La existencia de prostíbulos públicos y privados

10 Dic 2017

Se suele afirmar que es uno de los oficios más antiguos que se conocen. No sólo tiene que ver con el placer, sino con el comercio, la explotación y la trata de personas, actividades denigrantes. La existencia de prostíbulos puede resultar normal en muchas sociedades, pero en otras, como la tucumana, está penada por la ley.

El 20 de noviembre pasado, miembros de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y representantes de la Fiscalía Federal N° 2 allanaron un local en la Banda del Río Salí, donde funcionaba un bar con mesas de pool y en la trastienda, había tres habitaciones donde funcionaría un prostíbulo. La investigación se había iniciado a finales de 2015, a partir de una denuncia anónima. En la oportunidad, fueron identificadas dos mujeres víctimas, y se detuvo a una persona, que sería la encargada del establecimiento. El lugar fue clausurado; ya en 2014 había sido allanado por el mismo motivo.

El 15 de agosto de 2012, la Legislatura aprobó la ley de Prostíbulos Cero, que prohíbe la instalación, funcionamiento, regenteo, sostenimiento, promoción, publicidad, administración y/o explotación bajo cualquier forma, modalidad o denominación -de manera ostensible o encubierta- de whiskerías, cabarets, clubes nocturnos, boites, saunas o establecimientos y/o locales de alterne, abiertos al público o de acceso al público. La iniciativa disponía la inmediata clausura y cierre definitivo, a partir de la entrada en vigencia de la ley y derogaba incisos de la Ley de Contravenciones Policiales para agravar las penas (se pasaba de 30 a 60 días de arresto) y quitar la posibilidad del pago de una multa para eximir del arresto a los propietarios o encargados de los locales prohibidos.

En nuestra edición del 19 de octubre, Susana Trimarco, titular de la fundación María de los Ángeles Verón, había dicho: “No están haciendo nada, lamentablemente. Yo me canso de hacer denuncias y la Justicia está lenta, porque es la Justicia la que tiene que ordenarles medidas a la Policía y a la Gendarmería... acá en Tucumán hay un montón de prostíbulos privados, hay policías que explotan mujeres y los vienen a denunciar acá y nosotros los hemos denunciado”. Trimarco afirmó que hay chicas que están obligadas a ejercer la prostitución y que también sufren mucho las chicas trans. “Hay una tipa que les pega con cadena y los policías les quitan la plata”, dijo.

Un abogado, referente de la lucha contra la Trata de Personas, sostuvo en noviembre que entre 2013 e inicios de 2014 se habían efectuado las últimas inspecciones en el marco de la norma provincial. Manifestó que en San Miguel de Tucumán ya no había más prostíbulos y que la actividad se realizaba en forma privada, sea en departamentos o casas sin ningún tipo de habilitación.

La trata de personas, que consiste en emplear, en provecho propio y de un modo abusivo, las cualidades de una persona, es una práctica deleznable desde todo punto de vista. La autoridad provincial debe estar atenta a este tipo de actividades condenables en todos los municipios para aplicar la ley y al mismo tiempo investigar las denuncias en el ámbito privado para desarticular esta forma denigrante de esclavitud que se vale de la fuerza y la extorsión. Debe esclarecer si efectivamente la Policía está involucrada y tomar drásticas medidas con los responsables si así fuera. “Se dice que la esclavitud ha desaparecido de la civilización europea, y es un error. Existe todavía; sólo que no pesa ya sino sobre la mujer, y se llama prostitución”, afirmaba el escritor francés Víctor Hugo.

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