Durante un robo, un ladrón mató a un joven e hirió a su padre

El muchacho de 22 años recibió un balazo en el abdomen cuando volvía de trabajar en una finca de las cercanías de El Timbó. La familia de las víctimas dijo que el traslado a la capital se demoró demasiado. La Policía estima que fue interceptado por cuatro delincuentes en dos motos.

06 Sep 2017
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LA VÍCTIMA. Bogarín tenía 22 años y estaba con su padre.

Cuando Juan Bogarín (43) salió en silla de ruedas por la puerta de la guardia del Centro de Salud, recibió decenas de abrazos pero no pudo evitar el llanto, el dolor, la bronca. En su rodilla izquierda llevaba una venda, por el balazo que recibió ayer a la tarde en El Timbó, cuando fue víctima de un asalto. Según cree su familia, el proyectil que lo hirió fue el mismo que le quitó la vida a su hijo, Gonzalo Ezequiel (22).

“Recibió un solo tiro, en el abdomen. Estuvo consciente todo el tiempo. Lo llevaron al hospital de El Timbó, pero el traslado a la capital se demoró porque la ambulancia no estaba equipada. Pero la gente que lo recibió ahí, hizo todo lo posible y fueron muy atentos”, comentó Luciano Bogarín, primo del muchacho fallecido. Otros allegados a la víctima deslizaron que la ambulancia no había salido porque no había un especialista que acompañara el traslado. Cuando llegó a la capital, el joven no tenía signos vitales.

Afuera del hospital de Barrio Norte había al menos 30 allegados a la familia; los más enteros se encargaban de abrazar y consolar a los familiares más directos, sumidos en un dolor interminable. Entre todos ellos estaba el delegado comunal de El Timbó, Sixto Espeche, quien sólo expresó: “esto es una tragedia, todos en el pueblo nos encontramos muy angustiados”.

En tanto, un amigo del joven, que prefirió mantener bajo reserva su identidad, señaló que la víctima mortal era una persona “tranquila, divertida, que todos los domingos iba a jugar al fútbol”.

Sobre las víctimas también se supo que ambos vivían en Alta Gracia -Burruyacu-, y que se ganaban la vida haciendo changas en las cercanías.

La investigación

Fuentes policiales explicaron que padre e hijo se movilizaban en una Honda CG Titán. Al llegar a la intersección de las rutas 305 y 318 habrían sido abordados por cuatro asaltantes que se movilizaban en dos motocicletas, y que una de ellas sería una Honda Wave negra. Durante el asalto, uno de los delincuentes le disparó a Gonzalo en la parte derecha del tórax. Este impacto salió por la espalda del muchacho, por lo que sería posible que fuera la misma bala que hirió a su padre. Tras quitarle la moto, todos los ladrones escaparon.

Criminalística y Laboratorio trabajaron hasta entrada la noche en el lugar. Uno de sus objetivos era determinar si había más de una vaina en la zona, y de qué calibre eran. Mientras tanto, la división Homicidios, a cargo de Hugo Cabezas y Daniel Cuellar, comenzó a buscar testigos en la s cercanías. El caso quedó en manos del fiscal Claudio Bonari y por el momento, no se encontró a los asesinos.

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