El monitoreo es clave para prevenir el HLB

La participación responsable de productores, empacadores, comercializadores, organismos provinciales, del Estado Nacional y los provinciales y municipales, pero por sobre todo los ciudadanos, es fundamental y necesaria, siguiendo las recomendaciones de los que investigadores, para evitar que la enfermedad siga apareciendo.

09 Dic 2017 Por Gustavo Frías Silva
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›› REPORTE RURAL

El jueves pasado, durante la Jornada Citrícola organizada por la Estación Experimental Obispo Colombres (Eeaoc) de Tucumán, el tema que tuvo mayor relevancia en las exposiciones, y posteriormente en las charlas y discusiones entre los más de 250 asistentes, fue el HLB. Esta enfermedad genera muchísima preocupación en el sector citrícola, pero no debe solo generar esta sensación y no preocupar, sino ocuparse entre todos: productores, organismos de investigación y organismos de control fitosanitario provinciales y nacionales.

La situación real de esta enfermedad que avanza de a poco asusta. La aparición de un ejemplar cítrico con HLB en el traspatio en la localidad de Ituzaingó, al norte de Corrientes, a fines de julio, preocupa por la posible dispersión de la enfermedad desde Misiones, provincia que se encuentra en contingencia y cuarentena dispuesta por las autoridades del Senasa.

En nuestra edición de hoy de LA GACETA Rural se realiza un pormenorizado informe sobre cuestiones netamente técnicas relacionadas con la citricultura, pero sobre todo al HLB y la forma en que debemos proceder para evitar su aparición y/o diseminación. Esto requiere de esfuerzo intelectual, físico y económico para controlar los focos detectados en las provincias hoy afectadas por el vector y/o la enfermedad, y para lograr que el insecto y la bacteria no afecten las zonas todavía libres.

Lo bueno es que todos los que actualmente están trabajando en prevenir y controlar las apariciones del vector y la bacteria, son conscientes de que todo lo que se pueda hacer nunca será suficiente para evitar que el vector o la enfermedad desembarque en las zonas libres por el tipo de enfermedad, y por la movilidad que posee el insecto transmisor.

Es importante destacar que todo los focos que se vienen detectando se están dando en plantas de traspatio ornamentales, y en algunos casos cítricas, diseminadas seguramente en casi todas las ciudades y pueblos del país, salvo en Misiones que ya se encuentra en plantaciones comerciales.

Todos entienden que la lucha debe ser sin cuartel y las recomendaciones de los técnicos de la Eeaoc así lo afirman, sobre todo en las tareas de prevención, con el monitoreo de las quintas cítricas y aledaños de la Diaphorina citri -el insecto vector-, para controlarla a tiempo por si aparece.

El avance del HLB en el mundo y en nuestro país es grave, y todo lo que no hicieron o hicieron en países como Brasil, México y EEUU, entre los más importantes, debe servirnos de ejemplo para evitar el ingreso y propagación del vector y la enfermedad.

Preocupa muchísimo que en el NEA avance y que ahora en Chaco, Formosa y Santiago del Estero la enfermedad haya aparecido en plantas de traspatio.

No se pone en duda que los trabajos de contingencia en las zonas afectadas y de monitoreo, en aquellas zonas potencialmente a seguir siendo afectadas, deben seguir haciéndose para tener la certeza de que no hay más plantas de “Murraya paniculata” o “Mirto” y cítricos enfermas, y si las hay poder controlar su vector y erradicar las enfermas.

Es importante que todas las “murrayas” que se encuentran plantadas en el traspatio de viviendas de todo el país sean erradicadas, por la preferencia que tiene el insecto vector por esas plantas.

Por ello, es mucho lo que hay que trabajar para erradicarlas, con mucha información para que el público en general no las compre ni las multipliquen.

En lo referente al sector privado, se debe seguir trabajando en inculcar la necesidad de monitorear las fincas de manera permanente y con procedimientos recomendados por los técnicos del INTA, del Senasa y de la Eeaoc.

El director asistente en Investigación y Tecnología Agropecuaria de la Eeaoc, Hernán Salas fue contundente al afirmar que en Tucumán sólo se monitorea al vector en 21.000 hectáreas, sobre 45.000 ha plantadas, y que en el NOA se monitorean 26.000 ha, sobre 60.000 ha plantadas. Por lo que se espera que las superficies a monitorear aumenten rápidamente. Entonces, resulta necesario que el sector acompañe todo lo que la Experimental recomienda realizar.

Hoy existen normas fitosanitarias que deben ser aplicadas, pero sobre todo cumplidas por todos los productores. No debemos olvidarnos de las plantas cítricas de traspatio y de todas las calles y plazas de nuestra provincia, que pueden ser algún día contagiadas por la enfermedad y ser una fuente de inoculo muy grande, por lo que deben ser también monitoreadas e ingresar a un plan fitosanitario acorde al lugar en la que se encuentran, para que el vector, si aparece, no prospere. Pero sabremos si hay vectores monitoreando las plantaciones.

La participación responsable de productores, empacadores, comercializadores, organismos provinciales, del Estado Nacional y los provinciales y municipales, pero por sobre todo los ciudadanos, es fundamental y necesaria, siguiendo las recomendaciones de los investigadores, para evitar que la enfermedad siga apareciendo y se propague.

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