Premian un proyecto escolar sobre inseminación de cerdos

Los estudiantes de la Agrotécnica de Gastona Sud, accedieron a la Feria Nacional de Ciencias. Otros inventos.

06 Dic 2017
1

EXPOSICIÓN ANUAL DE TRABAJOS. Los estudiantes de la Agrotécnica expusieron sus investigaciones. LA GACETA / FOTO DE OSVALDO RIPOLL

La Escuela Agrotécnica de Gastona Sud, en Chicligasta, ni siquiera tiene edificio propio. Sin embargo, el hecho de ocupar un espacio prestado (el de la escuela primaria) no le impidió hasta ahora desplegar un sostenido desarrollo de los programas de innovación técnica y científica, aplicados en las distintas producciones que llevan adelante. Y esos logros, aunque aún tengan un alcance limitado, ya comenzaron a impactar en forma favorable en la economía de la zona.

Esta vez los alumnos se lucieron con un proyecto que propone la inseminación artificial de cerdos. El trabajo fue premiado a nivel provincial y expuesto en el marco de la Feria Nacional de Ciencias, en Tecnópolis (Buenos Aires).

Además, el emprendimiento fue explicado en detalle a los pobladores de Gastona Sud, durante la exposición anual de trabajos que realiza el establecimiento educativo en el marco del Día de la Familia. A la Agrotécnica asisten 150 estudiantes que, luego de siete años de cursado, egresan como técnicos en Agroalimentos.

“El objetivo es tratar de impulsar desde la escuela una transformación en la cultura y en la producción de este pueblo del que mucha gente, entre ellos los jóvenes, emigran todos los años a otras provincias en busca de trabajo”, comentó el docente Roberto López, director de la Agrotécnica.

El contexto

En Gastona Sud, al sur de la provincia, abundan los cultivos de caña de azúcar, de batatas y de zapallos. Además, crían cerdos, aves y vacas. Por otro lado, hay varias cortadas de ladrillos. De ahí que los trabajos escolares se desarrollen en el marco de esa base productiva.

“Queremos fortalecer la matrícula mostrando la importancia que tiene esta escuela para el futuro de la población y del título de técnico que se otorga aquí”, apuntó el director. “Esta es una zona con muchos recursos naturales desaprovechados y con una cultura de producción que puede desarrollarse a partir de los derivados”, expuso, por su parte, el profesor Isidro Arrieta.

“Capacitando a los chicos se puede abrir un futuro más promisorio para este lugar. Pues ellos van a poder experimentar nuevas formas y tipos de producción, que van a redundar en la economía local”, añadió.

Otros proyectos

La tecnificación del cultivo de la batata es otra de las innovaciones que alientan mejores perspectivas de producción de ese tubérculo. La técnica se llama “micropropagación” y consiste en la selección de una porción pequeña de tejido vegetal de una planta, elegida por sus determinadas características (llamadas plantas élites). Esta porción se introduce en un recipiente estéril, por medio de cultivo. La planta crece y va generando nuevos vástagos que pueden subdividirse cada cuatro a ocho semanas.

“Este sistema permite la rápida producción de plantas genéticamente idénticas y la eliminación de enfermedades”, explicó López. También se desarrollaron nuevas técnicas de engorde de vacunos y de reproducción de conejos y aves, añadió.

Dos propuestas

Los talleres de la escuela producen, además, dulces, chacinados y licores. La revelación ahora son los vinagres y los vinos de batata. “Estos nuevos productos están teniendo buena aceptación y se aprovecha la batata que sobra de los campos para la producción de derivados”, explicó un alumno.

En los talleres de carpintería, herrería y de electricidad los estudiantes desarrollaron una cocina ecológica y un horno eléctrico que reduce sensiblemente la utilización de leños y energía eléctrica.

“Lo importante es que los alumnos están entusiasmados con los trabajos y lo que aprenden ya comenzaron a volcarlo en sus casas. La idea es que cada uno sea un generador propio de emprendimientos que puedan dar impulso a la economía local”, remarcó la profesora Josefa Frías, coordinadora de la muestra.

Los lugareños se muestran entusiasmados con la labor que despliega la escuela Agrotécnica. Por eso consideran necesario que el establecimiento disponga cuanto antes de un local propio. “Funciona en un espacio reducido y prestado. Creemos que ya es tiempo de que el Gobierno apueste a la construcción de un edificio moderno y amplio. Es una inversión que va a contribuir al desarrollo de la comunidad, postergada durante siglos” apuntó Francisco Juárez, poblador de la zona.

> Radiografía del pueblo

La comunidad de Gastona Sud ubica cinco kilómetros al noreste de Concepción, por la ruta 328. Allí viven más de 600 familias que se dedican a la actividad agrícola y a la producción de ladrillos. La falta de trabajo estable obliga a cientos de adultos con sus hijos a emigrar para desempeñarse en distintas cosechas. En estos días las malas condiciones de la ruta de acceso generan reclamos de mejoras de los lugareños. 

Comentarios