Alumnos de la ENET 5 crean un “lazarillo tecno” que alerta ante un obstáculo

El dispositivo consiste en unos anteojos con sensores y sincronizados con los semáforos.

17 Nov 2017

Lazari Tec. Un lazarillo tecnológico; un sistema de guía urbana para personas con alteraciones visuales -daltónicos incluidos- en una ciudad poco amigable para transitarla. Ese es el concepto del dispositivo electrónico que desarrollaron alumnos de los últimos cursos de la ENET N° 5, y que muestran esta semana en la Feria Nacional de Ciencias.

El dispositivo, que consiste en unas gafas con sensores que permiten detectar los obstáculos que están en altura y que no son percibidos por el bastón, es el producto del trabajo de las estudiantes Rocío Tejerina, Paula Ramos y Karen Caballero Benavídez. Contaron con el soporte de sus compañeros Germán Alcaraz y Marcos González. En una de las salas de LA GACETA, las chicas (el 30 % de la matrícula de la ENET, reporta el director, Carlos Sánchez) se turnan para explicar cómo funciona ese desarrollo, cuya base es un prototipo que se produjo en parte con la impresora 3D que atesora la escuela, y que -prometen- se irá perfeccionando.

Lazari Tec se sostiene en tres subsistemas: las gafas, los semáforos peatonales y una aplicación con un mensaje de voz que alerta, con voz metálica; “rojo, amarillo, verde”. Se incluyen dos sensores que detectan la proximidad del objeto, con un pitido que anuncia un obstáculo a la izquierda y otro para la derecha. Los anteojos deberían estar conectados en sincronización con los semáforos peatonales. Se entusiasman cuando explican que la idea es reemplazar el pitido de alerta por un sistema de vibrador (para no interferir en el sonido ambiente), y reducir el dispositivo al extremo.

Bajo la dirección del ingeniero Ricardo Tadeo Lobo, y con el seguimiento de los docentes (ingenieros) Fernando Díaz Taballione y Fernando Alberto Díaz, investigaron si había productos similares en el mercado. Dicen que encontraron desarrollos parecidos en Ecuador y en Paraguay. Pero que la innovación de esta marca tucumana es la combinación con el sistema semaforizado. Aseguran que ya probaron con algunos “conejitos de indias”, con buenos resultados. Y que también consultaron en la Escuela Braille. “Nos dijeron que la profe de la materia Orientación en movilidad, que es no vidente, asegura que no hay en el mercado ningún dispositivo similar”, dijo Karen.

¿Cómo surgió la iniciativa? Fue, afirman, el fruto de una lluvia de ideas; y que “el profe” Fernando también aportó. Señal del espíritu colaborativo de la época.

“En Tecnópolis habíamos visto algunas innovaciones similares; y analizamos las más novedosas, en particular las que incluyen programación. Empezamos a armarlo, hasta llegar a este producto, que tiene una gran proyección, y que seguiremos mejorando, para facilitar la movilidad de las personas con disminución visual”, afirmó el ingeniero Díaz.

¿Cómo fue el proceso, más allá del producto final? “Fue todo de golpe; al comienzo íbamos muy lento, pero cuando se vino la competencia (la Feria), aceleramos. A mí me inspiró mucho la idea, porque tengo serios problemas de visión”, expresó Karen. “Es muy bueno ver que se hacía posible algo que parecía imposible”, añadió.

Para los chicos de la ENET N° 5, como para cientos de alumnos de otros colegios, mostrar sus proyectos en ferias o muestras provinciales o nacionales es una vidriera inmejorable para insertarse en el medio, tanto en el sector privado como en el estatal, ávidos de personal idóneo en servicios electrónicos e informáticos, destaca el director Sánchez.

“Los chicos siempre participan en muestras. Vemos que se van superando año a año, y nosotros tratamos de cultivar esa inquietud. Están muy bien calificados para trabajar en cualquier lado, en las empresas del polo tecnológico. El objetivo es que no sólo apunten a trabajar para otros, sino que ellos ya piensan en su propia empresa”, sostiene el ingeniero Díaz. El espíritu milennial.

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