo oscuro

Para no ver sólo lo negativo o que falta, es necesario observar que en distintos estamentos sociales las personas están aprendiendo a balancear todo lo bueno de nuestra nación. La potencialidad productiva ahora esá lista para salir adelante; el hábito del ahorro comienza a ser visto y sabemos comprender algunas medidas gubernamentales; y esto será utilizado en las próximas elecciones de esta democracia renacida. Además se observan ganas de aprender en los estudiantes, porque ven ese camino como el único indicado para progresar en la vida adulta. Más claridad para ver mejor. ¿Dónde se quema la droga secuestrada? ¿Dónde se pone la enorme cantidad de ropa secuestrada? ¿Acaso vemos el humo nocivo? No. ¿Acaso distribuyen las ropas entre los millones de villeros que viven en la miseria hace un siglo? No. Entonces, quienes gobiernan ¿dónde están que no se los ve haciendo algo con todo esto? ¿Dónde están quienes van a enseñar a leer y escribir a los analfabetos abundantes en este maravilloso país? ¿Quiénes van a darles trabajao no calificado a estas pesonas que necesitan como el aire una sola cosa, ser útiles y trabajar para ser ciudadanos de este país? ¿Dónde están los gobernantes?

Carmelo J. Felice

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El tiempo que se desperdicia

Sabemos que un año tiene 365 días, también las horas que tiene cada día, la duración de cada hora y así sucesivamente. Lo que pocas veces advertimos es el “valor” del tiempo que pasa. “Es fácil ver pasar el tiempo, lo difícil es saber marchar con él”, escribí hace muchos años y hoy pienso igual. No es lo mismo cuando comenzamos a asumir nuestras responsabilidades, con la capacidad actual de decir sí o no. Pero desde entonces a la fecha las cosas han cambiado. Desde que asumimos un trabajo, a decidir tener nuestra propia familia (esposa, hijos, más los que vendrán) y en cada etapa o ciclo de vida, las motivaciones son importantes y variadas. A ello se suman deseos personales de esparcimiento como leer, realizar deportes, una pequeña huerta o algunos rosales, o salir de campamento. Todo eso, al amparo del hogar. Pero a medida que el tiempo pasa, crecen los hijos -algunos se quedan otros se van- y nos damos cuenta que perdimos las ganas de entonces, algunas capacidades y sentimos que no causa efecto lo que solíamos hacer y, entonces, hasta cambiamos nuestras formas de vida. Es lógico, porque en las motivaciones hay un afán: darles más vida a nuestros años. Es comprender que a cada etapa de la vida debemos renovarla desde el deseo genuino de seguir disfrutándola. Seguro que faltarán cosas por aprender y por descubrir. Y en cuanto a la nostalgia y a la tristeza, hay que adosarlas a nuestros recuerdos que, para quienes como yo tenemos muchos años encima, se convierten en un placer invalorable en esta etapa. Finalmente, hay una gimnasia diaria y es buena para estas fechas: hay que poner pasión en no dejar “espacios vacíos”, esos que se desaprovechan. Aprendamos a valorar el tiempo, nuestro tiempo, y a acompañarlo con alegría, con desenfado y pasión por vivirlo.

Héctor Leonardo Bravo

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Desalojo de una mutual

Como afiliados a la Mutual Solidaria de Adultos Mayores sin fines de lucro, queremos informar sobre el avasallanamiento que sufrimos a fines del mes pasado, en la sede que funciona -desde hace 10 años- en Marco Avellaneda esquina San Juan. En esta propiedad, cedida a nuestra entidad por Ferrocarriles Argentinos, tuvimos poco menos que “atrincherarnos” durante horas para no ser expulsados, sin previo aviso, por las fuerzas públicas -Policía Federal-. Es insólito e incomprensible el accionar de la Justicia en este caso, ya que no sabemos las verdaderas intenciones del/los autor/es de la demanda de desalojo. Sobre todo porque con nuestro aporte mensual ($25) y contribuciones privadas (no tenemos ninguna ayuda nacional, provincial ni municipal), revertimos las condiciones de propiedad abandonada, llena de alimañas y malezas y refugio de ladrones en que se había convertido hace 10 años ese predio. Así, con esfuerzo, lo reacondicionamos hasta hacerlo habitables, un lugar de encuentro de los jubilados de todos los sectores, privados y estatales, o de gente mayor, un espacio donde desarrollamos actividades sociales, como desayunos gratuitos todos los martes, celebraciones patrias, cumpleaños de los afiliados, juegos o clases varias. Con este avasallamiento queda demostrado una vez que para algunos jueces o funcionarios y políticos “los viejos no merecemos ninguna consideración”, pero sobre todo respeto. Son ellos los que se llenan la boca, cuando tienen una cámara encima, diciendo que “en este país, los únicos privilegiados son los niños y los abuelos”. Pedimos en nombre de todos los afiliados a la Justicia que mantenga el estado de situación, acordada con ferrocarriles.

Elba R. Córdoba, María Soria,

Nancy Medina, Oscar Alderete y

César Ledesma, entre otras firmas


Los desnutridos y el ahorro

Una nota de LA GACETA (10/12/17) dice: “En 2014, el Gobierno provincial había admitido que los chicos desnutridos eran 7.000…” (se hablaba de 20.000) Hoy admiten, repito, admiten, 4.000 niños desnutridos (se habla de 7.000). LA GACETA de hace unos días publicó una nota en la cual legisladores radicales, ante la aparición fantasmal de “excedentes financieros” y proclamada con gran orgullo por el Gobierno, dicen: “…no queremos que estos ‘excedentes financieros sean los nuevos ‘gastos sociales’. Nadie en la Administración Pública puede tener $ 190 millones para manejarlos a discreción…”. Y recordó que los legisladores se enteraron de esos “ahorros” a través de LA GACETA. “Estuvieron ocultos y nos negaron la información …”, afirman. Considero que el manejo de los datos y su fin es un despropósito total. ¿Hasta dónde puede llegar la insensibilidad de políticos que se definen como fervientes defensores de una inclusión social que no existe?, como podemos apreciar en aquellas declaraciones. ¿Se puede “ahorrar” cuando hay niños desnutridos que fallecen -o su capacidad mental puede quedar disminuida de por vida- ante tan terrible afección? Y lo peor, siguen siendo los mismos personajes que trajeron las desgracias y hoy se envuelven en la bandera mentirosa de que trabajan fuerte para revertir la situación. Hipocresía absoluta. Les digo a los políticos de turno y a los por venir, ¡con los niños no, por favor!

Hugo Albornoz

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