Las claves para preservar la fertilidad después de padecer cáncer

Advierten que muchos oncólogos no hablan del tema con los pacientes. Procedimientos sencillos.

05 Sep 2017
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ASESORARSE ES CLAVE. No todos los tratamientos afectan la fertilidad. Matercenter.com

Ser padres después de un tratamiento contra el cáncer es hoy posible, destaca el especialista en medicina reproductiva Santiago Brugo Olmedo, quien destacó la importancia de que los oncólogos asesoren a sus pacientes para que luego puedan concebir, si es que el cuadro lo permite.

“Entre el 50 y el 75% de los tratamientos oncológicos afectan la fertilidad de hombres y mujeres que sobreviven al cáncer”, precisó a Télam Brugo Olmedo, también especialista en Andrología y Embriología Clínica, quien subrayó: “en la actualidad y gracias a los constantes avances son muchas las opciones disponibles para lograr ser padres después de la enfermedad”.

El médico explicó que por estar concentrados en salvar la vida del paciente, los oncólogos muchas veces omiten informarle sobre cómo preservar su capacidad reproductiva luego de una terapia contra el cáncer. “Asimismo, el paciente está tan angustiado que también se olvida de eso tan trascendente, porque en muchos casos se trata de gente joven que puede curarse y no piensa en ese momento en la paternidad”, agregó.

“La falta de un adecuado asesoramiento sobre cómo preservar la fertilidad ante un tratamiento oncológico se debe a que en muchos casos los médicos carecen de información apropiada”, reveló un estudio realizado en la Universidad de Nueva Gales del Sur, Australia, y publicado en la revista especializada “Psycho-Oncology”.

Tanto varones como mujeres cuentan en la actualidad con varias opciones para preservar su fertilidad ante la inminencia de un tratamiento oncológico. “Las alternativas de preservación de la fertilidad en la mujer pueden ser quirúrgicas (la cirugía conservadora de órganos reproductivos o transposición del ovario) y no quirúrgicas, como la supresión ovárica con anticonceptivos orales, la criopreservación de tejido ovárico o la vitrificación de ovocitos o embriones”, explicó el profesional.

“En el varón es muchísimo más sencillo, ya que se logra con la congelación de una o dos muestras de semen, y en algunos casos -muy excepcionales- por medio de biopsia testicular si el varón es azoospérmico, es decir, si no tiene espermatozoides en su semen”, agregó por su parte Sabrina De Vincentiis, especialista en Embriología Clínica y directora del Laboratorio de Embriología de Seremas. Y completó: “es sorprendente cuando se presentan hombres estériles a causa de haber sido tratados con rayos (radioterapia) o quimioterapia por haber padecido un cáncer, y a los que nunca nadie les habló de que tenían la posibilidad de preservar su fertilidad de manera muy segura y sencilla”.

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